La UNS, en busca del equilibrio entre lo virtual y lo presencial

17/6/2020 | 06:45 |

Ocho decanos hablaron sobre la educación a distancia y destacaron que muchos cambios son positivos. También hicieron hincapié en la importancia de la presencialidad para fortalecer los conocimientos a través de las prácticas y los lazos humanos.

Por Belén Uriarte / buriarte@lanueva.com

 

   Democratización, autoaprendizaje y flexibilización.

   Falta de contacto y trabajo de campo, desigualdad en los recursos y falta de capacitación en herramientas digitales.

   La educación a distancia tienen esos (entre otros) pros y contras, tal como señalaron la semana pasada representantes de ocho departamentos académicos de la UNS.

   En esta segunda entrega, decanos de los otros ocho departamentos hacen hincapié en la importancia del equilibrio: hay cambios que llegaron para quedarse pero también aspectos de la presencialidad que son innegociables. Creen que el futuro está ahí, en una educación que integre lo virtual y lo tradicional.

 

Adaptación rápida

 Stella Maris Visciarelli (Geografía y Turismo): Si bien la necesidad de ampliar la oferta de la enseñanza virtual era un tema de interés inmediato para la UNS, la pandemia aceleró notablemente los plazos. La urgencia de responder al estudiantado movilizó muchas estructuras que, en las universidades tradicionales, resultan de tratamientos más prolongados al requerir de consensos, planificación y capacitación. En el Departamento de Geografía y Turismo teníamos una diplomatura en forma virtual, habíamos dado un curso de posgrado totalmente con esa modalidad, pero para ofrecer una carrera de grado totalmente remota, si bien era una aspiración, aún faltaba mucho.

 

Aprender y aprovechar el potencial

   Guillermo Kalocai (Ingeniería Eléctrica y de Computadoras): No se pueden soslayar las oportunidades; a menos que internet se caiga y nada similar o mejor la reemplace, no soy original al creer que la educación mediada ha llegado para permanecer, por un tiempo largo al menos. Habrá pues que criticar, aprender y domesticar (literal) su potencial, y aprovecharlo en beneficio del futuro, que como siempre y fatalmente, reside en manos del "discípulo". Capítulo aparte requiera tal vez el de los docentes que hallan (¿ hallamos ?) más dificultad para adapartse/nos a estas nuevas dialécticas. Todos podemos aprender a usar un producto y una tecnología nueva, pero diferente es poder lograr el provecho deseado en el contexto de interés. 

 

Asistencia

 Stella Maris Visciarelli (Geografía y Turismo): Hoy tenemos profesores y auxiliares muy cargados de trabajo, más que con la otra modalidad por la reestructuración de las asignaturas y el cambio de estrategias pedagógicas, sumado al seguimiento más personalizado del estudiante donde se supervisa y corrige de manera individual. Los docentes nos dicen que hay más consultas en los foros, más contacto con los profesores; que hay una mayor asistencia a las clases cuando son convocados en línea y que los alumnos están muy motivados. También nos hablan de cierta ansiedad generalizada de los estudiantes que debe ser contenida. Con esos informes del profesorado el balance parece ser muy positivo.

 

Contenidos bajo demanda

   Paula Murray (Química): Una ventaja es la disponibilidad de las clases. Cuando damos clases presenciales, quien no puede asistir, por el motivo que sea, pierde una oportunidad. Ahora la mayoría de los docentes graba sus clases para que los alumnos que tienen dificultades de conectividad puedan verlas en otro momento, donde sea que se encuentren, en el horario más conveniente. Las clases quedan disponibles online, no hay problemas por superposición de horarios, trabajo, enfermedad, etc. Incluso tiene la ventaja de que el estudiante puede repetir la clase las veces que lo necesite. Otra ventaja importante es el acceso a foros y chats de consultas todo el tiempo, adicionales a las clases, que permiten a los estudiantes ir resolviendo sus dudas a su ritmo.

 

Continuidad pedagógica

   Marcelo Villar  (Ingeniería Química):  Si bien la implementación se hizo en un tiempo sumamente acotado, sin planificación ni capacitación a los docentes, creo que toda la comunidad de la UNS ha realizado un gran esfuerzo y ha tratado de dar lo mejor para mantener activa la educación en todos sus niveles. En cuanto a la educación universitaria estamos transitando recién la mitad del primer cuatrimestre y tanto docentes como alumnos están haciendo un excelente trabajo por lo que el balance a la fecha es altamente favorable.

