FALLO DEL JUICIO ORAL

Perpetua para el asesino de Pianesi

24/9/2010 | 09:00 | A la pena de prisión perpetua fue condenado ayer Luciano Rodrigo Martín (22), a quien la justicia halló culpable del crimen del taxista bahiense Alfredo Alejandro Pianesi, en un hecho cometido a mediados del año pasado en Coronel Dorrego. El fallo fue dictado por el Tribunal en lo Criminal Nº 2, que integran los jueces Claudia Cecilia Fortunatti, María Eloísa Errea de Watkins y Alejandro Salvador Cantaro.

Perpetua para el asesino de Pianesi. Sociedad. La Nueva. Bahía Blanca


 A la pena de prisión perpetua fue condenado ayer Luciano Rodrigo Martín (22), a quien la justicia halló culpable del crimen del taxista bahiense Alfredo Alejandro Pianesi, en un hecho cometido a mediados del año pasado en Coronel Dorrego.


 El fallo fue dictado por el Tribunal en lo Criminal Nº 2, que integran los jueces Claudia Cecilia Fortunatti, María Eloísa Errea de Watkins y Alejandro Salvador Cantaro.


 Martín, quien no se presentó a la última audiencia, fue encontrado autor penalmente responsable del delito de homicidio doblemente agravado, por alevosía y criminis causae (para asegurar el resultado de otro delito).


 Los magistrados consideraron probado que el 26 de mayo de 2009, luego de las 18, en el sector de la terminal de ómnibus San Francisco de Asís, el acusado abordó el vehículo Chevrolet Corsa, patente FZD 868, al servicio de la empresa Su taxi, que estaba a cargo de la víctima, a quien pidió que lo llevara a Coronel Dorrego.


 Arribados a esa ciudad, se dirigieron a una vivienda ubicada en la Colonia Ferroviaria, donde Martín ingresó y se apoderó de un cuchillo, con el cual regresó al auto, donde esperaba Pianesi, y le pidió a éste que condujera por un camino vecinal, prolongación de la avenida Santagada.


 En ese lugar, imprevistamente y aprovechándose de su indefensión, lo atacó con el arma blanca y le asestó ocho puñaladas, para robarle 120 pesos y el vehículo.


 Después viajó con el coche hasta Coronel Pringles, donde lo abandonó en la vía pública.

Testimonios




 Los jueces aludieron al testimonio de la médica legista Carolina Ivana Frascarolli, de la fiscalía, quien sostuvo que de las ocho heridas recibidas por la víctima, tres le interesaron la zona cardíaca y le produjeron la muerte en el acto.


 Aseguró la profesional que Pianesi no presentaba ninguna lesión que evidenciara un intento de defensa de su parte.


 Por su parte, la subteniente de policía Carmen Sandra Urruti, manifestó que el 27 de mayo de 2009, alrededor de las 7, tras un llamado al número de emergencias, se dirigió a la vivienda de Pablo Maldonado, cuñado de Martín.


 Dijo que el morador le manifestó tener información sobre la desaparición del taxista bahiense, ya que había escuchado la noticia por la radio.


 Según Urruti, Maldonado le dijo que su cuñado había estado la noche anterior en su casa, con un taxi, y que le había sacado un cuchillo, para luego subirse nuevamente al coche y se desplazó hacia el sector de la "quinta de Mateo", donde el rodado se detuvo un instante.


 Agregó que, ante esa versión, decidieron ir hasta el lugar y allí encontraron el cadáver del taxista tendido en el medio de la calle vecinal.


 Dijo que Maldonado empezó entonces a gritar y a reprocharse no haber llamado a la policía, ya que la noche anterior había hablado por teléfono con su cuñado y éste le manifestó haber matado al chofer.

Versión del procesado




 Aludieron más adelante los magistrados a la declaración que Martín realizara ante el fiscal Christian Long, poco después de su arresto, oportunidad en que admitió haber cometido el crimen, pero alegando una supuesta intoxicación con pastillas.


