"Se acabaron las sorpresas": Susbielles envía al CD el nuevo código de planeamiento urbano
La idea es que sea discutido en el plano legislativo y, si es posible, sancionado antes de fin de año.
El nuevo Código de Ordenamiento Urbano y Territorial de Bahía Blanca ya fue terminado y en los próximos días será enviado al Concejo Deliberante para su discusión con la idea de que sea “sancionado lo antes posible”. Si bien desde la comuna se asegura que no habrá presiones, la idea que hay en Alsina 65 es que esté aprobado antes de fin de año y evitar los vaivenes políticos de un año electoral.
En forma paralela al debate legislativo, el Municipio llevará a cabo una audiencia pública sobre la nueva reglamentación para que el resto de la ciudadanía pueda expresarse al respecto.
Así lo afirmó en la tarde del lunes el intendente de Bahía Blanca, Federico Susbielles, durante la presentación del COUT en el municipio, con la presencia de la plana política y legislativa bahiense, además de representantes de distintos colegios profesionales de la ciudad.
“Se acabaron las sorpresas: este es un código que ordena y que pone luz en todos los lugares. Se acabaron las actuaciones que a veces iban por el costado, con un gran cúmulo de excepciones que se trataban cotidianamente en el CD”, afirmó.
En ese sentido, el jefe comunal explicó que con esta reglamentación se busca ordenar la ciudad de cara al futuro, ya que “Bahía Blanca va a vivir un proceso de expansión económica como hace mucho tiempo no tenía”.
Asimismo, advirtió que la ciudad actualmente “tiene una dimensión demasiado grande, con baja densidad” debido a que ha crecido en forma “desbalanceada”.
“Por eso, el COUT es un conjunto de principios que busca regir hacia dónde debe crecer la ciudad, con qué factores de construcción y con qué factores de localización, teniendo criterio de sostenibilidad, pensando en el futuro y en los vecinos”, aclaró.
Ajustes
Susbielles ratificó que si bien todavía hay “ciertos ajustes” que se tienen que incorporar, ya se está en condiciones de elevar el proyecto al CD.
Además, aclaró que si bien la idea es que esté aprobado antes de fin de año, no se presionará al deliberativo para su sanción.
“No queremos invadir esa esa órbita. Será el tiempo que los concejales estimen necesario”, sostuvo.
Más de 35 años
Durante la presentación, el jefe comunal recordó que “el 4 de agosto habíamos presentado el anteproyecto y dijimos que íbamos a empezar un diálogo más profundo con los colegios profesionales, con la Cámara de Desarrolladores y la parte académica”.
Al respecto, recordó que la confección del COUT “es un proceso que lleva más de dos años de trabajo”, con la participación de más de 285 instituciones.
“Estamos muy conformes, porque después de este trabajo tenemos un marco que busca seguridad jurídica, previsibilidad y la posibilidad de tener una ciudad que pueda crecer. Son más de 35 años sin que la ciudad tenga un acuerdo de este tipo”, consideró.
En detalle
Un concepto clave del COUT es que no se trata de una actualización del código vigente, cuya última adecuación data de 1991, sino que es un nuevo código, que lo reemplaza, adecuado a los nuevos tiempos y con vista a la ciudad del futuro. Para su conformación se estudiaron y consideraron todos los antecedentes existentes en la materia.
El COUT está ordenado en 8 títulos, con varios capítulos cada uno, los cuales incluyen disposiciones generales, cuestiones de ordenamiento territorial, una nueva zonificación, prohibiciones, intensidad de ocupación, morfologías, espacio urbano público y ocupación y uso del suelo, entre muchos otros componentes.
Uno de los indicadores novedosos es que cada zona en la que se pretenda construir tendrá asignado un factor de impermeabilización del suelo, que establece que superficie permeable se debe considerar. Este coeficiente responde a las condiciones geográficas de la ciudad frente a una situación como la que generó la inundación de marzo de 2025.
Hay también un tratamiento en cuanto a las alturas permitidas para los edificios, según se ubiquen sobre la línea municipal o retirados de la misma, buscando evitar la generación de conos de sombras sobre los espacios urbanos.
Otro elemento distintivo es que se establecen superficies mínimas de departamentos según el modelo elegido y que se tendrá en cuenta la densidad habitacional, una exigencia establecido en las leyes provinciales que nunca se tuvo en cuenta en la ciudad. Se trata de un valor que establece la cantidad máxima de personas que pueden habitar en un sector o en una manzana, lo cual supone un límite a la cantidad de inmuebles que pueden coexistir.
Habrá también distintos diseños de calles y veredas, de acuerdo a su ubicación. Incluso detalles constructivos para los recintos para los árboles, buscando vincularlos con el agua que corre por las cunetas.
El COUT incluye también normas para la protección del patrimonio cultural y arquitectónico, el tratamiento de los bosques nativos, la protección de documentos y espacios públicos y la consideración de los riesgos naturales.
La edificación
Además del código de Ordenamiento urbano, la municipalidad trabaja en un nuevo código de edificación, el cual no se revisa desde hace 58 años. En este caso es un tratamiento que no exige la intervención provincial.
Entre las normas en consideración se incluye el establecimiento de una nueva velocidad del viento para considerar en el cálculo de edificios, un aumento del almacenamiento de agua domiciliaria, pasando de 24 a 48 horas de reserva, la construcción de cisternas para contener el agua de lluvia y un manejo de las superficies permeables.