   María Amelia Cubitto (Biología, Bioquímica y Farmacia): En la condición de emergencia actual, la educación a distancia nos permite seguir acompañando a nuestros alumnos y minimizar las pérdidas que se hubieran ocasionado por la suspensión de clases. 

   Si ponemos en la balanza la rápida adaptación de los docentes y alumnos, la aplicación de nuevas herramientas, el replanteo de las asignaturas y la creatividad que debió sazonar toda esta compleja situación, sin duda, el balance es positivo. Seguramente nos quedan muchas cosas para mejorar y capacidades para desarrollar; pero si bien la UNS tiene sus puertas físicas cerradas, sus aulas están más abiertas que nunca y continúa cumpliendo su misión. Esperamos pronto poder abrir la puertas de nuestros laboratorios, talleres, y salidas al campo, para completar la formación de los futuros profesionales.

   Roberto Rodríguez (Agronomía): El balance es positivo, se están dictando la totalidad de las materias correspondientes al primer cuatrimestre de todas las carreras que se dictan en el Departamento de Agronomía, se toman los exámenes parciales y finales y se realizan las exposiciones de trabajos de fin de carrera, lo que ha permitido a varios alumnos finalizar sus estudios y recibirse. Cabe resaltar que no solo el plantel docente y no docente del DA se adaptó a la nueva modalidad no presencial, sino que los alumnos rápidamente se ajustaron a ella.

   La pandemia sin dudas aceleró plazos para la implementación de la educación a distancia, no quedaba otra salida que adaptarse a la  nueva situación, para evitar que los alumnos fueran perjudicados por las disposiciones sanitarias respecto a la no presencialidad. De esta manera los docentes y no docentes de la UNS en general y ahora me refiero al personal del Departamento de Agronomía en particular, estuvieron a la altura de las circunstancias. A nivel no docente de inmediato se comenzó con el trabajo a distancia, estando en este momento todo el personal administrativo trabajando conectado a sus computadoras ubicadas en el Departamento de Agronomía. En tanto, el plantel docente de inmediato se abocó a la modalidad de la educación a distancia primeramente capacitándose, adaptando las clases y evaluando las distintas plataformas digitales que ofrece la UNS, o incluso otras que permiten actividades académicas acorde a las necesidades o preferencias de cada docente.     

 

 Creatividad

   Emilio Zaina (Humanidades): Nuestra universidad había dado un paso significativo con la creación, hace muy poco tiempo, de una dirección dedicada exclusivamente a la educación a distancia. Esto supuso un avance novedoso e importante. Pero en términos generales, no estaba preparada respecto de la conectividad requerida, los dispositivos digitales suficientes y docentes con la pericia necesaria. Se aprendió lo que se pudo de manera urgente porque un sistema universitario tiene como rasgo característico —además de la conservación del saber— la creatividad y la búsqueda de soluciones. Se conformaron grupos de apoyo integrados por especialistas del Departamento de Humanidades, que ayudaron a aventar dudas respecto del uso de las plataformas digitales, materiales y dispositivos didácticos y otros aspectos de la educación a distancia. Se trabajó en la conectividad y en la distribución de dispositivos y a ello se sumó el compromiso enorme de toda la comunidad universitaria, especialmente de los equipos docentes cuyo trabajo y sobrecarga se ha multiplicado de manera impensada.  

 

Democratización

   María Amelia Cubitto (Biología, Bioquímica y Farmacia): Incluir estas herramientas en la enseñanza nos permitirá llegar a mayor número de alumnos, acortando distancias y facilitando la organización del tiempo de los estudiantes, favoreciendo a aquellos que estudian y trabajan. Al revés de lo que sucede en los cursos presenciales, el acceso al ambiente de aprendizaje de los cursos a distancia no se limita al horario de las clases o la apertura de la institución educativa. Siempre que el alumno quiera, puede ingresar al ambiente virtual para acceder a todo el contenido, realizar las actividades e interactuar con los alumnos y profesores.

