Crece el zoo del parque Independencia
La llegada de animales daba cada vez más valor al Zoo bahiense.
Es periodista, ingeniero civil y docente de la Universidad Nacional del Sud en materias relacionadas con el Patrimonio arquitectónico y el planeamiento urbano. Ha publicado notas en revistas Vivienda, Todo es Historia, Obras & Protagonistas y Summa +. Participa en varios micros radiales referidos a la historia de Bahía Blanca. En dos ocasiones recibió primera mención por parte de ADEPA en el rubro Cultura e Historia.
Mario Minervino / [email protected]
Hace 73 años, en noviembre de 1949, llegaron a nuestra ciudad varios animales enviados desde el zoológico de La Plata para ser destinados a zoo del parque Independencia.
Creado en 1911, el parque de la Independencia tuvo desde sus orígenes un espacio destinado al funcionamiento de un jardín zoológico, pensado como espacio de entretenimiento y un lugar educativo, al cual podrían concurrir alumnos de todas las escuelas.
En sus comienzos fueron los propios vecinos quienes donaron una interesante cantidad de animales, la mayoría de ellos pertenecientes a la fauna autóctona. También el zoo porteño envió varios animales que terminaron por dar forma al espacio.
Pero sin dudas uno de los grandes envíos que recibió el lugar data de 1949, estando el parque en manos del gobierno provincial, que llevaba adelante una importante obra de puesta en valor del paseo, como la construcción de fuentes, un acuario y la colocación de algunas estatuas.
Entre las mejoras de ese año se incluyó una suma de más animales, provenientes de La Plata, además de nuevas jaulas y otros elementos “previendo la organización de un nuevo zoo”.
En una primera remesa llegaron: un casal de leones adultos, otro de llamas, un muflón africano, dos cabras enanas de Camerún, un coatí, dos monos Rhesus, un mono papio, dos monos cai, dos flamencos, cuatro gansos o cisnes criollos coscoroba, una cigüeña, un guacamayo rojo y otro amarillo, un loro hablador y una vicuña. El que más impactó fue el gran león africano, “cuyos bramidos pusieron una nota de inquietud en el tranquilo ambiente del paseo”.
El zoo del parque Independencia fue desmantelado en 2012, por obra y gracia de entidades proteccionistas que abogaban por no tener animales en cautiverio, aunque los mismos fueron trasladados a la localidad de América, donde siguen encerrados y la mayoría no se adaptó al lugar.