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"Todos aprendieron a respetar a Olimpo"

Demás está decir que fue el primer refuerzo de Olimpo para este certamen Clausura. Eso ya está. Pero Diego Luis Cogliandro, el defensor que tanto jugó en Argentinos Juniors (93 partidos en Primera) y casi no tuvo participación en Arsenal y Chacarita, vino a Bahía en busca de revancha. "Sólo quiero jugar, pero si no tengo la oportunidad, apoyaré desde afuera", dijo al momento de recibir a "La Nueva Provincia" en el Hotel Bahía, donde se hospeda a la espera de que el club le consiga un departamento.
"Todos aprendieron a respetar a Olimpo" . La ciudad. La Nueva. Bahía Blanca


 Demás está decir que fue el primer refuerzo de Olimpo para este certamen Clausura. Eso ya está. Pero Diego Luis Cogliandro, el defensor que tanto jugó en Argentinos Juniors (93 partidos en Primera) y casi no tuvo participación en Arsenal y Chacarita, vino a Bahía en busca de revancha.


 "Sólo quiero jugar, pero si no tengo la oportunidad, apoyaré desde afuera", dijo al momento de recibir a "La Nueva Provincia" en el Hotel Bahía, donde se hospeda a la espera de que el club le consiga un departamento.


 Pero el lateralista marplatense, de 27 años, estuvo a punto de sumarse a los aurinegros en el torneo pasado, cuando se lesionó Mauro Laspada.


 "Desde el punto de vista económico tenía todo arreglado, aunque por una grave enfermedad de mi mamá (Elvira) me tuve que quedar en Capital. No le daba mucha importancia al fútbol, estaba abocado nada más que a mi familia", dijo Diego.


 "Tenía la cabeza en otro lado y no podía venir a Olimpo pensando en lo que pasaba con mi `vieja'. Entonces le fui de frente al presidente (Jorge Ledo): le dije que no podía viajar para acá. El me entendió, pero la decisión la tendría que haber tomado antes".


 --Pero te fuiste a jugar a Rusia.


 --Sí, aunque estaba mal. Era mucha plata la que me daban por tres meses en un club de Segunda. Hablé con mis hermanos (Eugenia, Cecilia y Pablo) y me fui, pero mi mente seguía estando en la Argentina.


 --Bueno, pero al final se dio lo de Olimpo, lo que tanto querías; ¿o no?


 --Por suerte sí. Estaba un poco desesperado por venir. Espero que las cosas me salgan tan bien como las deseo.


 --¿Tantas ganas tenías de venir?


 --Muchísimas. Ahora que mi mamá se encuentra mejor, me pesaba mucho estar en Capital, porque estaba agotado de tanto tratar con mis familiares.


 "Arreglé en Chacarita por el sólo hecho de permanecer cerca de los míos, pero a mí me convenía, por lejos, la propuesta que, en su momento, me había hecho Olimpo".


 --¿Te podrías definir?


 --Soy un lateral que puede jugar por las dos puntas, con mucho oficio para la marca y que sabe hacer el sacrificio por el equipo. Tengo buen trato de balón, quizás porque salí de una gran escuela, como lo es Argentinos Juniors.


 --Sí, está bien, pero el dicho popular dice que los lateralistas son los "perros" del equipo.


 --¡Uh!.., si me han gritado cosas...(risas). Eso es sólo una creencia, adentro de la cancha todos los jugadores son importantes. El que marca punta, por lo general, no es agradable para la vista del espectador, pero si para el técnico si cumple con lo que le pidió.


 "Es un puesto en el que necesitás regularidad, y también donde pasás muy desapercibido. Tal vez no te notes tanto, pero marcando y anulando a tu marca ya hiciste un partidazo".


 --¿Eso es lo que le vas a demostrar a la gente de Olimpo?


 --Vine con el pensamiento de ser un buen refuerzo para el club. Me voy a `matar' por esta camiseta, aunque siempre tuve mentalidad positiva.


 --¿Por qué tenés poca llegada al gol --marcó uno en 114 cotejos en Primera--?