   Stella Maris Visciarelli (Geografía y Turismo): El desarrollo de la tecnología, sistemas informáticos y la expansión y mejora de la conectividad, a diferentes escalas en los distintos países, ha posibilitado el crecimiento de las actividades a distancia, de todo tipo. Entre ellas la educación, que va incorporando este formato a la tradicional educación presencial. ¿Por qué ocurre esto? Porque hay una demanda cada vez mayor de carreras a distancia, solo ver las estadísticas de crecimiento de los alumnos en las diferentes universidades argentinas en los últimos años. Esto registra evidentes cambios culturales en la población, que está demandando otros servicios educativos y que han sido tomados en cuenta por las universidades tradicionales. Las más prestigiosas universidades del mundo ofrecen hoy alguna forma de educación remota.

   ¿Cuáles son las ventajas de la educación a distancia? Internet democratiza, globaliza, permite acceso instantáneo a bases de datos y compartir material de las más variadas fuentes. Elimina las barreras geográficas, el aislamiento, convirtiendo al “lugar de residencia” en un factor más débil al evaluar la oportunidad de elegir una carrera, o de poder seguir una carrera universitaria. Además, reduce costos de traslado a un lugar de residencia diferente y organiza el tiempo personal del alumno, que puede regular el ritmo de su propio aprendizaje, respetando su vida social o sus compromisos familiares o laborales. En ese sentido le otorga al estudiante un rol más activo y requiere del desarrollo de estrategias intelectuales para comunicarse, realizar las tareas, incorporar herramientas tecnológicas o desempeñarse en plataformas virtuales, que le serán requeridas en el futuro. Estimula valores de responsabilidad, disciplina y compromiso para lograr ser un estudiante autónomo. El profesor tiene un seguimiento personalizado de la evolución del alumno.

 

Dificultades en la educación a distancia

    Emilio Zaina (Humanidades): La UNS en ningún momento dejó de trabajar. Los equipos docentes y las y los estudiantes estuvieron a la altura de los acontecimientos, sin contar con el invalorable apoyo del personal administrativo, de las bibliotecas y demás.  Asimismo, los cuerpos colegiados de gobierno volvieron a funcionar rápidamente de manera remota, hechos que muestran que nuestra Universidad ha sido capaz de afrontar las actuales circunstancias de emergencia. Buena parte de esto se ha realizado con costos para los equipos docentes que debieron adaptarse, a pesar de padecer las mismas incertidumbres y angustias que el resto de la población, a condiciones de trabajo mucho más pesarosas que incluyen jornadas laborales extensas y extenuantes. En general, la educación a distancia en nuestro país supone exigencias laborales desmedidas y, en muchas ocasiones, menor salario.

   Marcelo Villar  (Ingeniería Química): En general, creo que la UNS no estaba preparada para una educación a distancia tanto en recursos como en capacitación de docentes y alumnos empleando herramientas digitales. Si bien se disponía de una plataforma disponible tanto para cursos de grado como de posgrado, la misma era usada sólo por algunas materias y en muchos casos como medio de comunicación con los alumnos pero no en toda su potencialidad como para llevar a cabo cursos totalmente a distancia.

   María Amelia Cubitto (Biología, Bioquímica y Farmacia): Una de las desventajas es la diferente calidad de conectividad o falta de conectividad, que puede afectar tanto a estudiantes como a docentes. Para esto se requieren recursos económicos que no están al alcance de todos; la UNS ha hecho un esfuerzo para subsanar esta necesidad en los estudiantes que lo manifestaron. Otra desventaja importante en carreras como las que se dictan en el departamento de Biología, Bioquímica y Farmacia, es la falta de trabajos prácticos en los laboratorios, viajes y pasantías. En esos casos, la presencialidad es irremplazable para el desarrollo de competencias profesionales.

   Paula Murray (Química): Una desventaja es el menor grado de interacción docente-estudiante. En una clase presencial el docente puede ir percibiendo la respuesta en el acto, darse cuenta de la dificultad, reformular conceptos, agregar ejemplos, etc. En la modalidad virtual perdemos ese feedback inmediato. Con la distancia también perdemos la interacción social con nuestros alumnos, se dificulta la comunicación en temas que no sean los disciplinares. Más importante aún, los estudiantes pierden ese tiempo compartido en las aulas, la camaradería de los grupos que hacen las mismas materias, que sólo puede ser parcialmente reemplazada por un grupo de WhatsApp.

    Mas allá de las desventajas, en esta situación que nos toca vivir, la comunidad de la UNS ha sabido adaptarse a las nuevas circunstancias y hacer los mejor posible con las herramientas que tenemos y una gran cuota de buena voluntad de todos los actores de la vida universitaria.

