Bahía Blanca | Viernes, 19 de agosto

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Escenario político: inquietudes y certezas sobre el operativo de vacunación masiva en Bahía

Las demoras en la llegada de un número significativo de dosis impide el inicio de la campaña a gran escala. Por ahora solo se vacunó parte del personal de salud.

Fotos: Región Sanitaria y Archivo La Nueva

Maximiliano Allica / mallica@lanueva.com

   Hay un aspecto en el cual la dirigencia política suele tener mucha precisión: la crítica a los de enfrente. Si la capacidad de encontrar defectos en el otro fuera constructiva en sí misma, la solidez del edificio argentino sería inconmovible.

   La confirmación de la eficacia de la Sputnik V motivó una serie de cruces desopilantes donde todos tienen un poco de razón. Que ahora se certifique que es útil, no significa que haya sido inválido el reclamo previo de mayor información, así como es verdad que el gobierno se anotó un punto al aprobar su uso a partir de los datos que tenía disponibles. En cualquier caso, si la vacuna es buena, mejor. Vivir en pandemia es insoportable.

   El problema ahora es que empiece la vacunación masiva. "Los kirchneristas son unos fenómenos. Están haciendo una campaña de vacunación sin vacunas". La ironía de un dirigente de Juntos por el Cambio tiene lados A y B.

   Los inconvenientes en la distribución de dosis afectan a casi todos los países. Aunque aparecen excepciones, como Chile, en su momento utilizado como mal ejemplo en la gestión de la pandemia por las filminas de Alberto Fernández. El gobierno de Sebastián Piñera ya tiene en su país 4 millones de dosis de la china Sinovac y en un solo día vacunó a 140 mil personas. Naturalmente, con el correr del tiempo los cuadros de situación entre países se van a ir igualando, pero esta muestra sirve para recordar que nunca es bueno señalar.

   Uno de los aprendizajes que ya deberían haber adquirido Fernández y su ministro Ginés González García es no comunicar proyecciones numéricas. El 10 de diciembre, hace menos de dos meses, el titular de Salud aseguró en sus redes sociales que "en enero tendremos la capacidad de vacunar a 5 millones de personas, sumando también otras 5 millones de personas en febrero". No conforme con eso, este miércoles, en Diputados, estimó que "después de julio se lograría inmunidad de rebaño". Su rol es demasiado sensible y no ayudan esas frases de panelista.

   Mientras, en Bahía Blanca continúa la vacunación del personal de salud y se inicia la de geriátricos, a la espera de la campaña masiva que incluya a otros grupos de riesgo, personal esencial y docentes. Desde el bloque de Juntos por el Cambio apuraron ayer al Frente de Todos, agarrándolos de la lengua por las proyecciones fallidas. Los concejales que responden al intendente Héctor Gay pidieron información oficial sobre esa campaña en Bahía, cuya fecha de inicio se mueve como el horizonte.

   Más: días atrás el secretario municipal de Salud, Pablo Acrogliano, volvió a subir el tono al remarcar que un número importante de trabajadores de hospitales se anotó hace más de un mes para vacunarse y sigue en espera.

   Desde el peronismo bahiense reciben los golpes y van anotando, aunque eluden la confrontación directa. Al menos, por ahora. Si el operativo se pone en marcha de manera exitosa llegará el vuelto, eventualmente en el momento justo, la campaña electoral 2021.

   La noticia positiva es que, más allá de las discusiones de superficie, los profesionales de un organismo provincial como Región Sanitaria, que son los responsables del operativo, y aquellos que cumplen servicios para el Municipio, que son quienes tienen la capacidad de aportar brazos para que la campaña se multiplique, están trabajando en muy buenos términos.

   "Salvo algunos exabruptos en las declaraciones públicas, en el terreno real viene todo perfecto. El Municipio acompaña, recorrió los lugares y aportó vacunadores", dice un dirigente peronista que sigue los preparativos de cerca.

   Agrega: "Esto es algo demasiado importante como para ponerlo en riesgo por politiquería. Nosotros no lo vamos a hacer y sabemos que Héctor tampoco".

   Cruces en la superficie, acuerdo en el fondo. La política tiene mucho más de esto de lo que parece.

