Un "pícaro" del fútbol
La sonrisa pícara y el gesto complaciente de un hombre que apenas superó los 70.
Locuaz, sencillo, con el mismo estilo con el que se manejaba en la cancha; José Manuel Ramos Delgado luce una mirada repleta de afecto.
"A mí el fútbol siempre me regaló una sonrisa", le dijo a "La Nueva Provincia" el exquisito defensor que supo regar las canchas argentinas y brasileñas con una elegancia inusual en una etapa donde se imponía el "respeto por la pelota".
Su estilo encajó a la perfección en equipos brillantes, como el River de fines de los '50, y principios de los '60, o el memorable Santos de Pelé, repleto de figuras y conquistas.
Hasta hace dos meses seguía ligado al mundo boricua como gerente de fútbol amateur --a cargo de los juveniles del Santos--, mientras que por estos días goza del respaldo familiar en su querido barrio de Quilmes.
"Pegué la vuelta porque tiran mucho mis nietos y compañía... Nací, crecí y me hice en Quilmes; de ahí mi amor profundo por la gente del barrio y el club", afirmó este carismático personaje de tez morena y sonrisa ancha.
--¿Concurre con asiduidad al estadio Centenario?
--Vengo a mi casa cada 15 días. Cuando Quilmes es local yo digo presente, salvo razones de fuerza mayor.
--¿Quilmes pasó a ser algo así como una excusa instalada para matar el tiempo?
--Algo así (risas). Tengo muchos amigos y como ahora estoy desocupado le dedico bastante tiempo. Pero ojo, además de ser jubilado aún ejerzo como director de la Escuela de Técnicos de Ramos Mejía. En una palabra, trato de pasarla lo mejor posible.
--Como lo hacía en su época de futbolista.
--La "pucha" si la pasé bien. Jugué con verdaderos monstruos, me divertía dentro y fuera de la cancha.
--¿Porqué se volvió de Brasil?
--Llevaba dos años de trabajos ininterrumpidos. Un día me agarró la locura y decidí rajar para "Baires". Fue una decisión propia, porque en Brasil me trataron de maravillas, es un país espectacular. Santos quería renovarme el contrato por dos años más, pero yo ya no estoy para esos trotes.
--Imagino que de vez en cuando también se da una vueltita por Núñez.
--Todavía no he ido; no he tenido tiempo, ya que la localía de River coincide con la de Quilmes. Vivo a seis cuadras de la cancha y si bien mi corazón está acá, para mí River es especial, me dio cosas que no me las dio nadie en el fútbol.
--¿Reconocimiento?
--River me abrió puertas, me hizo sentir respetado, a tal punto que cuando voy al Monumental no tengo ningún tipo de problemas. Y aclaro que no voy de garrón, eh...; tengo la credencial de AFA y puedo entrar a cualquier cancha. Eso sí, al equipo lo veo por TV.
"En River siempre voy a la misma platea, donde nos encontramos todos los ex jugadores. Ahí me despacho a mi antojo, hablamos de lo de antes y lo de ahora".
De ayer y de hoy
--¿Hay diferencias entre el fútbol de ayer y de hoy?
--Antiguamente casi todos los equipos contaban con muchos buenos jugadores, y hoy no sucede. También el juego pesaba por sobre la táctica, corría más la pelota y no tanto el jugador y tampoco influía el miedo a perder. Los sistemas tácticos defensivos mataron la esencia del fútbol, los goles, la belleza.
"Con esto no digo que hayan desaparecido los grandes jugadores. Brasil y Argentina los tienen".
--¿A quiénes se refiere?
--Ronaldinho, Kaká y Robinho, en Brasil; un país con muchísimos habitantes, pasión y tradición futbolística. Nosotros tenemos a Messi, Riquelme, Agüero, Castromán, entre otros, verdaderos cracks.
--Pero usted jugó con Pelé y enfrentó a Sívori, Di Stefano, Garrincha, Tostao... Y lo vio a Maradona
--¡Mamita mía..., qué nenes! Pelé, Maradona y Di Stefano fueron lo máximo, de otra categoría. También tuve el privilegio de ver a José Manuel Moreno, Adolfo Pedernera, René Pontoni, verdaderos genios.
"Y al que admiré de verdad es a Tostao. ¡Cómo jugaba, qué fácil hacía todo!"
"Angelito", amigo y goleador
Ramos Delgado tuvo el privilegio de compartir equipo con el querido y recordado Angel Labruna, quien, según su opinión, fue el mejor definidor que vio en su vida.
"Jugamos juntos, tuve esa suerte; incluso en la selección argentina. Además me dirigió en River y siempre tuvimos una muy buena relación. Era un `tipo' muy simple, no inventaba nada raro, te daba libertad para jugar y potenciaba las virtudes de cada uno", señaló Ramos Delgado.
