Bahía Blanca | Domingo, 25 de enero

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Fósiles, huellas y verano: el patrimonio paleontológico que se abre al público

El Museo “Carlos Darwin” y la Sala “Florentino Ameghino” ofrecen recorridos adaptados a la demanda estival.

Lejos de ser opciones de día nublado, el Museo Municipal de Ciencias Naturales “Carlos Darwin” de Punta Alta y la Sala de Interpretación Paleontológica “Florentino Ameghino” de Pehuen Co vuelven a ocupar un lugar central en la agenda del verano 2026, con horarios especiales y públicos expectantes de todas las edades.

Ambos espacios ofrecen recorridos pensados para vecinos y turistas, con horarios ampliados y una propuesta que combina divulgación científica, identidad local y uno de los patrimonios paleontológicos más importantes del país.

Durante todo enero, el museo ubicado en Urquiza 123 abre de lunes a viernes de 9 a 14 para recibir a las familias locales y a los visitantes que llegan desde distintos puntos del país. 

Con acceso libre y personal disponible para acompañar las visitas, la propuesta apunta a quienes durante el año no pueden acercarse por razones laborales, a familias con chicos y también a quienes llegan desde otras ciudades o se hospedan en Pehuen Co y buscan alternativas cuando el tiempo es desfavorable para ir a la playa.

El recorrido, que combina divulgación científica y patrimonio de la prehistoria local, está organizado a partir de las eras geológicas de la Tierra, con piezas que representan momentos clave en la evolución de la vida. Hay material del Paleozoico y del Mesozoico que representan a los grandes vertebrados del pasado e invertebrados marinos que suelen captar la atención de los más chicos. Sin embargo, el punto fuerte del espacio está puesto en la megafauna del Pleistoceno superior: megaterios, gliptodontes y otros grandes mamíferos extintos que habitaron la región y cuyos restos forman parte del acervo local.

Los guías del museo ayudan a contextualizar las piezas. El recorrido desemboca en uno de los núcleos más valiosos del museo: los fósiles y las huellas halladas en el yacimiento de Pehuen Co y en sectores como Farola Monte Hermoso y Playa del Barco, además de materiales recuperados en Punta Alta. Se trata de registros únicos que permiten reconstruir cómo eran la fauna, el clima y el ambiente costero unos 12 mil años atrás.

No es un dato menor: estas costas fueron escenario de hallazgos clave desde el siglo XIX. Fue aquí donde el naturalista inglés Charles Darwin, durante su paso por la región a bordo del HMS "Beagle" en 1832, recolectó restos fósiles de grandes mamíferos extintos que luego resultarían fundamentales para el desarrollo de su teoría de la evolución. Punta Alta y su zona costera quedaron así inscriptas en la historia de la ciencia a nivel mundial.

Ese legado y el trabajo científico de quienes lo sucedieron hasta estos días, también se expresan en Pehuen Co, donde durante la temporada estival funciona la Sala de Interpretación Paleontológica “Florentino Ameghino”.

El espacio, que funciona como una experiencia complementaria al museo puntaltense, abre de miércoles a domingo, de 10 a 13 y de 16 a 20. Ubicada en calles San Martín y N° 4, junto a la Delegación Municipal, se trata de una sala de dimensiones reducidas, lo que favorece recorridos ágiles y ordenados, especialmente en los momentos de mayor concurrencia.

Es habitual que turistas que no pueden visitar las huellas directamente en la playa por condiciones de marea o clima elijan este espacio para comprender mejor la riqueza del yacimiento paleontológico local.

La presencia de huellas fosilizadas en Pehuen Co y su constante aparición, producto de la acción del viento y las mareas, ponen en valor un recurso único en la región. Registros de especies extintas como megaterios, macrauquenias y gliptodontes se suman a la narrativa científica que ambas instituciones proponen al público.

En conjunto, el museo en Punta Alta y la sala de Pehuen Co conforman una propuesta cultural y educativa que cruza generaciones y combina paisaje, ciencia e historia, y permite a vecinos y visitantes admirar la costa rosaleña desde otra perspectiva, a partir de las huellas que dejaron sus habitantes en la era prehistórica más reciente.

La experiencia se completa con la cercanía de la Plaza Carrasco de Pehuen Co, parque temático donde se pueden encontrar réplicas a escala real del megaterio, el gliptodonte, el tigre dientes de sable, la macrauquenia y el mastodonte, extintos hace más de 12.000 años.