   En nuestra ciudad se eligieron 5 escuelas como vacunatorios adicionales a los hospitales, para cuando empiece el programa de mayor alcance. El problema es que el plan se diseñó para vacunar en forma masiva entre mediados de enero y fines de este mes. Si bien en cada edificio el sector sanitario estará separado de las zonas de uso académico, el inicio de clases previsto para el 1 de marzo obliga a repensar el esquema.

   ¿Entonces dónde? Centros de salud barriales, sociedades de fomento o quizás el salón de algún club que se pueda acondicionar para este fin. Recalculando.

   La proyección que sí se puede hacer, en función de las demoras, es que la temporada de frío va a llegar con un bajo nivel de inmunización de la sociedad. Por lo tanto, a la discusión sobre la presencialidad en las escuelas (debate que parecería saldado si miramos el famoso "diario del lunes" europeo) se van a sumar en breve los cortocircuitos por el cierre de actividades.

   Antes de eso, un grupo de intendentes bonaerenses de destinos turísticos pidió extender la temporada de verano y postergar el inicio del ciclo lectivo. A simple vista parece un despropósito, pero si se leen los argumentos con frialdad, el planteo es válido. Son numerosos los distritos cuyo año depende de cuánto se recaude ahora. En 2020 aguantaron porque tuvieron antes una temporada normal, pero esta vez será distinto.

   No obstante, es difícil sostener que haya algo más importante que la educación, sobre todo después de un año tan duro para alumnos y maestros. Presencial, virtual o combinada, este año tiene que ser la prioridad uno.

   Otra buena noticia en Bahía es la temperatura de estos días, que bajó la intensidad de la crisis del agua. Sin embargo, apenas se hilvanen dos o tres tardes de esas imposibles, volverá el desastre.

   Mientras, la Provincia sigue elaborando los pliegos para las licitaciones de obras estructurales y ABSA, como era obvio, se quedó corto con su plan de contingencia. Ahora la Municipalidad busca avanzar con un programa propio que complete lo que la empresa prestadora deja sin cobertura.

   Explican desde Alsina 65 que están cuantificando la demanda y pidiendo a ABSA que diga hasta dónde logra atender, para satisfacer la demanda remanente.

   "Citamos a las autoridades de ABSA en septiembre para ver qué plan de emergencia tenían para el verano, cuando empezaron los problemas pusimos a disposición máquinas y empleados para obras pequeñas, llevamos denuncias de vecinos (OMIC) y nos las rechazaron, fuimos a la Autoridad del Agua (ADA, el organismo de control) y no tuvimos respuesta. Luego de todo eso, armamos este plan de contingencia municipal, pero es una ayuda complementaria. Que quede claro que la responsabilidad ante la emergencia le corresponde a ABSA", se atajan en el Municipio. Y, más allá de que siempre se pueden detectar responsabilidades compartidas, es cierto. Las cuadrillas comunales deberían estar en la calle la semana próxima.

   A todo esto, desde La Plata se ordenaron descuentos con dos ítems polémicos. Uno, que solo se cuentan las interrupciones del servicio a partir del 1 de enero y hasta el 31 de marzo, pese a que los cortes venían de varias semanas antes y nadie garantiza que no sigan después. Otro, que el organismo de control que debe decidir esos descuentos (que llegarán con las facturas de abril y mayo), la Autoridad del Agua, resolverá cómo se aplican en función de su base de datos, que nadie sabe cuál es.

   ¿Y habrá agua en las escuelas? En la comuna aseguran que ABSA cuenta con un plan de contingencia para cubrir los 200 edificios escolares del distrito, aunque no aporta el personal para elevar las mangueras hasta los tanques, igual que en los domicilios particulares. La explicación oficial es que la ART no cubre a los obreros si traspasan la línea municipal de los inmuebles. Hay legalismos que sí funcionan.

   Bonus track: todavía hace ruido en el Palacio Municipal el reciente paso por Bahía del ministro de Transporte, Mario Meoni. Nadie comunicó su visita al intendente ni lo invitó a ninguna actividad. ¿Se lo guardaron los dirigentes del Frente de Todos para ganar protagonismo en la foto? No parece, porque tampoco se notificó a legisladores y dirigentes de su propio espacio. Probablemente un "error" de quienes manejan el protocolo en el ministerio.

   Bonus track II: se enfrió la llegada de Uber a Bahía Blanca. "Por ahora", dice uno de los funcionarios que miraba con más simpatía su desembarco.