Bahía Blanca | Viernes, 12 de agosto

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Las enfermedades respiratorias pediátricas no le dan tregua al sistema sanitario

Los niños son los que más están sufriendo estas patologías en nuestra ciudad y hacen prácticamente colapsar la atención hospitalaria. 

Fotos: Emmanuel Briane y Pablo Presti-La Nueva.

Por Pablo Andrés Alvarez / palvarez@lanueva.com

   Bahía Blanca atraviesa un pico de enfermedades respiratorias pediátricas muy pocas veces visto antes, según distintos especialistas bahienses.

   Esa alta cantidad de casos simultáneos confluye en que las salas de internación, como también las terapias intensivas para niños, se encuentren prácticamente colmadas cuando el invierno recién comienza.

   La situación de desborde se expande a los consultorios médicos privados y a otros centros de atención primarios.

   “En el Municipal jamás vimos semejante cantidad de patología respiratoria en chicos”, admitió el doctor Gustavo Carestía, director del Leónidas Lucero, que debió reestructurar el espacio físico para poder dar respuestas a la necesidad.

   Similar situación se vive en el Hospital Interzonal Penna.

   “Hoy se ven muchísimos casos de problemas respiratorios, pero que la mayoría se solucionan con los tratamientos tradicionales y apenas un puñado se transforman en graves, pero esa cantidad alcanza para colmar las salas de internaciones y las terapias intensivas”, explicó, por su parte, Juan Ditondo, pediatra neumonólogo del nosocomio provincial.

   Carestía señaló que, posiblemente, la abrupta suba de casos se debe a los dos años de pandemia.

   “Creemos que está vinculado al aislamiento de los niños en estos dos años de pandemia, en los cuales no han tenido contacto con las enfermedades comunes respiratorias y que normalmente provocan una pequeña gripe. Al no haber generado defensas durante ese tiempo es probable que la respuesta ahora sea crítica y haya incrementado la gravedad en algunos casos”, dijo.

Doctor Gustavo Carestía

   Ditondo manifestó que, a diferencia de otros años prepandémicos, en 2022 se observa una cantidad de pacientes pediátricos alta y sostenida.

   “Este año no existió un pico de enfermedades, sino que se mantiene estable, pero en alta cantidad. Otros inviernos hubo un pico de casos en determinados momentos y después se normalizaba, pero en esta ocasión la línea se mantiene alta desde marzo, cuando comenzaron las clases”.

   Y añadió: “Por ejemplo, los estados gripales fuertes comenzaron a aparecer a mediados de marzo, cuando en años anteriores se trataban en agosto, ya con el frío instalado. Y la bronquiolitis, que es muy común en los infantes, comenzaba en ésta época y se aplacaba con las vacaciones de invierno. Pero este año se adelantaron bastante a lo habitual”.

   Otra diferencia observada por Ditondo es que los niños más se enferman al iniciar jardín de infantes, a los 3 años, pero actualmente se da muy parejo en todo el ciclo.

Doctor Juan Ditondo

   “Entonces, si antes había 300 chicos enfermos de 3 años, ahora ese número debe multiplicarse por 3, ya que también están los de 4 y 5 años, que volvieron a la presencialidad plena”.

   Para el infectólogo Diego Maurizi hay cierta lógica en lo que está ocurriendo con los más pequeños.

   “En estos años de pandemia, los niños no estuvieron en contacto con otros y de repente se encuentran con virus respiratorios, o el de la gripe, que les producen infecciones respiratorias. Lo que más complica es la cantidad simultánea de casos”, explicó.

Doctor Diego Maurizi

   Por ello, el jefe de infectología del Hospital Municipal recordó la importancia de vacunar contra la gripe a los niños mayores de 2 años, cuyas dosis son gratuitas.

   “Ese es otro factor que contribuye a que hoy no tengan buenas defensas. También es recomendable que lo hagan las embarazadas, porque eso le daría anticuerpos a los niños menores a los 6 meses, que estarían recibiendo anticuerpos a través de placenta antes de nacer, o por la lactancia”.

   Aunque es muy difícil para quien tiene un niño con algún problema de salud determinar su gravedad fehacientemente, los profesionales recomendaron evitar las guardias hospitalarias para no colapsarlas y realizar las consulta inicial en consultorios privados o unidades sanitarias.

   “En el Municipal tuvimos que efectuar varios cambios dentro de la estructura. Por ejemplo, hubo que sectorizar terapia intensiva y poner más camas de terapia intensiva pediátrica. Y la sala de pediatría está totalmente cubierta. El hospital está en un grado de saturación muy alto y que cambiará en la medida que haya altas de pacientes”, dijo Carestía.

   “Hoy los padres se asustan y la salida más rápida es el hospital, cuando a veces no es necesario”, señaló Ditondo, quien fue residente en el Hospital de Niños de La Plata tras recibirse en la universidad de la capital provincial en 1995.

   El pediatra neumonólogo dio algunos tips para prestar atención antes de requerir atención médica.

   “Hay que acudir a un médico cuando: 1) si la fiebre persiste por más de 4 días; 2) si la fiebre es difícil de bajar con la medicación tradicional; 3) si cuando la fiebre baja, el niño sigue decaído anímicamente; 4) si vomita los alimentos; 5) si le salen manchas en la piel asociado con la fiebre y 6) si le cuesta respirar y produce ruidos similares a un silbido. En todas esas situaciones, es necesario consultar a un profesional”, señaló Ditondo.

Otro problema

   Al sorprendente incremento de enfermedades respiratorias se suma el faltante de ciertos medicamentos que son indicados para contrarrestar los casos.

   “El faltante no está relacionado únicamente a lo pediátrico, sino a la patología respiratoria en general. Y tampoco se da sólo en nuestra ciudad, sino en todos lados”, señaló Juan Perlotti,  actual presidente del Colegio de Farmacéuticos bahiense.

   Puntualmente, cuesta conseguir los medicamentos que se indican con mayor asiduidad para nebulizaciones, como ser el Budesonide y Salbutamol.

   “También pueden faltar algunos aerosoles y antibióticos para vías respiratorias, porque da la sensación que todo el mundo se enfermó de golpe. Pero no es que no hay stock, sino que se agota muy rápido”.