“Es imposible que me olvide, el día que falleció Jorge Ledo hice mi único gol con Olimpo en Primera”
El delantero pigüense Marcos Litre, a días de cumplir 39 años y “quemando los últimos cartuchos” en su amado Club Sarmiento, repasó su carrera futbolística, su “conversión” en el aurinegro, su llegada al profesionalismo y el ascenso con Villa Mitre en 2015.
Egresado del Instituto Superior en Ciencias de la Comunicación Social. Cronista de la sección Deportes de La Nueva. desde el 9 de octubre de 1995, especializado en fútbol. Entre 2002 y 2018 cubrió a Olimpo en Primera división. Trabaja en televisión y radio. Además, integró el equipo periodístico de "El Diario del Mundial", que se emitió en La Nueva Play.
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(Nota ampliada de la edición impresa)
“Acá estoy, quemando los últimos cartuchos”.
Hacía rato que no lo veía, pero siempre recalco lo mismo: la pelota y ese ir y venir del fútbol plenamente disfrutado te suelen hacer encontrar con el que, en su época de jugador encumbrado y sabiendo siempre de donde venía, comprendía tu trabajo y colaboraba con alguna nota de piso o vestuario en las canchas liguistas o lejos de Bahía. En este caso, fue un gusto cruzarme con un delantero que, en su década fiel como profesional, trascendió en el plano nacional y defendió con orgullo y pasión las camisetas de Olimpo y Villa Mitre.
El domingo que pasó, Club Sarmiento de Pigüé, que hoy tiene fecha libre, vino a enfrentar a Huracán en el debut de ambos en el torneo Regional Amateur, y con la 18, flaco como siempre y con los pelos al viento, Marcos Esteban Litre demostró destellos de una calidad interminable, restándole importancia a la edad y a los festejos que todavía no preparó para su cumple de 38, el 14 de este mes.
El albiazul cayó 1-0, pero lo que más me llenó el alma fue ver al “Tero” enterito y feliz, como en aquellos 21 cotejos que disputó con la aurinegra en Primera división de AFA o cuando hizo fuerza para el ascenso del tricolor en el Federal B 2015.
“Estoy disfrutando de esta clasificación de Club Sarmiento al Regional, porque es mi casa, mi club y porque no participaba de una competencia similar desde 1996. Para la institución y para Pigüé es muy importante este salto de calidad”, señaló el atacante que fue campeón local con Olimpo en 2009, el último título que alzó el del centro bahiense en la Liga del Sur.
“Ante Huracán hicimos un gran papel, le jugamos de igual a igual a un equipo que se armó hasta los dientes y que es candidato a pelear por subir de categoría. Para nosotros salir de Pigüé no es fácil, pero hicimos lo que pudimos, con nuestras armas y generando tantas chances de gol como ellos. La diferencia estuvo en que ellos metieron el tiro del final”, manifestó a la hora de analizar el ya lejano 0-1 frente al “Globito” en el reluciente sintético del bulevar.
--Seré curioso, en la Liga de Coronel Suárez, ¿no hay canchas con esta superficie?, ¿es todo césped natural?
--Son todos escenarios con pasto natural, por eso nos costó un poco adaptarnos al sintético de Huracán, que al ser nuevo estaba un poco largo y te “comía” las piernas. Ahora ellos van a tener que ir a Pigüé, y ahí será otra historia, porque es un terreno con otras dimensiones y que nos hace sentir cómodos, con mayor confianza y otra mentalidad. No digo que vamos a ganar, pero de local nos solemos fortalecer.
“Cuando estaba en Olimpo seguramente jugué en algún sintético, pero fue hace tantos años que ya ni me acuerdo, je,je…”.
--Pará, pasaron 14 años, no tanto.
--Es cierto, ese año me fui de Olimpo, a Juventud Antoniana de Salta, ¡qué loco todo!. Ahora tengo menos pelos y una memoria no tan selectiva...(risas).
--Si te pregunto sobre el único gol que anotaste en Primera de AFA, ¿te acordás cuál fue?.
--De ese momento no me olvido aunque me den mil golpes en la cabeza. Fue el 8 de abril de 2011, ante Colón en Santa Fe por la fecha 9 del Clausura, el mismo día que falleció Jorge Ledo, presidente del club que en ese momento estaba en funciones. Ganamos 2-0, yo hice el segundo (el primero fue obra del paraguayo Néstor Bareiro) y festejamos con dedicatorias al “Ronco”.
