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"King Kong" calienta la taquilla, pero no quema

LOS ANGELES (EFE) -- El rugido de King Kong se hizo oír en Estados Unidos durante su primer fin de semana de estreno, pero los 50 millones de dólares recaudados están lejos de convertirlo en el rey de Hollywood. En total, la nueva versión del clásico de 1933 obtuvo 66,2 millones de dólares en Estados Unidos durante sus primeros cinco días de estreno.




 LOS ANGELES (EFE) -- El rugido de King Kong se hizo oír en Estados Unidos durante su primer fin de semana de estreno, pero los 50 millones de dólares recaudados están lejos de convertirlo en el rey de Hollywood.


 En total, la nueva versión del clásico de 1933 obtuvo 66,2 millones de dólares en Estados Unidos durante sus primeros cinco días de estreno.


 La cifra no es desdeñable, pero se queda muy corta comparada con los 100 millones de dólares que se esperaban en ese mismo plazo de la más reciente obra de Peter Jackson. Lo mismo ocurre a nivel internacional.


 El gigantesco mono de Hollywood se golpeó el pecho majestuoso al recaudar 80,1 millones de dólares en el resto del mundo, pero su rugido tan sólo es "respetable" si se tienen en cuenta los más de 200 millones de dólares invertidos en esta producción.


 Se trata del último golpe mortal asestado contra una industria que se ha pasado el año lamentándose de su pérdida de ingresos.

Tres años de pérdidas.






 Por primera vez en más de 40 años, Hollywood pondrá fin a su tercer año consecutivo de pérdidas en la taquilla.


 Según la Corporación de Relaciones con los Exhibidores, encargada de hacer el seguimiento en la taquilla, 2005 concluirá con una venta de 1.400 millones de entradas, un 6 por ciento menos que el pasado año.


 En dólares, el bajón se traduce de los 9.200 millones de dólares recaudados el pasado año a los 8.700 millones de dólares de éste.


 Las pérdidas se veían venir, pero la industria se pasó el año suspirando por la llegada de "Kong", el rey de los monos, en la esperanza de que también se convirtiera en el rey de la taquilla.


 King Kong parecía contar con todo lo necesario. Una superproducción con el rótulo de calidad y de taquilla, del autor de la saga de El Señor de los Anillos que incluye los más espectaculares efectos especiales y además, una historia de amor imposible capaz de llevar al cine a un público femenino y adulto.


 Todo eso junto al beneplácito de la crítica, que casi de forma unánime hizo sonar sus campanas de alegría ante un filme que combina el espectáculo con la calidad.


 Sin embargo, la esperada estampida del público hacia los cines nunca llegó, ni en Estados Unidos ni en el resto del mundo.


 "Lo cierto es que hará más dinero, pero que llevará más tiempo", reconoció a la prensa Paul Dergarabedian, de la Corporación de Relaciones con los Exhibidores.


 Si esto es así, no será la primera superproducción que decepciona en su primer fin de semana, pero que con el tiempo acaba por recoger sus frutos en la taquilla.

"Titanic", un buen ejemplo.






 El ejemplo más claro y con el que todos sueñan es el de "Titanic".


 La superproducción de James Cameron, de 200 millones de dólares de presupuesto y centrada en una historia de amor también imposible, tan sólo recaudó en su primer fin de semana de estreno en diciembre de 1997 un total de 28 millones de dólares en Estados Unidos.


 La cifra estuvo muy por debajo de lo esperado y vino acompañada de titulares que proclamaron a los cuatro vientos que "el barco hacía agua".


 Sin embargo, "Titanic" pasó a convertirse en la película más taquillera de todos los tiempos, aún imbatida tras recaudar 601 millones de dólares en Estados Unidos y 1.250 millones de dólares en todo el mundo.


 Algo similar ocurrió el pasado año con El expreso Polar, película infantil que a juzgar por su recaudación inicial se quedó sin fuerza a nada más estrenarse, pero que pasó a convertirse en uno de los títulos más taquilleros de 2004.


 La esperanza es lo último que se pierde y como asegura Dergarabedian, King Kong es una película "de las que hay que ver y el público acabará encontrando el momento de verla".


 Ese momento puede ser complicado de encontrar según la creencia de Hollywood de que cuando las festividades navideñas y de Fin de Año caen en fin de semana, eso se traduce en una mala combinación a la hora de llevar al público a los cines.