Droga: condenan a prisión a un hombre ligado al "transa" puntaltense Juan Cruz Domenichetti
El Tribunal Criminal 2 bahiense le impuso a Yoel Rodríguez la pena de cuatro años y un mes de cárcel, en relación con el delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización.
Peritajes informáticos y químicos positivos, además de secuestros que acreditan los hechos analizados, fueron determinantes para que la justicia bahiense condenara a un hombre a cuatro años y un mes de prisión por vender drogas en Punta Alta.
La pena de cumplimiento efectivo recayó sobre Yoel Brian Rodríguez (31), que al parecer comercializaba estupefacientes con el conocido dealer puntaltense Juan Cruz Domenichetti (42), condenado en 2014 por este delito.
En junio, mientras cumplía una condena en otra causa, Domenichetti se retiró de la cárcel de Villa Floresta para cumplir con sus salidas laborales, pero no regresó.
En juicio abreviado la jueza Claudia Fortunatti, del Tribunal en lo Criminal Nº 2, le impuso la sanción a Rodríguez al considerarlo autor penalmente responsable del delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización.
El fiscal de drogas, Mauricio del Cero, y el defensor oficial Germán Kiefl habían acordado el trámite abreviado.
En moto, sin papeles
La causa se originó el 16 de octubre de 2025, en la intersección de las calles Brown y Rivadavia de la vecina ciudad, donde la Policía interceptó a Rodríguez cuando circulaba en una moto sin documentación y con una inhabilitación judicial vigente para conducir.
En poder del nombrado, los efectivos policiales incautaron cocaína oculta en su mochila, una balanza de precisión, dinero en efectivo, un cuaderno con anotaciones y dos teléfonos celulares.
Fortunatti dio por probada la tenencia de la droga destinada a la venta, respaldándose en los peritajes químicos, las actas de secuestro y el resultado del análisis a los dispositivos móviles, que contenían conversaciones sobre maniobras ligadas a narcomenudeo.
Sin embargo, acerca de la acusación por comercialización continuada en días previos, la jueza resolvió aplicarle el beneficio de la duda y absolverlo respecto de ese ilícito, al no haberse acreditado operaciones concretas de compraventa con la certeza requerida para una condena.