Bahía Blanca | Sabado, 17 de enero

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Construcción en la ciudad: un leve repunte (aunque lejos de los últimos años)

La recuperación fue del 9,72 % de superficie tramitada en relación al año 2024 (82.685 m2 vs. 90.728 m2). En la comparación interanual, este diciembre mostró una significativa mejora: 61,17 %.

Obra en actividad en la ciudad, en una escena de esta semana. / Fotos: Emmanuel Briane-La Nueva.

Terminó 2025 y al sector de la construcción le cuesta recuperarse. Pese a haber registrado un repunte del 9,72 % de superficie tramitada en relación al año 2024, pasando de los 82.685 m2 a 90.728 m2, sigue teniendo valores de los años de pandemia.

Diciembre 2025 mostró una significativa mejora del 61,17 % respecto al mes anterior, con la presentación de 42 permisos para construir 8.583,71 m2. Esa cantidad, sin embargo, pierde peso en la comparación interanual: en diciembre 2024 se gestionaron permisos por 16.053,52, casi el doble del mismo mes de 2025.

La superficie permisada en 2025 en la ciudad se ubica un 14,25 % por debajo de la tramitada en 2020, época de pandemia, año que incluye dos meses sin que se iniciaran expedientes.

Representa, además, apenas el 42 % de superficie tramitada en 2021.

Es decir, 2025 está por debajo de los dos años en que la crisis sanitaria por el COVID-19 afectó de manera severa al sector.

La situación, que se refleja a través de las estadísticas elaboradas por la División Central Territorial de Datos de la Subsecretaría de Planeamiento Urbano, está alineada con lo que ocurre a nivel nacional en este rubro, que tampoco logra levantar cabeza en un escenario económico que sigue siendo de incertidumbre y donde el refugio en los ladrillos no termina de ofrecer la seguridad necesaria.

Los m2 presentados en 2025 muestran una paridad entre los destinados a vivienda unifamiliares (30.339 m2, 33,44 % del total) y las multifamiliares (29.185; 32,16 %). Se ubican luego los locales (23.996 m2; 26,41 %) y el resto se reparte entre ampliaciones, depósitos y otros.

Otro dato que evidencia el momento que atraviesa la construcción es la cantidad de permisos solicitados; es decir, el número de obras que se pretenden construir.

Durante 2025 se presentaron 301 permisos, una baja del 34,8 % en relación a los 462 de 2024. Es la cantidad más baja de los últimos cinco años, en un listado que lidera 2021, con 1.013 permisos.

Los SP, la ilegalidad al palo

Los datos anteriores se refieren exclusivamente a las obras que se tramitan de acuerdo con lo indicado por las normativas, con la presentación en tiempo y forma de la documentación necesaria. Junto con estos expedientes de obras nuevas, la municipalidad también lleva un detalle de las denominadas “Obras sin permiso”, aquellas cuya tramitación se realiza con los trabajos ya terminados: se declara algo ya hecho que puede ser reciente o de hace tiempo.

En 2025 fueron declaradas 555 obras ejecutadas sin permiso, la segunda marca en los últimos cinco años, apenas superada por las 586 de 2024.

Este dato refleja la importante cantidad de obras realizadas fuera de la ley, sin presentar los planos correspondientes antes de su realización, avalados por un profesional y ajustados a las normativas.

En los últimos 5 años (2021-2025) se declararon obras sin permiso por 349.278 m2, equivalente a haber realizado 132 edificios de 12 pisos o unas 5.000 viviendas de 70 m2 cada una sin cumplir con la tramitación correspondiente. Esta modalidad no es un mal nuevo: es una práctica que históricamente se ha verificado en nuestra ciudad.

En el año 2008, cuando se intervino el área de Contralor de Obras Particulares debido a su deficiente funcionamiento, se señaló la existencia de un “ineficiente paradigma burocrático”, una “completa falta de planificación para controlar”, una total “inobservancia del ordenamiento de expedientes”, la carencia de “medios técnicos elementales para cumplir esa labor” y el incumplimiento del “deber de celeridad” en los trámites.

En cuando a la modalidad “sin permiso” se mencionó que se trataba una actividad “alentada desde la propia comuna”.

Los colegios profesionales —arquitectos, ingenieros, técnicos— han señalado, en más de una oportunidad, que las distintas gestiones municipales “no han tenido vocación de control”.

Construir sin permiso permite en muchos casos ocupar más terreno del permitido, ejecutar más superficie de la autorizada o destinar inmuebles a usos indebidos.

Tampoco se tiene constancia de la participación de un profesional que garantice la seguridad estructural o la buena ejecución de las instalaciones. A pesar de esas irregularidades, las mismas se pueden blanquear una vez terminadas sin sufrir ningún tipo de consecuencia.

Las cifras de referencia

Fuente: División Central Territorial de Datos de la Subsecretaría de Planeamiento Urbano.

Diseño de imágenes: Guillermo Kluin-La Nueva.