La partida de Wu-Li Chang

22/12/2019 | 11:59 |

Un mago mediático

Mario Minervino / mminervino@lanueva.com  

 Hace 74 años, en diciembre de 1945, falleció Wu-Li-Chang, uno de los magos más exitosos que actuara en nuestra ciudad.
   Nativo de Gibraltar, Chang descubrió desde pequeño su vocación por la magia y con ella recorrió toda Europa, donde ganó un merecido prestigio que le permitió luego triunfar luego en América. 
   Bahía Blanca fue donde actuó con mayor éxito, al punto que no había año en que no presentara su espectáculo.
   En 1942, por caso, fue una de sus actuaciones más celebradas. El Teatro Municipal estaba a pleno en cada función. 
Chang, además de hacer magia, representaba un acto donde descubría a un asesino entre el público, al tiempo que un elenco de mujeres daba un atractivo acto de baile.
   Wu-Li-Chang fue también protagonista de una original promoción publicitaria, cuando la librería La Porteña le ofreció una recompensa de 1.200 pesos si era capaz de encontrar, escondido en algún lugar de la Plaza Rivadavia, un paquete conteniendo un jabón de tocador Conga y una caja de 100 hojas de afeitar Bochín.
   El día señalado, Chang salió desde el teatro con sus ojos vendados y con una fuerte custodia policial caminó hasta la plaza. 
Allí practicó -ante una multitud- un conjunto de cuidadosos movimientos hasta, finalmente, encontrar los productos en cuestión. 
Wu fue ovacionado por los presentes.
   El 12 de diciembre de 1945, día de su última función en este mundo, Wu se presentó en Coronel Pringles.  Fue allí donde su corazón puso punto final a su vida.
    Una estrecha relación con el vecino Osvaldo Régoli motivó que sus restos fueran trasladados a nuestra ciudad, donde recibieron sepultura. Así, tierra bahiense contiene a Wu-Li-Chang, el mago que vivió 47 años y cuyo nombre verdadero era Leopoldo Sandalio Gasso.

Mustang Cloud - CMS para portales de noticias