   Stella Maris Visciarelli (Geografía y Turismo): Esta forma de aprendizaje individual ofrece un limitado intercambio directo de experiencias que proporciona la relación profesor-alumno y alumno-alumno. Se aprende con los otros y se construyen identidades en el contacto con los otros y sobre todo con los pares, respecto a la carrera elegida, pero también en el desarrollo social y cultural del individuo. Al eliminarse la interacción social en presencia, la comunicación se reduce a un solo canal y resulta menos profunda, por lo que es posible que el alumno se aísle y desmotive; ante ello, es necesaria una intervención activa del tutor. Además, una formación académica distinta a la tradicional requiere de cierto nivel de adaptación que puede resultar difícil para algunas personas; la flexibilidad de horarios a veces está limitada a ciertos cursos que exigen participación en línea en horarios o espacios específicos. Como no hay una comunicación constante entre el tutor y el alumno se crea desconfianza en aspectos como el proceso de aprendizaje y evaluación académica del alumno. Hay otras desventajas específicas propias de la naturaleza de los distintos campos del saber.

 

Esfuerzo y compromiso

   María Amelia Cubitto (Biología, Bioquímica y Farmacia): Si bien contábamos con algunos recursos digitales, las cátedras los utilizaban a medias. Las medidas de aislamiento obligatorio precipitaron su uso masivo y se buscaron nuevos recursos. Los docentes han hecho un esfuerzo enorme para re-planificar el dictado de las asignaturas y preparar material para subir a nuestra aula virtual (la plataforma Moddle). También, como docente, entiendo que fue difícil sustraerse a la tentación de dictar clases sincrónicas (en vivo), atentos a que muchos alumnos podrían tener problemas de conectividad durante la misma. Esto fue reemplazado por videos, que los estudiantes pueden ver en cualquier horario y las veces que quieran. Por medio de los foros y espacios de interactividad, los alumnos tienen la oportunidad de interactuar constantemente para compartir dudas con sus docentes y compañeros. Además, tienen la posibilidad de establecer contacto directo con los docentes para aclarar puntos del contenido o realizar consultas, a través de encuentros semanales por videoconferencias en distintas plataformas. Todo este cambio se realizó en pocas semanas, por lo que se debe destacar el nivel de compromiso de los docentes en asumir el desafío. También el esfuerzo del personal no docente en adaptarse a la modalidad de trabajo remoto, sin ellos no podríamos haber avanzado en esta nueva modalidad.

 René Albouy ( Geología): Mi experiencia demuestra la gran capacidad de adaptación y el esfuerzo de todos los docentes al dictado de las asignaturas en forma virtual. La Universidad ha dispuesto también recursos y capacitación para llevar a cabo estas tareas. 

 Stella Maris Visciarelli (Geografía y Turismo): Los docentes tuvieron un trabajo intenso, hubo que generar nuevas estrategias de enseñanza y reprogramar los cursos y las formas de evaluación. Tuvieron un apoyo para la capacitación en herramientas digitales de parte del personal informático en los departamentos y bajo la tutela de la UNS que fue incorporando plataformas digitales según las necesidades (...) Todo un trabajo conjunto y colaborativo permitió que comenzaran los cursos con una demora de solo tres semanas. Hoy se está cursando y se están rindiendo exámenes finales y los estudiantes no perderán el año lectivo. Se defienden tesis de grado y posgrado con esta modalidad. 

 

Flexibilidad

   Guillermo Kalocai (Ingeniería Eléctrica y de Computadoras): Educación a distancia es un formato amplio, con multiplicidad de variables, enfoques y alternativas, como todo o casi todo en educación. No soy experto en el tema pero basta con que se trate de educación como para no dudar que tiene sus complejidades intrínsecas. Sin perjuicio y anticipando entonces que no se trata de una opinión formada desde el estudio sino más bien por la —breve, imprevista y forzada— experiencia, más algo de observación de escenario y de época, me animo a sintetizar que "¡bienvenida!".

