Uso responsable de la energía: el ejemplo de la UNS
Obligada a reducir gastos, la Universidad Nacional del Sur implementó un conjunto de medidas para tener un consumo racional de la energía
La Universidad Nacional del Sur (UNS) logró un ahorro superior a los 126,8 millones de pesos en electricidad y gas tras implementar la campaña “Hacé foco y cuidá”, una iniciativa de concientización orientada a promover buenas prácticas en el uso de la energía por parte de estudiantes, docentes y no docentes..
El cambio tuvo además un impacto ambiental, con una reducción de 443 toneladas de dióxido de carbono.
La campaña es una respuesta al aumento de tarifas, a la quita de subsidios y a las restricciones presupuestarias, atendiendo que la casa destina cerca del 15% de sus gastos de funcionamiento al pago de electricidad y gas natural.
La campaña fue coordinada por la investigadora del Conicet Dra.María Ibáñez Martín y se centró en modificar ciertas prácticas poco responsables que se observaban.
El primer paso fue tratar de generar el cambio de hábitos, sin necesidad de realizar inversiones en infraestructura o equipamiento.
La campaña combinó comunicación, capacitaciones, cartelería, material audiovisual y difusión en redes sociales y canales institucionales, estimulando a prácticas simples, como aprovechar la luz natural o apagar equipos que no se utilizan.
Uno de los ejes fue trabajar con quienes se encargan del funcionamiento cotidiano de las dependencias, los que manejan calderas, luminarias y observan el uso diario de los espacios.
Algunos Departamentos implementaron medidas concretas, como la instalación de timers en dispensers que antes permanecían encendidos las 24 horas, o la colocación de cajas protectoras en termostatos para evitar cambios constantes de temperatura.
La campaña continuará reforzando acciones de eficiencia energética y mejoras en infraestructura, automatización de sistemas y mejora del equipamiento.
Se necesita un cambio de conducta y cultural que debiera ser natural, el cuidar los recursos, no hacer uso innecesario e irresponsable de los servicios, sacar provecho de las nuevas tecnologías en materia de ahorro energético.
Un modelo que debiera extenderse a todos los espacios de trabajo, generando una responsabilidad individual que hoy demasiadas veces no existe.