El bulevar, de fiesta: Huracán inaugura su obra cumbre en el estadio Bruno Lentini
El Globito hace historia: el césped sintético, las luces, los palcos, un antes y un después en los 110 años de su vida institucional. ¡Que arranque el show!
Egresado del Instituto Superior en Ciencias de la Comunicación Social. Cronista de la sección Deportes de La Nueva. desde el 9 de octubre de 1995, especializado en fútbol. Entre 2002 y 2018 cubrió a Olimpo en Primera división. Trabaja en televisión y radio. Además, integró el equipo periodístico de "El Diario del Mundial", que se emitió en La Nueva Play.
Cuando esta tarde a las 17 se abran las puertas del estadio Bruno Lentini más de un hincha de Huracán caerá atrapado por la emoción inevitable del antes y el después.
Tras ingresar por el sector oficial, el tiempo se detendrá frente a sus ojos y la comparación será inexorable. El golpe de efecto lo conmoverá, le costará creer que esa primera impresión vaya a ser real. Pero si, el sueño fue posible y el cambio que experimentó el escenario de calle Del Solier es prácticamente total.
Primero lo primero: el estadio donde juega el equipo de Primera división, va a ser el primer rectángulo oficial con césped sintético en el fútbol local y en la legendaria y calificada biografía de la Liga del Sur.
Señoras y señores, Huracán dio un paso gigante hacia el progreso tras cumplir sus 110 años de vida: culminó una obra monstruosa, la más saliente e importante en la historia de la entidad del bule whitense.
“Llevo once años ligado a Huracán y la idea de hacer una inversión de este tipo siempre anduvo dando vuelta por mi cabeza y la de los dirigentes con los que tuve y tengo el placer de trabajar. Casi siempre nos frenaron los altos costos que generaba una obra de semejante envergadura, pero hoy el esfuerzo, el entusiasmo y las ganas están por encima de todo. La encaramos con una alta dosis de pasión”, había expresado, meses atrás, el visionario Marcelo Fabián Osores, vicepresidente del club y máximo responsable de la Subcomisión de fútbol huracanense.
Más allá del piso, será una tarde-noche de otras inauguraciones inolvidables: los bancos de suplentes y los palcos y plateas, además de la vedette tan esperada, las torres lumínicas que le darán sentido a un proyecto tan ambicioso como los sentimientos de quienes lo llevaron adelante.
El campo de juego mide 99 x 68 metros y es una carpeta construida en base a filamentos sintéticos de 6,5 milímetros que, a su vez, carga con un 50 por ciento de arena y la otra mitad de caucho.
A partir de las 17, desfilarán por el sintético la Escuelita y las divisiones formativas del Globito, el equipo femenino, distintas leyendas del club en un cruce con viejas glorias del fútbol liguista y el plato fuerte: un entrenamiento a modo de duelo entre la Primera y la Reserva.
Antes, o después, no lo sé, los fuegos artificiales, el show, el corte de cintas y la bendición oficial para un trabajo mancomunado, ese que permitió que el corazón rompa cadenas y que sea representado con un fuerte sentido de pertenencia.
¿Qué más agregar? El bule está de fiesta, si usted es del barrio, vaya a gozar, porque de esto, estoy seguro, no se olvidará jamás.