Balance del primer mes

Tras un mes de clases, aseguran que las escuelas no han sido focos de contagios

2/4/2021 | 06:20 |

Autoridades educativas de las gestiones estatal y privada coincidieron en que el porcentaje de casos en el ámbito educativo es "extremadamente bajo". Desde algunos establecimientos contaron sus experiencias.

Fotos: Archivo La Nueva.

Por Belén Uriarte / buriarte@lanueva.com

 

   Tras un mes del inicio del ciclo lectivo 2021, autoridades educativas de Bahía Blanca hicieron un balance sobre la vuelta a la presencialidad con protocolos, en el marco de la pandemia por coronavirus.

   Las gestiones estatal y privada coincidieron en que fue un buen comienzo, dado que "la escuela no ha sido un foco de disparo de contagios", situación que se temía a comienzo de año.

   Bahía tuvo su pico en la primavera del año pasado y durante el verano registró un descenso de casos de COVID-19. Según el reporte del Municipio, volvieron a incrementarse los últimos días de febrero y se dispararon a fines de marzo, cuando los contagios diarios superaron nuevamente la barrera de los 100.

   Según especialistas, el pico se espera para este mes y la situación sanitaria podría ser peor que la del año pasado, dado que al coronavirus habrá que sumarle las patologías estacionales que en 2020 no se vieron por el aislamiento estricto.

   En este marco, y con la evaluación de nuevas medidas restrictivas, la actividad en las escuelas vuelve a la mesa de discusión: mientras los gremios aseguran que no están dadas las condiciones y piden suspender la presencialidad, en las escuelas el balance es positivo y esperan poder continuar en las aulas.

   Bahía registró en marzo 26 casos positivos de coronavirus entre 78.500 estudiantes, docentes y auxiliares, de acuerdo con los datos aportados por la Jefatura Distrital de Educación, a cargo de Julieta Conti

   De acuerdo con lo detallado, dieron positivo 17 estudiantes, 6 docentes y 3 auxiliares en un sistema educativo compuesto por 70.000 alumnos y 8.500 personas que integran el cuerpo docente. Vale destacar que en la ciudad solamente una escuela primaria no pudo iniciar la presencialidad por "obras mayores", según indicaron desde la Jefatura de Región 22.

   La situación es similar en nuestra región educativa, constituida por Bahía Blanca, Coronel Rosales, Monte Hermoso, Patagones y Villarino.

   El Inspector Jefe de Región 22, Claudio Raúl Martini, indicó que el porcentaje de casos confirmados y sospechosos en la gestión estatal "es extremadamente bajo", por lo que "la escuela no ha sido un foco de disparo de contagios".

   A nivel regional, los casos de estudiantes confirmados en las primeras cuatro semanas de clases representan alrededor del 0,01 % y hubo una veintena de docentes contagiados, aunque —como aclaró Martini— es imposible determinar si esos contagios se dieron dentro de las escuelas ya que hay una gran circulación y numerosas actividades habilitadas fuera del ámbito educativo.

   En la región hay más de 120.000 estudiantes y unos 15.000 docentes y auxiliares, distribuidos en más de 370 establecimientos estatales de Bahía (61 instituciones de nivel inicial, 71 primarias y 47 secundarias), Coronel Rosales (21 inicial, 24 primarias y 15 secundarias), Monte Hermoso (5 inicial, 3 primarias y 3 secundarias), Patagones (22 inicial, 28 primarias y 11 secundarias) y Villarino (21 inicial, 33 primarias y 12 secundarias).

   En cuanto al procedimiento, Martini detalló que cuando una familia avisa al establecimiento que un estudiante tiene síntomas compatibles con coronavirus, la escuela se pone en contacto con Epidemiología a fin de determinar si hay contagio y al mismo tiempo se aísla a la burbuja correspondiente. En caso de que el resultado del hisopado sea positivo, ese grupo permanece aislado por 14 días; de lo contrario, retorna al establecimiento.

   —En marzo el balance fue sumamente positivo; no digo que está todo bien, sino que la escuela no ha sido un punto de disparo de contagios. No puedo decir que está todo bien porque faltan cosas, se sigue trabajando en infraestructura y en elementos sanitizantes, y hay preocupación porque faltan cargos docentes.

