Presionado por el gobierno nacional renunció Sancho
RIO GALLEGOS y BUENOS AIRES (DyN, Télam y NA) -- El gobernador Carlos Sancho renunció ayer presionado por la Casa Rosada tras la represión policial a municipales, y la Legislatura de Santa Cruz designó al diputado Daniel Peralta para continuar la gestión en la provincia, donde docentes y estatales realizan huelgas por aumento salarial.
La salida de Sancho, quien asumió en junio de 2006 tras la renuncia del gobernador Sergio Acevedo, se precipitó a raíz del malestar y la bronca del presidente Kirchner tras la represión a una manifestación en la cual 15 personas sufrieron heridas, según comentó el ministro del Interior, Aníbal Fernández.
Al parecer, la inacción de Sancho ante múltiples protestas y la actuación de la fuerza provincial colmaron la paciencia de la Casa Rosada, que apuró el cambio en el gobierno para pacificar la provincia con miras a los comicios de octubre.
La Legislatura santacruceña designó en la tarde de ayer como vicepresidente del cuerpo a Peralta, un diputado que en uso de licencia ejercía como interventor de Yacimientos Carboníferos de Río Turbio.
Los diputados aprobaron con el voto de 20 representantes del oficialismo y la UCR la designación de Peralta y, previamente, la renuncia de la vicepresidenta primera, Judith Forstmann.
Peralta, un dirigente kirchernista afín al ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, y con experiencia sindical, adelantó que convocará a "paritarias a trabajadores del sector público en los próximos días".
De este modo, Peralta se propone abrir una instancia clave en el reclamo de docentes y estatales dado que las paritarias estaban suspendidas por la ley de emergencia económica que rige en Santa Cruz desde hace 17 años.
El ex interventor de Yacimientos Carboníferos Río Turbio dijo que cumplirá el pedido del presidente de "trabajar fuerte las 24 horas del día" para "enfrentar los problemas y abrir de inmediato el diálogo con todos los actores sociales".
El vicepresidente legislativo a cargo del Ejecutivo asumirá como gobernador hoy en un acto oficial, y luego dará a conocer la composición del nuevo gabinete provincial, dado que tras la dimisión de Sancho todos los ministros renunciaron.
En tanto, las calles de Santa Cruz siguen patrulladas por gendarmes y policías, mientras los docentes mantienen su carpa en la esquina de la Casa de Gobierno, donde ayer sólo hubo una concentración informal en busca de noticias sobre el cambio de gobierno.
Dirigentes de la Mesa de Unidad Sindical, que agrupa a docentes, estatales, judiciales y jubilados, dijeron que pese a la renuncia de Sancho "se realizará hoy la jornada de paro provincial, y a las 17 se efectuará una marcha".
Peralta aclaró que su misión es "pacificar" la provincia y que para ello iniciará de inmediato el diálogo con cada sector, porque, dijo, "hay una situación complicada pero no difícil de superar".
Los principales dirigentes opositores y gremiales avalaron la renuncia de Sancho, a quien muchos calificaron como un "títere" que respondía a las órdenes de la Casa Rosada.
El jefe gremial de ADOSAC, Pedro Muñoz, consideró que así "se termina de resquebrajar la hegemonía del presidente Kirchner" en Santa Cruz y exigió a Peralta "respuestas claras al reclamo docente".
Antecedentes. En las últimas dos décadas, Néstor Kirchner fue el único gobernador que cumplió con su mandato en Santa Cruz, ya que el resto fue destituido o renunció como el último mandatario Carlos Sancho.
La crisis institucional se aceleró en el último año, más precisamente desde marzo de 2006 con las renuncias de Sergio Acevedo en aquel momento y de Sancho ahora.
Previamente, el peronista Ricardo del Val, que había sucedido a Arturo Puricelli en 1987, fue destituido en 1990, vía juicio político, como consecuencia de sospechas por irregularidades en el manejo de fondos públicos.
Ese juicio político fue impulsado por Cristina Fernández de Kirchner y tras la caída de Del Val se sucedieron en el cargo el vicegobernador Ramón Granero, que renunció y el diputado Héctor García.
Antes de desembarcar en la Casa Rosada, Kirchner tomó las riendas del gobierno santacruceño en 1991 y no sólo concluyó ese mandato sino que lo repitió en 1995 y 1999.