Bahía Blanca | Viernes, 03 de abril

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Stamateas brinda herramientas para no "autoboicotearse"

BUENOS AIRES (Télam) -- Autoboicot es el nuevo libro del psicólogo Bernardo Stamateas donde brinda herramientas para vencer las trampas mentales que impiden creer en uno mismo y asegura que "muchas veces somos nosotros mismos quienes nos ponemos palos en las ruedas y no nos permitimos avanzar".




 BUENOS AIRES (Télam) -- Autoboicot es el nuevo libro del psicólogo Bernardo Stamateas donde brinda herramientas para vencer las trampas mentales que impiden creer en uno mismo y asegura que "muchas veces somos nosotros mismos quienes nos ponemos palos en las ruedas y no nos permitimos avanzar".


 "Después de escribir Gente tóxica descubrí que los tóxicos somos nosotros mismos. Investigando por qué nos trabamos, descubrí que la emoción que hace que nos autoboicoteemos es la culpa", asegura el también teólogo.


 Stamateas explica que la culpa viene de varias ramas: de la religión, de la cultura y de preceptos familiares y se convierte en una condena emocional perpetua que dice "tenés que sufrir".


 Muchas personas están convencidas que en la vida hay que sufrir porque de esta manera "Dios me va a querer más", "sufrir purifica", "si sufro pago el precio para poder disfrutar", sin darse permisos para vivir sin culpa.


 "En el libro distingo emoción de sentimiento. Emoción es algo que viene, tiene reacción física, dura un momento y se va. Mientras que el sentimiento es algo que se instala, en general no tiene reacción física y uno la puede tener toda la vida, incluso sin darse cuenta", describe.


 El autor del best seller Gente tóxica dice que "la bronca es una emoción. Si me enojo se me acelera el corazón y después pasa. En este sentimiento entra la culpa que es emotiva".


 En el libro, editado por Planeta, se tratan los típicos pensamientos que tienen las personas que se autoboicotean como: "no valgo nada", "no necesito a nadie ni a nada", "no voy a permitir que te metas en mi vida", "sin vos no existo", "primero vos, y luego yo", "lo dejo para después" y "no puedo", entre otros temas.


 "Muchos piensan que confiar o tener fe en uno mismo es ir a una iglesia, practicar una religión, ser espiritual, ser antiguo o llevar una vida aburrida y monótona. Mi objetivo en este libro es demostrar que todo eso es falso", cuenta el autor.


 ¿Qué pasa con la juventud y las nuevas tribus? "Los jóvenes son los que más culpa tienen y eso los lleva al auto castigo. Cuando salen a divertirse y terminan peleándose, borrachos o drogados demuestran que no pueden darse permiso a ser felices de disfrutar, de pasarla bien. Tienen que generar conductas violentas para boicotear la diversión".


 La culpa, básicamente, se centra en tres lugares: buscando personas, lugares o trabajos en los que se maltrate; maltratarse a uno mismo --esa voz interna crítica que ataca sobre a todo a muchas mujeres mayores de 40--, y por último lastimar al otro, sobre todo a quienes más nos quieren.


 La culpa también es un sentimiento cultural porque no se soporta el éxito, porque es sospechoso. Las típicas frases cuando se ve a una persona exitosa es "anda a saber cómo lo logró", "qué hizo". El éxito general da sospechas.


 "La culpa es jorobada porque toca nuestra autoestima. La estima tiene dos brazos: uno que dice "merezco ser feliz" y el otro es la eficacia: "yo puedo. Tengo la capacidad para vencer cualquier crisis".


 Sobre el objetivo del libro, el teólogo y sexólogo aclara que "la idea es que cuando uno comienza a entender cómo funciona la culpa, la pueda destrabar. La primera herramienta para ello es la psicoeducación, es poder entender ese ideal que nos metieron de afuera o nos inventamos nosotros porque la culpa es bronca con uno mismo, por no haber alcanzado un ideal, un sueño".


 Sobre el éxito alcanzado por su anterior obra --que se encuentra primero en ventas de libros de autoayuda-- Stamateas afirma que "la gente lo lee porque se siente identificada con los casos que presento porque son casos cotidianos que nos tocan a todos".


 "Estoy feliz con poder ayudar a la gente a que se descubra y sepa cómo poder manejar las emociones negativas y aprenda a vivir sin culpa, y sin personas que nos lastimen. Merecemos vivir bien y felices", concluye el autor.