Particular despedida de Palermo
Martín Palermo, delantero de Boca, jugó ayer su último partido como futbolista profesional y asistió a Christian Cellay en el agónico empate 2-2 que condenó a Gimnasia a jugar el desempate por descenso frente a Huracán.
Hincha reconocido de Estudiantes de La Plata, Palermo apareció para amargar al Lobo platense, equipo de su amigo Guillermo Barros Schelotto.
Cuando se iba el encuentro, el ex delantero Pincha recogió un centro en el segundo palo y habilitó a Cellay --hincha de Huracán y ex jugador de Estudiantes-- que marcó la igualdad y quebró el ánimo de la gente del Lobo.
Antes del comienzo del encuentro, Palermo, en su despedida profesional de las canchas, y el Mellizo, se fundieron en un emotivo abrazo.
Además, los dirigentes xeneizes le entregaron al delantero una camiseta del club que tenía inscripta la leyenda "Gracias" en la espalda.
Se fueron rápido. Con la excepción de Pablo Mouche, el plantel de Boca se retiró de cancha de Gimnasia sin hablar ni ducharse, para evitar inconvenientes con los hinchas locales, sumidos en la decepción por tener que jugar con Huracán para evitar el descenso directo.
"No nos podemos quedar con ese de que llevamos nueve partidos sin perder", se le escuchó decir a Pablo Mouche antes de subirse al micro que iba a trasladar a los jugadores a Capital Federal.
El que tuvo un pequeño cruce de palabras con un hincha local fue Clemente Rodríguez, pero todo quedó en la nada, cuando el jugador fue separado por unos allegados.