Monitoreo de riesgo hídrico: otro desafío de científicos liderados desde la UNS
“El objetivo del proyecto es desarrollar un panel de indicadores para el seguimiento integral de sistemas fluviales, cuencas y embalses”, dijo la Dra. Verónica Gil, del Conicet y del Grupo de Geografía Física Aplicada del Departamento de Geografía y Turismo.
Periodista. Círculo de Periodistas Deportivos de Bahía Blanca. Fue redactor de la revista Encestando (1985-2000). Desde 1987 trabaja en el diario La Nueva Provincia (hoy La Nueva.). Pasó por las secciones Deportes, La Región y La Ciudad, donde se desempeña actualmente. Está especializado en periodismo agropecuario desde 2001. Miembro de la Asociación Bonaerense de Periodistas Agropecuarios. Responsable de las páginas webs de la Asociación de Ganaderos (AGA) y de Abopa.
Un equipo interdisciplinario de expertos, liderado por la Dra. Verónica Gil, ha puesto en marcha un ambicioso proyecto para desarrollar un panel de indicadores hídrico-ambientales destinado al monitoreo de los sistemas fluviales en la provincia de Buenos Aires.
La iniciativa, que cuenta con una inversión de 16 millones de pesos, busca transformar la gestión del agua mediante el uso de tecnología de vanguardia y evidencia científica.
Gil, investigadora del Conicet y responsable del Grupo de Geografía Física Aplicada del Departamento de Geografía y Turismo de la Universidad Nacional del Sur (UNS), explicó que la propuesta tiene un propósito claro.
“El objetivo del proyecto es desarrollar un panel de indicadores hídrico-ambientales para el monitoreo integral de sistemas fluviales, cuencas y embalses de la provincia, siempre alineado con estándares internacionales”, sostuvo.
El desarrollo de esta plataforma no es una tarea aislada.
En el proyecto colaboran especialistas en geografía física, hidrogeología, climatología e ingeniería informática, integrando al grupo Visión Computacional Multidimensional (VICoM) del ICIC (UNS-Conicet) y a representantes de la Autoridad del Agua de la Provincia de Buenos Aires (ADA) y la Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca.
Por otra parte, la ADA será la institución adoptante del desarrollo.
Para lograr un monitoreo exhaustivo, el sistema integrará datos históricos, sensores in situ, imágenes satelitales y herramientas informáticas modernas. Según destacó Gil, este trabajo conjunto es fundamental para el éxito de la iniciativa.
“La articulación interinstitucional garantiza la solidez científico-técnica como la transferencia efectiva de los resultados hacia la gestión pública”, indicó.
Alcance y escalabilidad
Aunque el proyecto tiene una proyección ambiciosa para toda la provincia, su implementación comenzará en zonas críticas del sudoeste bonaerense.
“El alcance es regional, con foco inicial en la cuenca del río Sauce Grande y en el embalse Paso de las Piedras, pero con una clara proyección de escalabilidad territorial y funcional a otras cuencas y organismos provinciales y municipales”, detalló la investigadora.
“El alcance es regional, con foco inicial en la cuenca del río Sauce Grande y en el embalse Paso de las Piedras”, dijo la Dra. Gil.
El fin último es fortalecer la toma de decisiones en la gestión del riesgo hidrometeorológico y del recurso hídrico, consolidando un camino ya iniciado por el equipo de investigación.
“La propuesta da continuidad y profundiza esas experiencias previas, consolidando una infraestructura tecnológica y metodológica orientada a una gestión hídrica integrada, sostenible y basada en evidencia científica”, aseguró Gil.
Los fondos de la FITBA
Por un total de 100,3 millones de pesos, los recursos económicos para la investigación son aportados por el Consejo Federal de Inversiones (CFI), a través del Fondo de Innovación Tecnológica de Buenos Aires (FITBA).
Además del monitoreo de sistemas fluviales en la provincia, por un monto de 16 millones de pesos, la cuarta edición del Fondo de Innovación Tecnológica otorgó recursos a tres proyectos de la Universidad Nacional del Sur destinados a:
—El desarrollo de un suplemento dietario para nutrición animal (40 millones de pesos).
—El protocolo para la determinación de biomarcadores diagnósticos y predictivos en cáncer de tiroides ($ 19,1 M).
—Desarrollo de una herramienta molecular para facilitar la selección de girasol resistente al enanismo ($ 25,2 M).
Se trata de propuestas que se presentaron a la convocatoria 2025 que, al final, destinará un total 3.000 millones de pesos a proyectos de innovación dirigidos al sector productivo y a organismos públicos.
El Fondo de Innovación Tecnológica de Buenos Aires es una herramienta para el desarrollo científico y tecnológico de la provincia de Buenos Aires y es llevado adelante a través de la Subsecretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación bonaerense con recursos asignados por el Consejo Federal de Inversiones (CFI).