   Creo que las modalidades mediadas suman bien a las físicamente presenciales, por varios motivos. Uno, porque agregan flexibilidad en cuanto a la gestión de tiempos y espacios por parte de los auditorios, en general, los estudiantes. Dos, porque acomodan bien a lo que es natural hoy a los estudiantes, nativos tecnológicos si los hay: formatos, canales y medios múltiples y simultáneos. Tres, porque demandan —creo—, para un buen diseño, poner mucho trabajo y atención permanente en el rol del auditorio (el estudiante) como actor del aprendizaje. Un personaje central de la obra, artífice de la libertad ganada en tiempo y espacio y, como tal, beneficiario directo del involucramiento que se origina. En cuarto término, porque interpelan a los modos tradicionales y los obligan a revisar sus creencias e inercias ...y ver si quienes enseñan/mos, conservan/amos algo de capacidad para seguir aprendiendo. 

   Marcelo Villar  (Ingeniería Química): La educación a distancia tiene como ventaja que los alumnos pueden adquirir los conocimientos de acuerdo a sus tiempos, lo cual no siempre es posible en la educación presencial. Por otra parte, la educación no presencial tiene un gran componente de autoaprendizaje ya que, salvo en las reuniones o clases sincrónicas, el alumno debe utilizar el material disponible para lograr adquirir determinados conocimientos y competencias.

 

Inversión y capacitación

   Guillermo Kalocai (Ingeniería Eléctrica y de Computadoras): La UNS estaba preparada en términos generales de infraestructura tecnológica. Está claro que nunca alcanza y que siempre se puede estar mejor, pero no por eso hay que dejar de mencionar que recientemente (2019 y precedentes recientes) se hicieron oportunas inversiones importantes en términos de infraestructura de comunicaciones y de plataformas de cómputo, en las unidades académicas, pero principalmente como servicio estructural, para toda la institución. Routers, switches, servers, espacio de almacenamiento, cableado, ancho de banda, software, seguridad informática, en fin, lo que posibilita que las herramientas de educación a distancia se puedan desplegar de manera fiable. No tan rápido, eso sí, en cuanto a la capacitación de los docentes. De manera incipiente y desde hace un tiempo ya la UNS comenzó a ofrecer capacitación interna a su personal docente, en nuevos enfoques, modalidades y tecnologías mediadas, pero sin lograr masividad veloz en el atractivo por parte del auditorio. Esto fue cambiando en el tiempo, pero no lo suficiente a esta altura como para poder decir que todo el cuerpo docente se halla convenientemente formado en este plano. Conviene comprender que, por cuestiones de cantidad y de diversidad, no necesariamente todos los involucrados le adjudican la misma relevancia al asunto y que, aún entre quienes le damos prioridad alta, ninguno esperábamos vernos enfrentados de improviso y a la fuerza a tener que desplegar la modalidad mediada “como mejor nos saliera” dado el escenario.

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   Se ha avanzado en el “factor humano”, pero no tan rápido como en el tecnológico. Un tercer eje a considerar es el institucional, y en ese también se han hecho importantes y rápidos progresos. Se creó interna y recientemente la Dirección de Educación a Distancia y se acreditaron formalmente frente al Ministerio de Educación las condiciones para que la UNS pueda contar con oferta académica mediada de calidad certificada, conforme los protocolos del mismo Ministerio y de la legislación nacional aplicable. Y sin perjuicio de esto, desde hace no menos de una década la UNS cuenta con la plataforma "continuar" , mediante la que se ha venido canalizando la oferta mediada.

   Paula Murray (Química): El hecho de que en el plazo de unos pocos días se hayan implementado en modalidad no presencial la gran mayoría de los cursos del primer cuatrimestre demuestra que la capacidad estaba disponible. La plataforma Moodle ya era utilizada ampliamente, por lo que se facilitó la migración al dictado a distancia. Los docentes han hecho un esfuerzo importante para adaptarse a la modalidad virtual, que ha requerido una dedicación de tiempo muy superior a la que implicaba la modalidad presencial. La capacitación previa en herramientas digitales era dispar, pero ante el desafío y la necesidad, ha surgido la voluntad y determinación del cuerpo docente de no dejar que la coyuntura perjudique a nuestros alumnos, o al menos, minimizar su impacto. En este sentido ha sido vital contar con el soporte técnico brindado por la institución.

   Roberto Rodríguez (Agronomía): En la UNS hace años que se venía trabajando en el tema de la educación a distancia, aunque por diferentes razones no se había logrado implementar tal como se pretendía. En los últimos años se lograron avances en esta dirección, con la implementación de cursos de capacitación e incluso se incorporaron herramientas digitales para los mismos. De cualquier manera esto fue más desarrollado en cursos de posgrado, defensas de tesis y concursos docentes. Las plataformas para las clases virtuales con que cuenta la UNS desde hace años, posiblemente no se aprovechaban en toda su potencialidad.