   Por otra parte, Martini indicó que en los últimos días llegaron los protocolos de Provincia para que este mes se sumen las modalidades de Educación Física, Psicología y las Escuelas de Educación Estética. A su vez, destacó la tarea conjunta de la comunidad educativa.

—Agradezco el trabajo de docentes, auxiliares, directivos y de las familias que están acompañando estos protocolos. A los docentes, por la gran tarea áulica única, impensada e inédita; y a los directivos, por la tremenda tarea de organización y logística: lo que han trabajado con las rayas, con las pinturas, con los patios, con los recreos, con las entradas y las salidas, ¡estrategas han sido! 

   En cuanto a la gestión privada, el Inspector Jefe Regional Luis Soifer señaló que el primer mes fue bueno por la posibilidad del encuentro en la presencialidad, que está siendo posible por el cumplimiento de los protocolos.

   En Bahía hay 29 establecimientos de nivel inicial, 22 primarias y 23 secundarias en la gestión privada, y "el número de burbujas aisladas por coronavirus fue mínimo: aproximadamente un 1,4 % en primaria, menos del 1 % en secundaria y en inicial muy, muy poquito". 

—Todos los establecimientos retornaron a la presencialidad, bajo diferentes formatos. En gran porcentaje trabajan con grupos que alternan entre una semana y otra por la cantidad de alumnos y los espacios disponibles en las aulas.

   Soifer indicó que lo que sucede en la ciudad en cuanto a contagios puede proyectarse a toda la región, que cuenta con 36 instituciones de nivel inicial, 30 de primaria y 30 de secundaria. En total, son aproximadamente 23.000 estudiantes y 1.500 docentes y auxiliares. 

   Destacó que los establecimientos cuentan con todos los elementos de protección necesarios y sostuvo que aún no hay definiciones sobre nuevas medidas por la segunda ola de contagios. Por último, agradeció el esfuerzo conjunto que permite el trabajo en el aula.

   —Agradezco a los equipos directivos, los equipos docentes, los equipos de supervisión, los auxiliares, las familias y los estudiantes que respetan los protocolos y cuidan cada uno de los detalles. Eso permite continuar con la presencialidad, minimizando el impacto del COVID en el ámbito escolar. Tenemos que seguir cuidándonos y respetando cada una de las indicaciones porque es la manera que tenemos de transitarlo de la mejor forma y que la presencialidad sea factible. 
 

La experiencia en los establecimientos

   Graciela Pettinari, directora del jardín N° 932 de Ingeniero White, contó que en el primer mes de clases hubo pros y contras.

—Al trabajar con grupos reducidos por el protocolo, tenemos más visualización de las actividades que se llevan a cabo y se puede contener mejor a los chicos. Pero a su vez, de un grupo de 11 chicos por ahí asisten solamente 8 o 9, es decir, no tenemos la presencialidad que quisiéramos. 

   La directora detalló que las tres salas del turno mañana empezaron con la presencialidad el 17 de marzo y el turno tarde lo hizo el 1 aunque tiene "una docente dispensada [por cuestión ajena al COVID] desde la tercera semana, por lo que en ese turno solo se dictan clases en una sola sala".

   A su vez, señaló que el protocolo no se puede cumplir en su totalidad en el nivel inicial porque no siempre se pueden respetar las distancias: "Un chico se cae y lo tenemos que atender; lo tenemos que alzar y tiene que sentir nuestra contención. Primeramente está la atención del niño".

   La directora reconoció que lo más difícil fue organizar las burbujas y que las familias entiendan que no pueden llegar tarde; y destacó que en marzo no hubo contagios dentro de la institución.

—El reencuentro con los chicos fue fenomenal. Amagamos, por la docencia y la calidez, a darles un beso y querer levantarlos, pero nos acordamos del protocolo vigente y nos quedamos quietitas.

   La directora de la escuela N° 24, Silvina Schwerdt, señaló que el primer mes fue positivo y "hubo mucha conciencia de las familias a la hora de cumplir con los protocolos".

   Contó que cuando hubo síntomas, los padres asistieron a los centros de salud para hacer el hisopado e informaron el resultado de forma inmediata tanto a la sede del nivel como a Jefatura Distrital.

   —Solo aislamos dos burbujas y eso evitó la propagación del virus. 

   Silvia Guillermo, directora del jardín N° 901, dijo que le sorprendió "para bien" el transcurso del primer mes.

