Bahía Blanca | Viernes, 09 de diciembre

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Alzheimer, la enfermedad que ahora puede ser detectada 20 años antes

Los criterios de detección experimentaron una transformación en la última década, gracias a la identificación de “biomarcadores” o indicadores biológicos. 

   Los criterios de detección de la enfermedad de Alzheimer, la más frecuente de las demencias, experimentaron una profunda transformación en la última década al punto que hoy es posible llegar a un diagnóstico presuntivo entre 15 y 20 años antes de que se manifiesten los primeros síntomas clínicos de pérdida de la memoria, según explicaron los especialistas.

   Toda esta revolución tuvo lugar gracias a la identificación de “biomarcadores” o indicadores biológicos -como la proteína TAU y las beta amieloides- presentes durante su “fase silenciosa” o preclínica, la cual puede anteceder hasta en dos décadas la de los síntomas exteriores observables.

   “Lo más novedoso en materia de diagnóstico es que hoy existen biomarcadores que permiten algo surrealista, que es diagnosticar la enfermedad con certeza y precocidad antes que suceda”, dijo el médico psiquiatra Ignacio Brusco.

   A partir de allí, es posible “retrasar ese comienzo a través de la combinación de una medicina de alta tecnología y técnicas de atención primaria”, lo que redunda en una mayor sobrevida y una mayor calidad de vida.

   Por su parte el médico neurólogo Juan Ollari, del Hospital Británico de Buenos Aires, explicó que si bien “los criterios diagnósticos han cambiado a nivel mundial y hoy se basan sobre todo en biomarcadores” rastreables a través de estudios de imágenes o del líquido encefalorraquídeo, éstos aún “no están aprobados para uso clínico por la Anmat”.

   “Se puede hacer (los estudios de biomarcadores) porque están disponibles, es decir, se puede por hacer una tomografía por emisión de positrones (PET) o se puede hacer una punción lumbar para determinar presencia de beta-amiloides o de la proteína Tau, pero no fueron oficialmente aprobados -creo que por cuestiones de costos-, los tiene que afrontar el paciente y son relativamente caros”, explicó Ollari.

   Las investigaciones científicas a nivel mundial también están abocadas al desarrollo de técnicas diagnósticas menos invasivas que la punción lumbar “que implica un riesgo”, y ya hay “algunos trabajos que están evaluando la medición (de los biomarcadores) por análisis de sangre y saliva”, aunque “están muy en pañales”.

   Que el Alzheimer sea una demencia implica que es una enfermedad caracterizada por “el deterioro grave de la capacidad mental en diferentes aspectos cognitivos y conductuales, con la suficiente severidad para interferir en el funcionamiento en las actividades de la vida diaria”, según la definición de la “Guía para el abordaje de personas que presentan la enfermedad de Alzheimer y otras demencias”.

   Alrededor del 70% de las personas con demencia padecen Alzheimer, una patología gradual, crónica, neurodegenerativa, incurable y terminal que está relacionada con la acumulación de sustancias tóxicas en el cerebro, tales como las proteínas beta-amieloide y las proteínas tau.

   Los síntomas van agravándose con el tiempo: comienzan con dificultad para recordar información recién aprendida, prosiguen con problemas en el uso del lenguaje y desorientación, suceden luego cambios en el humor o el comportamiento y dificultad en la toma de decisiones, para arribar a una última etapa en la que el paciente ya no puede caminar y tiene problemas de deglución.

Cifras y factores de riesgo

   1. Según estimaciones realizadas por la Alzheimer's Disease Internacional (ADI), en la Argentina unas 503.000 personas pade-cen la enfermedad.

   2. Entre los factores de riesgo, el principal es tener más      de 65 años, aunque también hay condicionantes genéticas, sostienen los especialistas.

   3. “La prevalencia es de solo el 5% a los 60 años mientras que, a los 80 años, se da en más de la mitad de la población”, explicaron los médicos.

   4. A esos factores se agregan  la salud cardiovascular, el sedentarismo, una dieta no saludable, déficit de estimulación cognitiva o de horas de sueño.