 Concretamente, sostuvo el sujeto que ese día había discutido en nuestra ciudad con sus padres y su novia, por lo que se fue de la casa, y a pocas cuadras se encontró con unos individuos que estaban bebiendo y drogándose.


 Aseguró que en ese momento tomó una pastilla que le hizo nublar la vista, apareciéndose "la cara de su hijo", por lo que decidió ir a la terminal para averiguar cuándo costaba el viaje a Coronel Dorrego.


 Declaró haber tomado allí otra pastilla y luego contactó a Pianesi, con quien pactó que lo trasladara hacia aquella ciudad.


 Argumentó que estaba descompuesto y que, una vez en Dorrego, se dirigió a la casa de su hermana, donde al no encontrar dinero, decidió tomar el cuchillo.


 Dijo que con la excusa de ir a lo de una tía, logró que la víctima lo llevara hacia el camino vecinal, donde finalmente se perpetró el crimen.


 Sobre el momento crucial, señaló que "las manos se le fueron" hacia el cuerpo del taxista, aunque expresó que no recordaba bien lo sucedido, por su estado de intoxicación.


 "El imputado pretende colocarse, sin éxito..., en una suerte de estado de intoxicación por consumo de alguna droga, que le provocó una suerte de incapacidad para comprender qué era lo que hacía", dijeron los magistrados.


 En este sentido, señalaron que el relato sobre su condición física y psíquica, chocaba con los testimonios de varias personas que lo vieron sin ningún tipo de alteración.

Relato clave




 Fundamental para la dilucidación del caso resultó el testimonio de Pablo Alfredo Maldonado, cuñado del imputado, quien admitió que Martín le había confesado que mató al taxista.


 Dijo que el 26 de mayo, al volver a su casa, advirtió la presencia de un taxi estacionado y, al ingresar, se cruzó con Martín, quien le manifestó que luego volvería a buscar una mochila.


 Poco después comprobó el faltante de un cuchillo que solía utilizar para cocinar, y que al día siguiente fuera secuestrado cerca del cadáver de Pianesi.


 Agregó que dirigió hasta la esquina de su domicilio y observó las luces del Corsa que se alejaba por el camino vecinal, para detenerse un momento y continuar la marcha.


 Declaró haber pensado que, como en otras ocasiones, luego le irían a cobrar el viaje que su cuñado no había pagado.


 Explicó que alrededor de la una del día 27, llamó a Martín por teléfono y trató de bromear sobre el pago del viaje, aunque el encausado le respondió: "Ya fue, ya fue. Lo maté y lo dejé tirado al lado de tu casa".


 Maldonado manifestó no haber creído lo que le decía Martín, pero cambió de idea al día siguiente, al enterarse de la noticia sobre la búsqueda del taxista bahiense, decidiéndose entonces a llamar a la policía.


 Por su parte, Rosalía Paula Villarreal, tía de una joven con la que Martín tuvo un hijo, declaró que esa noche llegó a su casa de Coronel Pringles en busca de su ex pareja y se quedó a dormir allí.


 Reconoció haber visto un taxi a pocos metros de su domicilio, pero no lo relacionó con el acusado.


 Agregó que al día siguiente la llamó su hermana y le pidió que llamara a la policía, porque Martín había matado un taxista, dejándolo tirado en Coronel Dorrego.


 Señaló que poco después se comunicó con ella la madre del encausado, quien le aseguró que su hijo "se había mandado una macana muy grande".


 "De lo expuesto, surge claramente que Luciano Martín tuvo un perfecto dominio y conocimiento de todos los actos que desplegó desde que abordara el taxi de Pianesi en la terminal de ómnibus de Bahía Blanca, hasta que arribara a Coronel Pringles", consideraron los jueces.

Calificación




 Probado el cuerpo del delito y la autoría responsable del detenido, los magistrados analizaron después qué calificación cabía al hecho cometido.


 Para el fiscal Christian Long, titular de la UFIJ Nº 5, así como para la doctora María Fernanda Petersen, representante de la familia Pianesi, correspondía imputarlo de homicidio agravado por alevosía y criminis causae (para asegurarse el resultado del delito previo).