—Nos avisaron por algunos casos [de coronavirus] pero fueron dentro de las familias, donde se aislaron a los niños por contacto estrecho. Como hacía días que no venían o no habían presentado síntomas, no tuvimos que aislar grupos.

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   La directora remarcó que se vienen respetando los protocolos, con limpieza a mitad de jornada, medición de la temperatura, sanitización de manos, uso de barbijo y entrada escalonada cada 15 minutos. 

—Los niños se han acostumbrado a estos hábitos y cuando tenemos que sanitizar los juguetes que usan, quieren colaborar y agarran el pulverizador.

   Silvia reconoció que en esta época, donde aparecen otras enfermedades, los síntomas se confunden, pero insistió en que "hasta ahora, la experiencia es buena", por lo que esperan poder sostener la presencialidad en sus 13 salas. 

—Trabajamos de forma alternada entre lo presencial y lo virtual. Cuando vienen, están como máximo 3 horas para cumplir con la entrada escalonada. Solo hicimos dos grupos porque tenemos aulas grandes y podemos mantener el distanciamiento. 

   En ese sentido, señaló que el jardín cumple con todas las condiciones: numerosas ventanas y ventanales, un patio grande y dos entradas que permiten que los pequeños entren de forma ordenada.

—Estoy sorprendida porque las familias y los niños se han adaptado re bien. Los chicos están re contentos de venir, evidentemente extrañaban estar con sus amigos, con las seños. Si bien se daban clases por Zoom, por videollamada, no es lo mismo que la presencialidad. La semana que hay virtualidad tratamos de darle continuidad a las propuestas que son presenciales para que las hagan en la casa y así motivarlos. 

   La directora del Jardín de Infantes y Maternal "La Ciudad" de Villa Mitre, Agustina Gimenez, consideró que el regreso a la presencialidad fue "más que satisfactorio".

   Contó que las clases se llevan a cabo de lunes a viernes en grupos reducidos, con jornadas completas y con ingresos y salidas escalonadas. 

—El encuentro con cada uno de nuestros alumnos y alumnas y sus familias fue sumamente gratificante [...] Es sorprendente ver la rapidez con la que los más pequeños se apropian de los nuevos protocolos. 

   La directora destacó que son una institución privilegiada ya que cuentan con la posibilidad de utilizar las instalaciones deportivas del club, que les permite alternar espacios para cumplir con la ventilación y desinfección. Y remarcó que en el primer mes no hubo contagios en el jardín.

   Miriam Salinas, que hasta el 22 de marzo trabajó como docente en la escuela rural N°51 y luego pasó a la dirección de la primaria N° 38, contó que los establecimientos rurales, en general, comenzaron con presencialidad total y sin dividirse en burbujas porque la cantidad de alumnos lo permite. 

   Indicó que el protocolo se aplica como en cualquier escuela de la ciudad y que mientras estuvo en la escuela 51 no hubo contagios.

—Las familias y los alumnos y alumnas estaban felices de volver a la escuela y a la presencialidad. Fue maravilloso el reencuentro; si bien el contacto siempre estuvo, volver a nuestro lugar fue hermoso.

   Julieta Selvarolo, representante legal y administrativa del Jardín Colorín Colorado, dijo que están felices de haber podido adaptar los protocolos y las instalaciones para el regreso al aula.

—Este año tomamos como un gran desafío el reencuentro en la vuelta a las clases presenciales. Revisamos la organización del jardín, el trabajo del equipo docente y las condiciones de toda la comunidad, para reconstruir entre todos el sentido de la escuela como "lugar seguro".

   Indicó que se realizaron reuniones entre personal del jardín y las familias, a fin de entender el protocolo y comprometerse con la nueva rutina. En el primer mes, no tuvieron contagios.

—Los niños ya tienen incorporadas las normas de higiene; hay una muy buena respuesta de las familias y quedó demostrada su confianza hacia la institución.

   La representante legal también destacó la importancia de la socialización fuera de la familia, "necesaria en la niñez, cuidando la salud integral del niño que incluye la posibilidad de encontrarse, vivenciar el aprendizaje con pares y escucharse". 