--¿Qué es lo que más recuerda de Angel jugador?
--Su tremenda eficacia para el arco (NdR: 292 goles en el fútbol argentino, uno menos que Erico). Agachaba el lomo y no lo podían parar. Y siempre definía con un toque suave a un rincón.
--¿Y como técnico?
--Un día, en cancha de Vélez, me advirtió lo que iba a pasar durante el partido: "José, te toca esta... Mirá que ellos saben que vos salís jugando, te van a querer cercar para agarrar la pelota".
"Le agradecí porque sucedió tal cual me explicó Angel. Cuando la pelota venía a mis pies todo el mundo salía corriendo para apurarme, pero yo no la paraba, tocaba de primera. Venían y la pelota no estaba más, se empezaron a p... entre ellos, chillaban como locos".
--A ese River daba gusto verlo.
--Era un equipo para aplaudir de pie. Todos hablan de Labruna, pero se olvidan de Vairo, Mantegari, Vecchia, Ramacciotti, Prado, un equipazo.
--En cancha de Quilmes se fundió en un abrazo con Omar (Labruna). ¿Lo dirigió alguna vez?
--No, pero a Omar lo conozco desde que nació. Tengo un cariño especial porque se trata de buena gente. Contra Quilmes no le pude desear suerte, aunque me gustó el juego de Olimpo.
--¿Alguna vez jugó en Bahía?
--No, nunca. Estuve hace muchos años porque mi señora tiene allegados en Bahía Blanca. Fui a pasear, no a ver fútbol. Ahh..., una vez me tocó un partido eliminatorio como técnico de Maipú de Mendoza. Eso sí, no recuerdo el rival ni la cancha.
A un toque
Pelé
"Fue un jugador extraordinario, el mejor de todos los tiempos. Era completo, incluso superior a Maradona, aunque no me gustan las comparaciones porque jugaron en distintas épocas".
El fútbol
"Siempre consideré al fútbol como un arte, soy un defensor del buen juego. Si ganaba pero había pateado la pelota de punta para arriba durante todo el partido no me iba satisfecho a mi casa. Estaba más tranquilo sí, pese a perder, había dado todo lo mejor de mí en el campo".
La selección
"Una de mis mayores alegrías, además de ser parte de dos mundiales, fue haber sido designado capitán del seleccionado que ganó las Copas de las Naciones en Brasil (1964)
Brasil
"Cuando jugué en el fútbol brasileño noté, principalmente, la diferencia de velocidad de los delanteros rivales. Tuve que suplir esa falencia jugando a la trampa del offside, aunque a Antoninho, el DT del Santos, no le gustaba porque podía provocar muchos goles en contra. Con el tiempo lo convencí y durante tres años seguidos tuvimos la defensa menos vencida de Brasil".
El Mundial
"Como candidatos a ganar el Mundial de Alemania pongo a Brasil, por sus individualidades, Argentina, Alemania e Italia, en ese orden. Nosotros tenemos que mejorar lo hecho en 2002, pero para eso hay que llevar a los jugadores que estén en su mejor nivel en ese momento".
El número
1969
El mejor año de Ramos Delgado en Santos, donde conquistó el campeonato paulista y la Supercopa de Campeones Intercontinentales. En aquel equipo jugaban Agnaldo, Carlos Alberto, Ramos Delgado, Djalma Dias, Rildo, Clodoaldo, Manoel María, Lima, Luiz Carlos, Pelé y Edú.
La ficha de José Manuel
Fecha y lugar de nacimiento. 26 de agosto de 1935, en Quilmes.
Debut. 6 de mayo de 1956 (Lanús 1, Estudiantes 0).
Retiro. 18 de mayo de 1972, en Santos.
Puesto. Zaguero central.
Equipos. Lanús (1956/58, con 51 partidos); River Plate (1959/65, con 172); Banfield (1966/67, con 57) y Santos Fútbol Club (1967/72, con 495).
Selección argentina. La integró entre 1958 y 1965, con 25 partidos disputados. Fue parte del plantel que participó de los mundiales de Suecia '58 y Chile '62, siendo titular en un partido en el segundo certamen.
Títulos. Campeonato Paulista 1967/68 y 69; Torneo Roberto Gomes Pedrosa (1968), Supercopa de Campeones Intercontinentales (1968/69), todos con Santos F. Club. Con el seleccionado argentino ganó la Copa de las Naciones, en 1964.
Como técnico. Dirigió a Santos, de Brasil; Belgrano de Córdoba, Gimnasia y Esgrima La Plata, Maipú de Mendoza, Estudiantes de La Plata, River Plate, Talleres de Córdoba, Platense y All Boys.
Javier Oscar Schwab/"La Nueva Provincia"