 --En Argentinos tenía más llegada al área rival y me he perdido muchos goles, ya sea porque no supe definir o porque opté por asistir a un compañero. En Arsenal el sistema no me favorecía, porque la línea de cuatro defensores no podía salir tanto para no perder el orden. Y en Chacarita jugué sólo 4 partidos.


 --¿No sos de ir a cabecear?


 --No, siempre me quedo en la última línea. Además, no tengo con qué... (risas).

Está muy esperanzado




 --¿Qué esperás de Olimpo?


 --Primero tratar de repetir la campaña que se hizo en el Clausura pasado, cuando con Julio Falcioni se consiguieron un montón de puntos que hoy en día le dieron tranquilidad al equipo. Después jugar bien, ser regulares y plantear los partidos de igual a igual en todos lados.


 "Con la llegada de Saporiti (Roberto) el equipo levantó, pero hay que seguir mejorando. Tirando todos para el mismo lado y no renunciando a las ideas futbolísticas, podemos llegar a hacer el mejor campeonato de Olimpo".


 --No te pongas el casete. Hablá de lo que conocés.


 --Es que de Olimpo conozco poco y mucho a la vez. En el primer torneo que jugó, era el candidato de todos para el descenso. Ahora, los demás equipos aprendieron a respetarlo, sea por su juego, por los puntos que sacó y también porque complicó a varios de los grandes.


 "En este torneo, no somos candidatos a descender. Hay que olvidarse de eso, pero debemos demostrar dentro de la cancha que hay otros equipos con posibilidades de irse antes que Olimpo".


 --¿Qué te dijeron en tu primer día de entrenamiento?


 --Poco y nada. Roberto (Saporiti) me comentó que yo venía a sumar, que el equipo estaba armado y que me debía ganar el puesto. El fue claro conmigo y, si no me toca jugar, apoyaré desde afuera.


 --Es así. Por lo menos sabés de antemano que, por ahora, no tenés lugar entre los 16.


 --Es lógico. No vengo a pedir ni a exigir nada. Está en mi ser titular, pero no me desespero. En cada equipo que estuve fui un obrero, y a Olimpo vine a trabajar igual o más que en cualquier otro elenco.


 --¿Saporiti te pidió algo especial?


 --Todavía no. Me estoy poniendo a punto físicamente, así que entreno en forma diferenciada. Me recalcó que, más allá del jugador, él eligió a la persona. Eso me pareció buenísimo.

Así opinó




 --¿Cuál fue tu primera impresión de la ciudad?


 --Me gustó mucho. No tiene playa, pero es algo parecido a Mar del Plata, ciudad donde nací. No es el "loquero" de Buenos Aires, al que ya me había acostumbrado pero que no me gusta. Acá, el ritmo de vida es más tranquilo, y eso, para jugar al fútbol es esencial.


 --¿Y que te parecieron el club y tus compañeros?


 --Llegué justo antes de un asado y me recibieron muy bien. Parece un grupo que lleva mucho tiempo junto, que tiene buena onda y que se sabe tratar. Me dijeron que el club está en orden, y eso, hoy en día, es para tener muy en cuenta.


 --¿Qué tenés para aportar?


 --Nunca fui un jugador conflictivo y siempre me adapté a los distintos objetivos de los grupos. En el fútbol no hay misterios, somos todos o no somos nadie.

Sus datos
-- Nombre. Diego Luis Cogliandro.
-- Nacimiento. 10 de octubre de 1976, en Mar del Plata.
-- Estado civil. Casado con Geraldine Fresco Pisani.
-- Trayectoria. Banfield de Mar del Plata (inferiores), Kimberley de Mar del Plata ('93-'96), Argentinos Juniors ('97-'02), Arsenal ('02-'03), Chacarita ('03) y fútbol ruso ('03).
-- Partidos en Primera. 114.
-- Goles. 1 (a Independiente en 2002 jugando para Argentinos).
-- Expulsiones. 1 (frente a Colón en el '01).

Sergio Daniel Peyssé/"La Nueva Provincia"