Bahía Blanca | Miércoles, 22 de mayo

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Alejandro Pons: "Lo de los Juegos Odesur es lo máximo que me ha pasado hasta ahora"

El árbitro de la Asociación Bahiense de Bochas reside en Punta Alta desde 1996. Fue seleccionado como representante de nuestro país en Paraguay.

Alejandro Pons está listo para su incursión como árbitro en los Juegos Odesur de Paraguay. Fotos: Emmanuel Briane-La Nueva.

 

Por Javier Oscar Schwab / jschwab@lanueva.com

(Nota publicada en la edición impresa)

 

   La designación lo tomó por sorpresa y desde que recibió el llamado afirma que no puede dormir. Alejandro Pons es el único árbitro argentino designado para dirigir bochas en los XII Juegos Suramericanos que organiza la Odesur y se están desarrollando en Paraguay.

   “Dirigir un Sudamericano es lo máximo que me ha pasado hasta ahora”, señaló Pons.

   Se inició como árbitro en 2009/10 en un selectivo zonal de los abuelos bonaerenses y desde entonces su carrera fue en ascenso.

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   “No conocía el reglamento, sólo había jugado a las bochas. Faltaba un árbitro y me animé, aunque me mandaron a una zona de mujeres, donde se tiran menos bochazos. Ese paso inicial se dio de casualidad”, dijo Pons.

   Por un amigo de su trabajo en la Base Naval (Fabricio Abba) empezó a viajar y dirigir en la Provincia, a la vez que sus conocimientos, y designaciones, crecieron.

   “Los dirigentes te observan en cada partido, ni te das cuenta. En las charlas previas los principiantes tenemos instrucciones sobre determinadas jugadas. Después está en uno aprovecharlo", contó.

   —¿No existe el examen teórico?

   —Antiguamente se hacía, pero ya no. Antes de cada torneo agarro el reglamento para no dejar nada librado al azar. Cada dos o tres años se introducen cambios para unificar criterios en determinadas jugadas.

   —En Paraguay no se juega bocha sudamericana, ¿cómo es dirigir Petanca, Raffa Volo y Zerbín?

   —Más sencillo. Acá se juega a la bocha tradicional, igual que en dos o tres canchas de Chile y de Uruguay. El resto juega Raffa Volo, Zerbín  y Petanca. Se agiliza el juego. Es por tiempo o límite de puntos. En los Odesur el partido de Petanca es a 45 minutos o 13 puntos. Y Raffa Volo a 45 minutos o 12 puntos", sintetizó.

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   —¿Y si hay igualdad?

   —Se juega una mano más. En 2019 dirigí en el Mundial de Punto Raffa Volo en Tucumán, donde se jugaron casi cien partidos. Sólo diez terminaron empatados o se definieron por tiempo. Además, para jugar una bocha el límite de tiempo es 30 segundos, mientras que acá pueden estar 45 segundos. Tenés que estar bien preparado física y mentalmente.

   —¿Quién te convoca para ir a los Odesur?

   -En marzo, Rubén Di Gaudio, quien es integrante de la Comisión Técnica Arbitral de la Confederación Argentina de Bochas, y a su vez jefe de la Comisión Técnica Panamericana, solicitó un árbitro de nuestro país. Allí se reunieron los tres integrantes de la Comisión Técnica Arbitral y, entre 15 jueces internacionales, surgió mi nombre.

   —¿Sos el único juez de Argentina?

   -Y está el jefe de árbitros de los Odesur, Ricardo Martinucci, quien estará a cargo de las designaciones. Será mi primera experiencia en otro país, por lo que la ansiedad es grande. En 2015, en un Sudamericano de Petanca que se hizo en Mar del Plata, me dieron la insignia de árbitro internacional. Soy un agradecido por semejante reconocimiento.

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   —¿Cuánto dura la competencia en los Odesur?

   —Mañana estaré en Paraguay para asistir al Congreso y luego viene la competencia durante tres días en un bochódromo con 8 canchas: 2 de Raffa Volo, 2 de Zerbín y 4 de Patanca. Habrá partidos de 9 a 20, con una continuidad muy amoldada a la competencia. No puedo especificar cuántos partidos, pero sí que el ritmo será interesante.

   —¿Si Argentina llega a la final en las tres especialidades te quedás sin dirigir?

   —Ja, ja, ja. Sería fantástico. Prefiero no dirigir y que Argentina gane las finales.

   —Vas a conocer a nuevos colegas...

   —Será maravilloso compartir con jueces de otros países, conocer de su cultura. Estoy muy enfocado, tengo papeles desparramados por toda la casa con apreciaciones de jugadas y reglamento; miro videos y no duermo (risas).

   ¿A nivel internacional los jugadores acatan las órdenes más fácilmente?

   —No he tenido conflictos a nivel local y si los tuve alguna vez pedí disculpas, soy consciente de mis errores. A nivel internacional hay camaradería y si surge alguna duda podés apoyarte en los directores.

   —Además de árbitro sos jugador. ¿Te ayuda?

   —Te ayuda en las jugadas de apreciación visual y a estar con el reglamento más fino. Eso no quiere decir que no te equivocás, porque hay jugadas rápidas que mueven bochas o salen afuera y te podés confundir. 

   —Con el tema de los partidos televisados hoy el árbitro queda bastante expuesto.

   —Ja, ja, ja. Con la camarita te ven en todo el país. Una vez dirigiendo una final entre Almafuerte y Barrio Hospital no me percaté que un jugador estaba jugando con la remera afuera del pantalón. Al día siguiente me llama Martinucci, me saluda y pregunta: “¿Qué pasó anoche?”. Totalmente descolocado le respondí: “Qué pasó Ricardo, no entiendo..”. “Dejaste jugar a un jugador con la remera afuera del pantalón”, me dijo. "Y me agarró un nudo en el estómago...".

   “Hay que estar en todos los detalles. De ahí mi autoexigencia para estar bien preparado, incluso desde lo físico. Y si tengo que movilizarme rápido lo hago, buscando siempre la mejor postura”, contó.

   —¿Qué te puede sorprender de los Odesur?

   —El nivel de Argentina, que jugará por primera vez una competencia internacional en la modalidad Petanca. Los jugadores llevan dos meses de preparación, aunque tenemos tanta calidad y facilidad de adaptación que seguramente los chicos van a sorprender.

   “Chile, Uruguay y Brasil están más aggiornados en cuanto a competencia y reglamento en este tipo de competencias, corren con ventaja. Pero nosotros tenemos jugadores con mucho talento”.

   —¿Qué hay detrás de un juez de bochas internacional?

   —Ufff. El aguante de Marina, mi esposa, que me viene bancando durante tantos fines de semana. A mis hijos (Germán y Tomás) y al club Sporting, donde tengo amigos de toda la vida como el “Pino” Carabajal, que me insistió para que volviera a jugar.

   —Sos un puntaltense más...

   —Nací en San Juan, pero me considero puntaltense, porque estoy desde 1996. Siempre digo que soy de la “República de Punta Alta (risas)”, finalizó.