Sugerencias para un mejor uso del idioma
MADRID (EFE) -- La Fundación del Español Urgente, Fundéu, advierte del uso exagerado del adjetivo "histórico", que en muchas ocasiones se utiliza para calificar situaciones cuyas posibilidades de figurar en los futuros manuales de historia parecen escasas.
Si histórico significa, entre otras acepciones, "digno, por la trascendencia que se le atribuye, de figurar en la historia", se sugiere moderar la profusión con la que se emplea este adjetivo para referirse a acontecimientos, declaraciones, discursos, decisiones o jornadas, entre otros, que no pasarán a la historia.
Se dice "Manifestación histórica del movimiento vecinal contra la política del gobernador", "La jornada histórica que vive hoy Wall Street no logra mostrar un tono alcista" o "La cadena televisiva consigue su segunda victoria histórica en marzo".
En algunos casos, dice Fundéu, lo que se adjetiva de histórico lo es únicamente para la pequeña historia de un colectivo determinado, lo que convendría dejar claro para evitar equívocos: "Día histórico para el matrimonio Peláez-Cañete: ha nacido su segundo hijo".
Sin embargo, en la mayoría de los casos, y en especial al tratar asuntos deportivos, se emplea histórico como sinónimo de inédito, insólito o récord, para señalar algo infrecuente o que sucede por primera vez.
Así, se habla de triunfo histórico para referirse a la victoria de un equipo que no suele ganar a otro o de subida histórica en relación a un artículo que alcanza un precio al que hasta el momento no había llegado, aunque la diferencia con el precio anterior sea sólo de un centavo.
También se utiliza en sustitución hiperbólica de adjetivos como importante, decisivo, especial, memorable o espectacular.
La Fundéu recomienda, entonces, utilizar esos adjetivos u otros que aludan con precisión a las características que singularizan un acontecimiento, una decisión, una fecha o una declaración y reservar "histórico" para aquellos que tengan tan especial relevancia que pueda presumirse, sin exageración, que figurarán en los libros de historia.