 

Presencialidad e integración con lo virtual

   Emilio Zaina (Humanidades): Estaba en discusión la posibilidad de avanzar en la educación a distancia y la UNS había decidido invertir parte de sus recursos en esta modalidad. Sin embargo, me atrevo a señalar que el futuro de la UNS seguirá siendo presencial. Posiblemente, los instrumentos tecnológicos que habilitan la educación a distancia se van a integrar mejor a nuestro trabajo diario, a partir de lo ocurrido. Sin dudas, el posgrado y la educación continua sacarán partido de lo sucedido, porque especialistas del país y del extranjero podrán ofrecer sus seminarios y cursos por medio de plataformas virtuales. Es probable que algunos trayectos formativos, a partir de la experiencia recogida, se hagan a distancia o se lleven a cabo de manera semipresencial, de manera tal de facilitar su acceso a quienes tengan dificultades para acercarse a la UNS. En verdad, el futuro de la UNS está, más que en la educación a distancia, en añadir a sus excelentes carreras tradicionales otras más cortas y novedosas y equilibrar su fuerte impronta tecnológica con Idiomas, Trabajo Social, Psicología y Arte. 

   Guillermo Kalocai (Ingeniería Eléctrica y de Computadoras): En el Departamento de Ingeniería Eléctrica y de Computadoras, y en general en todas las unidades académicas con carreras a cargo que, por diseño y despliegue, involucran actividades experimentales, de laboratorio y de campo; se hace particularmente dificultoso mantener la normalidad. Algunas cosas se pueden seguir haciendo, como las que regular o extraordinariamente se canalizan mediante herramientas de simulación computacional. No son pocas estas, son fiables, son muy potentes, son en la etapa formativa y en la profesional, cada vez más ubicuas y, por tanto, en esta circunstancia se ha incrementado su aprovechamiento. Otras requieren viajar, y eso está de momento vedado. 

   Marcelo Villar  (Ingeniería Química): El principal inconveniente de la educación remota o a distancia se da en el contacto del estudiante con el equipamiento en asignaturas que tienen un gran componente de tipo experimental. Personalmente creo que mediante la educación a distancia es prácticamente imposible adquirir las competencias prácticas necesarias en muchas carreras.

   René Albouy ( Geología): La enseñanza a distancia en ciencias aplicadas como la Geología es casi imposible, o al menos muy incompleta. La formación teórica puede impartirse virtualmente pero en detrimento de la calidad pedagógica y del vínculo entre el profesor y el alumno. En la formación de futuros geólogos es imprescindible el trabajo de campo, el contacto con el ambiente natural y el trabajo presencial en el laboratorio. El Departamento de Geología destina gran parte de su presupuesto en la realización de prácticas de campo, consideradas fundamentales en la formación del futuro profesional.

  La enseñanza en la Universidad Pública es presencial y nada reemplaza esta modalidad. Es factible que la experiencia virtual pueda facilitar, en muchos casos, el dictado de algunas asignaturas. En mi opinión las clases virtuales deben ser consideradas como alternativas posibles pero accesorias a la asistencia al aula. 

   Roberto Rodríguez (Agronomía): La educación remota  o a distancia es una modalidad que puede resultar muy útil en determinadas carreras, que se pueden adaptar bien a la transmisión de conocimientos mediante este sistema. No obstante, en carreras como las que se dictan en el Departamento de Agronomía no resulta factible debido a que las carreras agropecuarias tienen un componente muy importante de presencialidad. Esto referido sobre todo a que tienen muchas horas de laboratorios y trabajos prácticos a campo.

 

Respuesta ante la necesidad

   Guillermo Kalocai (Ingeniería Eléctrica y de Computadoras): Los contactos que se han ido dando con estudiantes y docentes hablan de experiencias variadas. Para los primeros, en muchos casos positivas, justamente, por la posibilidad de manejar más flexiblemente tiempo y lugar. No todas son rosas, por cierto. No faltan experiencias para quienes, aún con la mejor voluntad y por multiplicidad de razones, no les ha sido posible lograr en tiempo y forma una adecuación completa de los cursos a esta modalidad mediada. Y es comprensible. Tampoco se pueden soslayar las dificultades de infraestructura, y no hablo de la Universidad. Los estudiantes y los docentes nos hallamos desde hace más de dos meses en nuestros domicilios, en y fuera de Bahía Blanca, y el soporte de medios y de canales de comunicación no en todos los casos es el deseable. La UNS ha hecho un esfuerzo importante para colaborar materialmente con los estudiantes que expresaron dificultades en este sentido; los docentes en particular para enfatizar su rol de acompañamiento, sumado al formativo, y muchas unidades académicas y la administración central, para facilitar y/o posibilitar en lo posible el teletrabajo de docentes y no-docentes, que no ha cesado.

