Un proyecto para que los bahienses sepan salvar vidas

Se denomina "Gente que salva gente"

Un proyecto para que los bahienses sepan salvar vidas

16/6/2019 | 07:00 |

Médicos residentes del “Leónidas Lucero” capacitan a la población para actuar adecuadamente frente a cuadros de paros cardiorrespiratorios.

Por Cecilia Corradetti / ccorradetti@lanueva.com

   En 2006 la residencia de Emergentología, por intermedio del doctor Gustavo Piñero, creó el curso “Gente que salva gente” (GSG), destinado a la capacitación de ciudadanos en el ámbito local, dictado por residentes y ex residentes de esa especialidad y avalado por el departamento de docencia del Hospital Municipal.

   Desde el momento en que una persona entra en paro cardiorrespiratorio (PCR), las posibilidades de supervivencia disminuyen en un 10% por cada minuto que transcurre si no se realiza ninguna acción sobre el paciente.

   Así, si se actúa en el primer minuto y se lleva a cabo un correcto soporte vital básico (no se habla más de resucitación cardiopulmonar), las posibilidades de supervivencia son del 90%, mientras que a los 2 minutos es del 80 % y a los 3 minutos del 70%.

   Aunque hay estudios que indican que, en general, la capacidad de supervivencia luego de un PCR extrahospitalario se ubican en alrededor del 50%.

   Este valor se debe a que los intentos se inician tardíamente, las acciones son desarrolladas de manera inadecuada o se trata de corazones demasiado enfermos.

   Esto significa que, aún haciendo todo bien y como corresponde, sobrevive una persona de dos.

   “Por lo tanto, creemos que son medidas que deben conocer todos los ciudadanos ya que la mayor parte de los paros cardiorrespiratorios no tienen lugar en los hospitales ni en otros centros sanitarios sino en la calle, domicilios, lugares públicos”, puntualizó la doctora Azul Ferrari, pediatra y emergentóloga, integrante del proyecto.

   Hasta la llegada de los sistemas de emergencia, se deben poner en marcha estas medidas para optimizar la supervivencia del paciente, añadió.

   Debido a ello, la residencia identificó la importancia de capacitar a los ciudadanos de Bahía Blanca en maniobras de soporte vital básico, por lo que el doctor Piñero creó el curso GSG.

   Así, médicos emergentólogos dictan el curso en distintos centros, escuelas primarias y secundarias, jardines de infantes, hogares de ancianos, gimnasios, e inclusive a profesionales de la salud que no atienden emergencias en forma frecuente.

   Desde su creación, 13 años hasta la fecha, se han realizado encuentros en forma ininterrumpida llegando a capacitar a más de 2000 personas, incluyendo la capacitación de aproximadamente 500 personas en el Congreso de la Salud de los años 2013 y 2014, y más de 50 personas en un encuentro en el estacionamiento del Bahía Blanca Plaza Shopping.

   Durante 2018 se han capacitado más de 50 docentes de nivel inicial de jardines de infantes y 150 alumnos de escuelas secundarias.

   Cabe aclarar que todo este trabajo se realiza ad honorem, ya que se considera parte fundamental de la labor de los emergentólogos la capacitación de la población.

   Para poder continuar con la actividad, fue fundamental la ayuda de empresas que han donado muñecos y simulador de desfibrilador, en especial la Cooperativa Obrera Ltda. y Profertil.

   “Lo fundamental, más allá de la teoría, es el entrenamiento y la práctica con maniquíes a los que se les puede realizar el boca a boca, el masaje cardíaco y la simulación del uso del Desfibrilador Externo Automático (DEA), además de simulación de actuación en caso de Obstrucción de la Vía Aérea con Cuerpo Extraño (OVACE)”, añadió Ferrari.

   Agregó que en el contexto de enseñanza a los ciudadanos sobre RCP se considera muy importante hacer énfasis en la práctica, ya que permite actuar en un acontecimiento que probablemente nunca han enfrentado aún, o, si lo han hecho, ha sido extraordinario.

   El contenido teórico actualmente está al alcance de todos gracias a las plataformas virtuales de la AHA y de otras sociedades científicas, aplicaciones de celulares, etc.

   “Pero la realización de prácticas de masaje cardíaco y uso del DEA, solo se pueden adquirir realizando cursos prácticos con simulación”, aclaró Ferrari.

¿Cómo es el curso?

   “Realizamos primero una charla explicativa de aproximadamente 30 minutos de duración, explicando los conceptos más importantes y tratando de evacuar las dudas de los asistentes”, sostuvo Ferrari.

  Luego se realiza la parte práctica, en la cual los asistentes llevan a cabo masaje cardíaco, ventilaciones boca-boca y uso de DEA, no excediendo los cinco alumnos por maniquí.

   “En esta parte seguimos evacuando dudas, aunque nos concentramos en la correcta postura para realizar masaje, además de simulación de caso de PCR, para ejemplificar la secuencia de acciones a seguir hasta la llegada del sistema médico prehospitalario”, dijo.

Los desafíos a futuro

   La acreditación del curso a través de la Comisión RCP argentina, creada en 2012 en el marco de la Ley 26.835 de Promoción y Capacitación en las Técnicas de Reanimación Cardiopulmonar Básicas permite la enseñanza de RCP a niños que cursan el nivel inicial.

    “Estamos desarrollando una práctica basada en una canción con la secuencia de acciones a seguir, ya que los niños incorporan fácilmente conceptos a partir del juego y la música. Esta experiencia se está desarrollando en España con muy buenos resultados”, comentó la doctora Ferrari.

   Se procura continuar realizando capacitación a docentes en RCP, así como también en primeros auxilios, curso que se realiza desde este año, debido a que se ha identificado una necesidad de formación en este tema en los cursos GSG dictados anteriormente.

   Asimismo se impulsa el desarrollo de una app para celulares que muestre la secuencia de acciones a seguir frente a un PCR, así como un cronometro incorporado para poder comandar el masaje cardíaco.

   “Nuestro compromiso como profesionales apunta a continuar actualizándonos para seguir capacitando a los ciudadanos de Bahía Blanca”, advirtió.

   Los participantes actuales en el dictado del curso son, además de Azul Ferrari, los residentes de emergentología Brenda Acuña, Juan Manuel Arbotti, Natanael Flores, Cristian Caramignoli y María Pía González.

Natanael Flores, uno de los participantes del curso

   Quienes han participado a lo largo de la historia de la residencia son Gustavo Piñero, Pablo Fernández Keller, Jimena Reyes, Valeria Altaraz Morelli, Nicolás Muñoz Cruzado y Manuela Falconi.

   También Paola Orbani, Pamela Vega, Candela Gertiser, Francisco Di Matteo, Virginia Ventura y Alejandra Schro, además de otros médicos que han rotado a lo largo de la historia de la residencia y han acompañado y apoyado en este proyecto.

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