Ernesto Lazzatti: El Pibe de Oro
Formado en Puerto Comercial, se convirtió en uno de los mayores ídolos de Boca Juniors.
Es periodista, ingeniero civil y docente de la Universidad Nacional del Sud en materias relacionadas con el Patrimonio arquitectónico y el planeamiento urbano. Ha publicado notas en revistas Vivienda, Todo es Historia, Obras & Protagonistas y Summa +. Participa en varios micros radiales referidos a la historia de Bahía Blanca. En dos ocasiones recibió primera mención por parte de ADEPA en el rubro Cultura e Historia.
Hace 90 años, en junio de 1933, este diario realizaba un alentador análisis sobre el talento de Ernesto Lazzatti, jugador de Puerto Comercial que con 17 años de edad ya alternaba en la primera división del club whitense.
“Una promesa del fútbol” mencionaba la nota, dando cuenta de cómo Comercial seguía destacándose en la formación de jugadores en sus divisiones menores. “Lazzatti es uno de esos exponentes de esa simpática política deportiva, que tanto beneficios ha reportado a la entidad”. Surgido de la quinta división “y con el calor de unos pocos partidos en cuarta”, fue llevado a la intermedia y cuando las necesidades apremiaban “ese chiquilín” debió calzarse los botines para defender los colores del club en el circulo privilegiado.
Ocupaba Lazzatti, el puesto de centro half, el actual 5, con tanta presencia y talento que para nada le pesaba la figura de Santos Ursino, ídolo del club y el anterior en desempeñarse en ese puesto. “Sereno, reposado, de gran quite y muy consciente para jugar” eran las características de una promesa que día a día buscaba “su consagración definitiva”, señaló este diario. Mencionaba, eso sí, la necesidad de “cuidarlo y dirigirlo” para tener, en poco tiempo, “a una de las grandes figuras del nuestro foot ball”.
No era errónea la visión del periodista. Ese mismo año, Lazzatti viajó a Buenos Aires y se presentó a una prueba en Boca Juniors. Unos meses después debutaba en la primera xeneize, con 18 años, edad que le valió ganarse el mote del “Pibe de oro”. Jugó 14 temporadas en ese equipo, fue capitán, cinco veces campeón y jugando con la selección argentina ganó la Copa América de 1937.
En 1954, ya retirado, dirigió y sacó campeón al equipo de la rivera. Ídolo popular, Lazzatti falleció en Buenos Aires, el 30 de diciembre de 1988.