Bahía Blanca | Miércoles, 01 de febrero

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Nora Roca: "Yo me transformo arriba del escenario"

Hija de padres tangueros, la bahiense se convirtió en una referente de enorme jerarquía de la música ciudadana.

   Nora Roca acaba de cumplir cuarenta años con el tango, género que la vinculó a lo más excelso de esta música tan arraigada a nuestra cultura. Y a nuestras mayores pasiones.

   Hija de padres tangueros, creció en el barrio Obrero de Ingeniero White.

   Pudo ser bioquímica, anduvo viviendo por La Rioja hasta que, en 1987, los grandes escenarios llegarían a su vida. Representando a esa provincia, ganó nada menos que el Festival de Cosquín.

   Lo que vendría, después, sería tutearse con nombres impresionantes de la música ciudadana, además de varios viajes impensados al exterior que la fueron moldeando como gran cantante, pero sobre todo como mujer, madre y abuela orgullosa.

   1. “En Buenos Aires trato de estar siempre cerca de lo que me apasiona, la actuación, pero también de mi familia. Allí tengo lazos muy profundos, estrechos, como el tener en San Telmo a mi hija Paula y a mi única nieta Lucía Iris. Es importante para mí combinar el trabajo con la continuidad de las actuaciones en Capital, en escenarios que son necesarios, importantes, y a la vez seguir fortaleciendo este vínculo familiar”.

   2. “Mi Viejos eran tangueros. Estaban muy en yunta en todo eso. Vivíamos en el barrio Obrero de Ingeniero White. Mi mamá me había llevado a tomar clases de danza porque decía que yo era muy tímida. A ella le gustaba cantar, en casa, en su tarea cotidiana. Por entonces lo mío todavía no pasaba por el tango”.

   3. “En casa obviamente gustaba mucho Carlos Gardel, pero mamá siempre me decía que el preferido era Agustín Magaldi. Yo me incliné más por Gardel. Ya de adolescente en casa también se escuchaba mucho a Julio Sosa”.

   4. “Hace unos años, estando en el Viejo Almacén, hicimos una gira por Cali, Bogotá, un público muy tanguero. Percibí cómo sentían realmente a Gardel, siendo que había perdido la vida en el accidente aéreo en Medellín. Nos llevaron al aeropuerto Olaya Herrera donde se produjo la tragedia y juro que me sentí conmovida. Hay una casa de Carlos Gardel donde hay fotos de él, del accidente. Allí quedó su alma”.

   5. “Siendo muy joven me fui a trabajar a un banco en La Rioja y de pronto aparecí representando a esa provincia en el Festival de Cosquín,  encontrándome allí con la delegación de Bahía Blanca. Todo muy loco. ¡Fijate los lugares adonde me llevó la vida! Y fue una plataforma aquello. Me había conectado con Los Caballeros del Tango, gente mayor, y con ellos fui a participar y ganamos en el Festival. Hoy lo pienso y creo no tener temple para concursar. Soy una persona muy sensible, no podía tomar aquello como una competencia. No me va competir, no me cuadra, pero admito que aquello fue una plataforma”.

   6. “Mucha gente me dice ‘qué distinta sos cuando te bajas del escenario’. Sucede que yo me transformo arriba del escenario. ‘Es como que creces’, me dicen. Vaya una a saber qué misterio hay en todo esto. Fuera de actuar soy una persona tímida. Me cuesta sociabilizar. Llego a un lugar y no digo: ‘acá estoy yo’. ¡Nooo…! Si no me ve nadie, mejor”.

   7. "Actué en lugares increíbles. En Japón, por ejemplo, una cultura tan distinta, en las antípodas en todo sentido. Jamás imaginé que iba a actuar en un lugar así. Vi mucha gente estudiosa de nuestra música, que conoce todas las letras de nuestros tangos”.

   8. “Astor Piazzolla es un ser que amo e idolatro. Fue una bisagra en la historia del tango a pesar de tantos detractores. ¿Cómo no te va a conmover Piazzolla? Me juego que hasta al tanguero más tradicional, más cerrado, al de los años ’40, si estuviera en el exterior escuchando a Piazzolla se les caerían las medias”.

   9. “¡Tantos han dejado su huella en el tango! Fijate Cacho Castaña con Café la Humedad. Describir Tita de Buenos Aires. ‘Te pintaron las cejas con una pincelada de asfalto caliente y quedó Buenos Aires reflejada en tu frente’. O Chico Novarro, escribiéndole al cordón de Buenos Aires: ‘Viejo cordón de mi vereda, la luna y el hollín te hicieron gris’. Eladia Blázquez, Rubén Juárez con su letra de un tango a Racing, Se Juega, ‘Qué importa la humedad y la neblina, tu amor es un partido de Primera’”.

   10. “Tengo en claro que hay obras de tango que quedaron fuera de contexto. Sinceramente, trato de evitarlas, más que nada cuando se refieren a la violencia hacia la mujer. Pero el tango es mucho más que eso. Esas letras eran un producto de la sociedad de ese momento. El tango fue más allá, reflejó la vida de los inmigrantes, los conventillos, los bares, los puertos, era una forma de expresión que fue reflejando los cambios de la sociedad. En el ’40 florecieron letras maravillosas como las de Homero Manzi, Catulo Castillo, los Contursi, Discépolo que viene de más atrás, todo un filósofo”.

   11. “Paula, mi hija, y Lucía Iris, mi nieta, son mis dos tesoros. Esa bebé me iluminó la vida. Son mis amores. Vivo aprendiendo los temas de Canticuénticos y de La Granja de Zenón, pero no termino de aprenderlos. Una abuela medio chanta (risas). Pero juro que me esmero”.

   12. “Muchas veces invoco a Rosanna Falasca. Cuando necesito un poquito de sosiego invoco a cantantes que son un poco mis ángeles protectores. Yo tomé un poquito de todas las grandes. Admiro a Virginia Luque, ese arte de cantar y transmitir con su voz. Cómo se desplaza en el escenario. Te conmueve. También admiro a Susana Rinaldi, a María Graña, una gran cantante, una prima donna que va más allá del tango. Puede cantar lo que quiera. Amo a esas artistas integrales”.

   13. “Compartí escenarios con grandes cantantes. El Polaco Goyeneche, por ejemplo, era muy humilde. Podías tomar un café, conversar, y darme cuenta que era un tipo de barrio. Que extrañaba a Lorena, su nieta, a Platense, a su barrio. Creo que no tomó dimensión de lo que realmente era su figura. Ese fraseo inconfundible. La peleó hasta el final. Al finalizar una actuación recuerdo que me dijo: ‘me duele hasta la ropa’”.

   14. “Otro grande, Hugo Marcel, va más allá del tango. Gracias a él pude audicionar en Casablanca. Sigue estando en la cartelera de El Viejo Almacén. A partir de él y de su esposa pude insertarme en Buenos Aires. Bellísimas personas”.

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