¿Qué carreras pagarían más en 2026 según el análisis de la Inteligencia Artificial?
La IA anticipa cuáles serían las profesiones con mejores ingresos en nuestro país para este año, empujadas por la demanda y la falta de perfiles.
Recibido en 1993, acumula 28 años de trayectoria en el periodismo local. Ex jefe de la sección Deportes y La Ciudad y actual secretario de Redacción de La Nueva. Ex profesor de los dos institutos de Periodismo de la ciudad. Especialista en temas deportivos, sociales y gremiales.
Elegir qué estudiar hoy se parece menos a una apuesta y más a una lectura del contexto. Desde la IA la tecnología cambia procesos, crea tareas nuevas y vuelve obsoletas otras. A la vez, el empleo se reordena a ritmo acelerado. Por eso, además de la vocación, cada vez influye más lo que piden las empresas.
En ese escenario, un ejercicio basado en inteligencia artificial revisó tendencias internacionales y proyecciones económicas para imaginar cómo se moverían los salarios en 2026. La conclusión es clara: los mejores ingresos se concentrarían en rubros donde la demanda crece más rápido que la cantidad de profesionales disponibles.
La lógica detrás del pronóstico es simple. Cuando faltan especialistas, las compañías compiten por el mismo talento. Eso se refleja en ofertas más agresivas, mejores condiciones y sueldos más altos, sobre todo en puestos críticos. En el universo digital, el problema no es solo “saber usar” tecnología, sino dominarla a fondo: diseñar soluciones, mantenerlas, mejorarlas y evitar fallas costosas.
En salud y biociencias ocurre algo parecido, pero por otros motivos: más población mayor, más innovación clínica y necesidades crecientes de atención especializada. En todos los casos, el diferencial lo marcan la complejidad del rol y el impacto directo en negocios, seguridad o bienestar.
Dentro de las proyecciones aparecen tres grandes motores: lo digital, lo sanitario y lo vinculado al análisis de información. La transformación tecnológica atraviesa industrias enteras, desde el comercio hasta la industria pesada.
Por eso ganan valor quienes pueden automatizar tareas, interpretar datos para tomar decisiones y proteger sistemas frente a amenazas. A la vez, la economía se volvió más sensible a la continuidad operativa: un error informático o un ataque puede frenar ventas, dañar reputación y generar pérdidas enormes. En ese contexto, ciertas especializaciones pasan a ser estratégicas y, por lo tanto, mejor pagas.
Siete áreas claves
La lista de disciplinas con mejor proyección salarial reúne siete campos. Primero, la ingeniería enfocada en inteligencia artificial y aprendizaje automático, clave para crear modelos y aplicarlos a problemas reales.
Segundo, ciencia de datos y trabajo con grandes volúmenes de información, lo que suele llamarse big data.
Tercero, seguridad digital y defensa de infraestructuras, un área conocida como ciberseguridad.
Cuarto, ingeniería de software y desarrollo integral de productos, incluido el perfil full stack.
Quinto, medicina con especialidades de alta complejidad, donde la formación es larga y la responsabilidad es alta.
Sexto, biotecnología y bioingeniería, con impacto en salud, industria y desarrollo científico.
Y séptimo, finanzas tecnológicas, que combina FinTech con análisis financiero avanzado y modelos cuantitativos.
Cómo tomar la decisión
Que un campo pague bien no significa que sea la opción correcta para cualquiera. Pero conocer estas señales ayuda a planificar con menos incertidumbre. En general, el informe sugiere que la especialización será el gran filtro: no alcanza con una base general.
La diferencia la hacen certificaciones, práctica, posgrados y experiencia aplicada. También cuenta la actualización constante, porque herramientas y metodologías cambian rápido. Quien se forma de manera continua suele moverse mejor en un mercado que premia habilidades escasas.
El panorama hacia 2026, según estas proyecciones, tiene un denominador común: resolver problemas complejos será un activo cada vez más valorado.
Ya sea construyendo sistemas, cuidando datos, protegiendo redes, atendiendo casos médicos exigentes o desarrollando soluciones biotecnológicas, la demanda se inclina hacia perfiles que combinen conocimiento técnico con capacidad de ejecución. En un mundo laboral que se reconfigura todo el tiempo, la mejor estrategia parece ser elegir un camino que motive y, al mismo tiempo, permita crecer con formación y enfoque.