   Mi balance es altamente satisfactorio. Inimaginable a fines de febrero pasado que nos hallábamos sin saberlo en la puerta de lo que hoy va para tres o cuatro meses de aislamiento completo, en una institución que hospeda académicamente a decenas de miles de estudiantes y miles de docentes y no docentes. En tal marco, sin prepararse ni material ni mentalmente y con todas las dificultades que conlleva, la administración interna está funcionando, los órganos de gobierno internos, unipersonales y colegiados, están trabajando; los cursos y las carreras están rodando y, si bien las condiciones no son las ideales ni bastante menos, la suma del esfuerzo cotidiano da, para mi perspectiva, un balance muy positivo. Falta, a mi modo de ver —pero no se puede saber aún—, presenciar cuánto lograremos aprender de esta experiencia impensada.

   Roberto Rodríguez (Agronomía):  En varios casos la UNS puso a disposición de aquellos estudiantes que no tuvieran dispositivos y/o conectividad, equipos para lograr que ningún estudiante se quedara sin poder tomar los cursos, rendir exámenes o hacer las consultas correspondientes. En este sentido desde el Departamento de Agronomía, al igual que otras unidades académicas, hicieron aportes para complementar lo realizado por la UNS. Asimismo el Centro de Estudiantes de Agronomía colaboró recabando información sobre las necesidades puntuales de los alumnos para lograr la conectividad, realizó aportes de equipos informáticos y gestionó la logística para que lleguen a los estudiantes.

 

Sociabilidad

  Emilio Zaina (Humanidades): La UNS tiene una extensa tradición basada en la presencialidad que, en principio, implica el encuentro en las aulas entre docentes y estudiantes pero que abarca también a grupos de investigación, equipos de cátedra, no docentes y cuerpos colegiados en constante estado de discusión e intercambio. La comunidad universitaria incluye salas de lecturas, comedor y club universitario, centros de estudiantes, salones de actos y de conferencias, paseos internos, pronto una sala de teatro; todos espacios, generalmente abarrotados de personas, que funcionan como lugares de reunión y de encuentro. Cuando se elige a la UNS para estudiar, luego de visitar la multitudinaria muestra de carreras, se lo hace por su enorme prestigio académico y también porque se espera formar parte de una comunidad que es un centro de preparación de profesionales, investigadoras e investigadores, docentes, pero también una escuela de formación política, de gregarismo, de sociabilidad. En la UNS se forjan sociedades intelectuales, profesionales, comerciales, políticas, amistades eternas... La nuestra es, en buena parte, una ciudad universitaria, de hecho tiene un barrio universitario, que se distingue por su vida animada y bulliciosa, por su condición de centro de irradiación de ideas, de generación y difusión del conocimiento y de intervención política.

   La universidad de Bologna, una de las más antiguas de Europa, nació a partir de encuentros de estudiantes que discutían el conocimiento de la época y partían, en un itinerario alborozado y festivo, en búsqueda de maestros. ¿Cómo podría reponerse todo esto con la educación a distancia que supone pantallas heladas (a veces, apenas un teléfono celular) que tienen de un lado a estudiantes aislados en sus habitaciones y del otro, con un abismo insalvable en el medio, a docentes encerrados en sus viviendas? 

 

Post pandemia: ¿cómo imaginan a las instituciones educativas?

    Emilio Zaina (Humanidades): Aliviadas, muy aliviadas. En tanto retorne nuevamente el encuentro cara a cara de la comunidad universitaria y educativa en general, se abandone el encierro y la sobrecarga de trabajo, una universidad llena de vida y vigor volverá a ponerse en marcha. Nuestro Departamento de Humanidades, junto con la actividad docente, desarrolla numerosos proyectos de extensión que requieren del encuentro vivo y tiene además una intensa actividad artística en la que sobresalen la poesía y el teatro. De hecho, estudiantes del Departamento despiden cada año con una obra de teatro que llena el Salón de actos de Alem 1.253, un encuentro festivo e inolvidable en el que se combinan el arte y los saberes académicos. 