 En cambio, el defensor oficial Eduardo Zalba, argumentó que se trató de un homicidio simple.


 En este sentido, los integrantes del tribunal entendieron que en el caso analizado, la alevosía se demostró mediante la conducta del homicidio a traición.


 En ella, el homicida oculta su ánimo hostil, se gana la confianza de la víctima simulando amistad o disimulando la enemistad, y así se aprovecha de la fe de ésta, para mantenerla desprevenida y colocarla en estado de indefensión.


 Señalaron que al atacarlo con el cuchillo y asestarle ocho puñaladas, se aseguró el resultado de su otro delito, el robo del dinero y el automóvil.


 "Nada pues preocupaba a Martín sobre el posible reclamo de lo debido por el viaje desde Bahía Blanca a Dorrego, porque se había desecho del problema, había eliminado a quien podía interponerse en el cumplimiento de sus objetivos", sostuvieron.


 Finalmente, valoraron como atenuantes la carencia de antecedentes penales, la corta edad del acusado y su conducta posterior al hecho, ya que sus aportes permitieron el hallazgo de elementos relacionados con el delito y su confesión.


 Decidieron, en consecuencia, imponerle la pena de prisión perpetua.

"Ahora Alfredo descansará en paz"




 Primero hubo gritos y aplausos, los que cesaron y dieron inmediatamente paso al llanto y los abrazos.


 Estas fueron las reacciones de la mujer y los hijos de Alfredo Pianesi, tras escuchar el fallo condenatorio.


 "Ahora sí puedo decir que creo en la justicia. Fue un desahogo escuchar la sentencia. Es lo que pedíamos y lo que él se merecía. Ahora Alfredo descansará en paz", dijo Amanda Eva Barroso, viuda de la víctima.


 Y agregó: "Me voy tranquila y conforme, porque llegamos a esto buscando la cadena perpetua, que era lo que queríamos para poder cerrar el círculo".


 Finalmente, acompañada por sus hijos, dijo no poder explicar qué es lo que siente hacia el asesino.


 "No puedo decir lo que pienso de esta persona. La vida ya se va a encargar. Sólo digo una frase: resignación cristiana ante la voluntad divina".

Aplausos y bocinazos




 Al igual que lo hicieran a lo largo del debate, los colegas de Alfredo Pianesi se congregaron frente al Palacio de Justicia e hicieron sonar las bocinas.


 Alrededor de las 9.15 arribó a la primera cuadra de Estomba una importante caravana de taxis, desde donde se lanzaron algunas bombas de estruendo y permanecieron hasta que se leyó el veredicto.


 Aplausos y bocinazos recibieron con beneplácito la condena.


 "Por suerte en este caso se hizo justicia, estamos todos satisfechos. Cada vez que salimos, tenemos el temor de que nos pase algo, pero nos reconforta el hecho de que se actuó de la manera correcta en el caso de Alfredo", dijo uno de los taxistas, que se identificó como Ariel.


 Otro de los choferes valoró la circunstancia de la rápida resolución del caso.


 "Estoy muy satisfecho, porque las cosas se dieron de la manera que esperábamos. Por suerte en un año se resolvió el caso y el culpable deberá pagar. Esperemos que no pase nunca más", expresó Fernando.

Satisfacción del fiscal Christian Long




 El doctor Christian Long, fiscal del juicio, se manifestó satisfecho por el resultado del juicio y brindó algunas opiniones:


 * "Se demostraron todos los extremos de la acusación, desde el primero hasta el último. Se demostró la autoría y las calificantes solicitadas".


 * "Siempre estuvimos convencidos que el acusado se aprovechó de su estado de indefensión y que actuó con un desprecio absoluto por la vida humana, porque no tiene otro calificativo".


 * "Pianesi era una persona acostumbrada a tratar con gente y todos sabemos que es un trabajo difícil el de taxista. El imputado ha sido tan hábil, frío y calculador en su accionar, que logró emboscarlo y matarlo".


 * "Estamos hablando que mató por 120 pesos y para hacerse llevar, porque tenía ganas de ver a su hijo".



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