La primera piedra del Palacio Municipal
Fue la primera obra de relevancia realizada con recursos propios de la comuna.
Es periodista, ingeniero civil y docente de la Universidad Nacional del Sud en materias relacionadas con el Patrimonio arquitectónico y el planeamiento urbano. Ha publicado notas en revistas Vivienda, Todo es Historia, Obras & Protagonistas y Summa +. Participa en varios micros radiales referidos a la historia de Bahía Blanca. En dos ocasiones recibió primera mención por parte de ADEPA en el rubro Cultura e Historia.
Hace 120 años, en diciembre de 1904, se cumplió con la tradicional ceremonia de colocación de la denominada “Piedra fundamental” del Palacio Municipal –calle Alsina, frente a la plaza Rivadavia—considerada la primera gran obra construida con el aporte de los vecinos.
El acto era el punto final a las intensas gestiones llevadas a cabo por el intendente municipal Rufino Rojas, quien ese mismo mes terminaba su mandato.
A lo largo del año había logrado convencer al Concejo Deliberante para que se aprobara su propuesta de construir un nuevo edificio, acorde a las necesidades del gobierno pero también buscando una obra que diera cuenta de la importancia que iba adquiriendo la ciudad.
Para eso había presentado un proyecto elaborado por profesionales del municipio --el cual no fue aceptado por los concejales--, desestimó la sugerencia del legislativo de ubicar el edificio en el centro de la plaza Rivadavia, y finalmente convocó a un concurso de proyectos que permitió tener una propuesta final, elaborada por el estudio platense de Ceferino Corti y Emilio Coutaret, un edificio inspirado en algunos ayuntamientos parisinos, en el cual se destaca su elevada torre central, marcando la presencia e importancia del poder político.
Para la colocación de la piedra, que todavía se encuentra debajo del porch de acceso, se invitó a toda la sociedad a sumarse a un hecho que, se dijo, “marca un progreso notable en los fastos edilicios y que dará realce moderno a la ciudad”.
Como padrinos de ceremonia actuaron Flora Black de Moore, esposa del ex intendente Jorge Moore, y el abogado y juez Gregorio Uriarte.
Los primeros meses de 1905 la empresa de Nicolás Pagano puse en marcha los trabajos, los cuales fueron completados en 1909. Ese año el edificio se fue ocupando de manea parcial, sin ninguna ceremonia inaugural.