En ese certamen, Olimpo consiguió su mejor marca en la máxima divisional del fútbol argentino. Finalizó 4°, debajo de Godoy Cruz, Lanús y el campeón Vélez. Además, en esa campaña consiguió la mayor suma de puntos de visitante de su historia en competencias “cortas” de 19 programaciones: 19 puntos (6 triunfos, con el éxito histórico y único frente a Boca en la Bombonera, y un empate).
“Guardo los mejores recuerdos de Olimpo, de Villa Mitre y de Bahía, donde crecí y me formé como futbolista”, admitió antes de que Dan Brian Scalco, el emblema del conjunto huracánense, interrumpa la grabación y distraiga al entrevistado.
“¡Qué delantera formamos con Brian y Julio Furch en aquel Olimpo de 2009!, el dream team de ´Chupete´ Kaddour. Un ciclo glorioso, un equipazo, fue un honor haber compartido equipo con jugadores que después hicieron su camino en distintos lugares de nuestro país y en el exterior. Fue un año de pensión, de mucho sacrificio, de meses sin ver a mi familia…”.
Se emocionó y era entendible.
“Olimpo fue el club que me dio de comer, que me formó como profesional y que me dio las armas para poder desarrollarme. También mucho tuvo que ver Villa Mitre, que me abrió las puertas en 2015 sin ningún rencor aun sabiendo que mi carrera estaba muy vinculada a la amarilla y negra. Siempre les voy a agradecer lo que hicieron por mí”, destacó.
Tras dejar Olimpo, ir a Salta y volver a Villa Mitre, su periplo continuó por Sol de América de Formosa, Alvarado de Mar del Plata, otra vez Antoniana, Almagro y Deportivo Santaní de Paraguay, donde lo sorprendió la pandemia del Covid-19.
“La pandemia causó estragos en mi familia, en ese momento fallece mi papá (Carlos), también mi tío (Marcelo) y decidí no jugar más a nivel profesional porque ellos fueron el alma de mi progreso, los que me bancaron y me acompañaron siempre a todos lados. Regresé a Pigüé y me quedé a defender los colores de mi club”, expresó con voz pausada.
--Sin embargo, en 2022-2023 fuiste clave en el bicampeonato que obtuvo Racíng de Carhué y en 2024 pasaste por Unión de Pigüé, es decir que te fuiste de tu club tres años.
--Sí, me aleje de Club Sarmiento porque me había peleado con el presidente anterior a la actual gestión. Ahora no me voy más, me retiro acá, cierro el ciclo. Siempre que salí de Pigüé fue para representar con honores a mi ciudad y al club, que es mi vida y el que me catapultó a la “fama”, si hay que definirlo de alguna manera.
--¿Y que significa jugar con tu hermano Leandro (arquero) y tu primo Francisco (volante central) en el mismo equipo?
--Una locura, estamos viviendo este hermoso momento a pleno. Los tres somos muy unidos, excelentes compañeros y con un enrome espíritu competitivo. Buscamos que se dé esto de juntarnos porque le queremos dar una mano al club en la doble competencia.
--A Julito Furch, tu amigo y compañero de vida, con el que compartiste departamento en Bahía, ¿lo fuiste a visitar a Winifreda?
--Fui hace dos veranos y comprobé que Julio está loco; se compró todo Winifreda el hijo de mil, un animal. Viajaba 6 horas (ida y vuelta) para jugar en el equipo de su pueblo porque él residía con su familia en Ezeiza, hasta que ahora se mudó a Wninfreda definitivamente. Compró propiedades, campos, de todo, pero está tranquilo y feliz, y eso es lo más importante.
--Y vos, ¿compraste Pigüé?
--Ja, ja. Apenas me pude hacer mi casa con pileta; ya con eso me conformo. Sigo metiéndole horas al local de ropa deportiva (en pleno centro de pigüense), que me da de comer y me permite retomar el contacto con la gente que me vio nacer o crecer y con las que había perdido el contacto y el saludo diario de todos los días.
Con las de acá
Con la camiseta de Olimpo disputó 126 partidos (entre Reserva y Primera de AFA, Copa Argentina, B Nacional y Liga del Sur) y anotó 32 goles.
Con la casaca de Villa Mitre jugó 34 cotejos (entre Federal B –ascenso— y Liga del Sur), con 12 goles.