   Por otro lado, remarcó que lo económico sigue siendo un problema. Para adecuarse al protocolo, tuvieron que desdoblar salas, inscribir menos niños e incorporar más docentes, por lo que "el jardín debe subsistir con menores ingresos y mayores egresos".

   De todas formas, sostuvo que la presencialidad es muy positiva a pesar del esfuerzo que conlleva, y aseguró que todo el equipo está dispuesto a aceptar nuevos desafíos para "seguir disfrutando de lo que se genera, con la esperanza de que volveremos a la normalidad y sea un gran año".

 

La salud en la niñez y adolescencia

   En las últimas semanas aumentaron las consultas pediátricas por cuadros respiratorios y se teme un importante aumento de patologías estacionales, que el año pasado no se observaron en el marco del cumplimiento del aislamiento estricto.  

    La jefa del departamento de Especialidades Pediátricas del Hospital Municipal, Silvia Zárate (MP. 1716), indicó que en la Unidad de Atención Respiratoria Aguda (UARA) hubo en febrero 854 consultas en el sector ambulatorio y el 7 % correspondió a pediatría. En tanto, hasta el 29 de marzo se hicieron 1.200 consultas, de las cuales un 10 % fueron pediátricas.

   Contando la totalidad de consultas —COVID y otras patologías— en el sector pediátrico, se registraron 218 en febrero y 386 hasta el 29 de marzo.

   La jefa del departamento señaló que las consultas fueron por distintas afecciones y que hasta el momento detectaron pocos casos de coronavirus en chicos: 3 % de positividad en febrero y 12 % en marzo. 

—¿Tuvieron cuadros graves?

—El año pasado tuvimos cuatro pacientes con síndrome inflamatorio multisistémico, que aparece alrededor de las 8 semanas después del cuadro agudo y tiene que ver con todo un proceso inmunológico que desarrolla el chico y puede comprometerlo. Pero no se da en la mayoría de las consultas; el porcentaje es sumamente bajo.

   Zárate indicó que "en contra de lo que se pensó en algún momento, en general no es el chico el que contagia al adulto, sino al revés", tal como planteó la especialista en infectología pediátrica Ángela Gentile.

—Si bien suelen cursar con cargas virales altas, los chicos no tienen buena cantidad de receptores para el virus, por lo que no son los que sostienen la circulación viral a largo plazo —explicó la profesional del Municipal.

   A su vez, sostuvo que el desafío para este año es hacer frente a las patologías habituales, como bronquiolitis, neumonía y anginas, en este contexto de la pandemia.

—Los chicos en edad escolar tienen habitualmente entre 5 y 6 procesos infecciosos respiratorios por año. Las bronquiolitis son un problema, de hecho en 2019 tuvimos la terapia intensiva pediátrica completa todo el año y con necesidad de camas por esa enfermedad.

    En tanto, el jefe de Pediatría del Penna, Marcelo Meo (MP.1829), indicó que en ese hospital también hubo un aumento de consultas por cuadros respiratorios, pero aún no han observado casos de coronavirus en chicos.

—En 2020 tampoco hubo registro en el Penna. Los casos en chicos son muy escasos y más leves, y el año pasado con el aislamiento estricto y la no escolaridad presencial fueron muy pocos.

   Sostuvo que, por ahora, las escuelas no han sido una fuente de contagio importante y que todos los años hay un aumento de cuadros respiratorios en el otoño, que se amplifican con la actividad escolar. 

   Por su parte, la licenciada en Psicología y especialista en clínica de niños y adolescentes, Alba Picardi (MP 0490), recordó que la salud es mucho más que la salud física y consideró importante modificar la mirada adultocéntrica de 2020.

—Por supuesto que el contexto de pandemia requirió del aislamiento estricto para preservar el bien mayor, que es la vida, la salud; pero hubiese sido importante pensar más en las necesidades de los niños en relación a lo que tiene que ver con el contacto social y la escolaridad. Cuando se empezaron a dar permisos, era para actividades que tenían que ver con la productividad, con el mundo adulto. Se demoró mucho en pensar en los niños y adolescentes, que fueron principalmente afectados junto con los adultos mayores y las personas con discapacidad. 

   Teniendo en cuenta esa experiencia, la especialista propuso para este año tener una mirada que contemple las necesidades de chicos y adolescentes, preservando la salud emocional con una mejor comunicación y la generación de espacios seguros donde puedan encontrarse con sus pares.

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