   Guillermo Kalocai (Ingeniería Eléctrica y de Computadoras): La verdad, mejores. Tengo confianza en que vamos a aprender. Mejorando lo que teníamos, despojándonos de cosas que tanto no servían e incorporando “novedades” que el aislamiento nos obligó a localizar o diseñar, poner a prueba y luego, a evaluar. Creo que soy un poco naive en la apreciación, ya que si hay una institución con inercias y más de un vicio es la educación formal, sus sistemas. Pero creo así todo que las personas, los individuos que son/mos parte, tienen/nemos la capacidad para revisar lo que pensamos, lo que hacemos y lo que somos, y esta es una oportunidad rarísima, extraordinaria. Elijo ser un poco naive y aspiro a que todas las discusiones a las que dé lugar la post pandemia sean conducentes. 

   Marcelo Villar  (Ingeniería Química): Creo que tanto la UNS como otras instituciones educativas en general van a capitalizar el esfuerzo realizado en este período de modo tal que la educación en general tendrá un cambio sustancial. Deberíamos considerar lo realizado en este período con el objetivo de implementar nuevas formas de adquirir conocimientos y competencias, así como también nuevas formas de evaluar los conocimientos y competencias adquiridas.

    María Amelia Cubitto (Biología, Bioquímica y Farmacia): Seguramente fortalecidos, con una nueva mirada al uso de plataformas virtuales para el aprendizaje, donde el estudiante tiene que ser más activo y autónomo, y ayudando a desarrollar competencias que se buscan hoy día en el mercado laboral.

   Paula Murray (Química): La UNS y otras instituciones de educación superior saldrán fortalecidas de esta experiencia porque están sabiendo aprovechar la oportunidad que se presenta de la mano de esta crisis. Preveo que en el futuro la educación a distancia tendrá más protagonismo en la oferta académica de la UNS, potenciando y ampliando su alcance geográfico. También veremos que muchos de los cambios que se están implementando en la administración y gestión llegaron para quedarse, transformando la UNS en una institución más moderna, eficiente y ecológicamente responsable.

   René Albouy ( Geología): Volviendo progresivamente a la interacción docentes-estudiantes en las aulas.

   Roberto Rodríguez (Agronomía): La UNS sin dudas ha logrado adaptarse a la situación generada por la pandemia y a la salida de la misma saldrá fortalecida en este sentido. Esto lo entiendo a nivel general de la universidad y como una situación absolutamente excepcional. No obstante y refiriéndome particularmente a las carreras que se dictan en el Departamento de Agronomía, las mismas necesitan de la presencialidad, fundamentalmente por el tipo de estudios que llevamos adelante. De esta manera, a pesar de habernos adaptado en este tiempo a la no presencialidad, no cabe ninguna duda que deberemos volver a la mayor brevedad posible a las aulas, laboratorios y las prácticas en el campo, para recuperar aunque sea parcialmente, la normalidad de la enseñanza de las carreras vinculadas a la agronomía.   

   Y para finalizar y no menos importante, recuperar el vínculo especial que se crea en la interacción docente-alumno durante el proceso enseñanza-aprendizaje tanto en el aula, en el laboratorio como en el campo. Un vínculo y una relación que se concreta y fortalece en los viajes de estudio, las prácticas de campo, el intercambio con el productor agropecuario,  que en muchos casos resultan en relaciones de amistad para toda la vida. 

   Stella Maris Visciarelli (Geografía y Turismo): Creo que algo quedará. Si la implementación de este sistema fue ventajoso se habrá avanzado hacia formas no presenciales en varios aspectos: administrativos y en la forma de ejercer la docencia. Pienso que se habrá evolucionado mucho hacia la semipresencialidad: cursos virtuales con exámenes presenciales, no tantas horas en las aulas y más autonomía del alumno en el aprendizaje. Tal vez, en algunos casos, se mantendrán los dos sistemas. No hay duda que conocemos más que hace tres meses, que nos hemos podido desempeñar, no de modo perfecto, pero si satisfactoriamente y que esta experiencia enriquecerá a todos los actores de la educación en cualquiera de sus etapas formativas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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