El edificio de Gath y Chaves
Para su construcción se demolió el Palacete construido por la Compañía Bahía Blanca 30 años antes.
Es periodista, ingeniero civil y docente de la Universidad Nacional del Sud en materias relacionadas con el Patrimonio arquitectónico y el planeamiento urbano. Ha publicado notas en revistas Vivienda, Todo es Historia, Obras & Protagonistas y Summa +. Participa en varios micros radiales referidos a la historia de Bahía Blanca. En dos ocasiones recibió primera mención por parte de ADEPA en el rubro Cultura e Historia.
Hace 89 años, en octubre de 1937, se adjudicó la construcción del nuevo edificio para la sucursal local de la tienda Gath y Chaves, en la esquina de O’Higgins y Brown.
Gath & Chaves fue una icónica cadena de tiendas departamentales en Argentina, fundada en 1883 por el argentino Lorenzo Chaves y el alemán Alfredo Gath, la cual se convirtió en símbolo de la elegancia porteña a principios del siglo XX.
Se estableció en nuestra ciudad en 1904, en un local de Alsina y San Martín. En 1907 se trasladó a un inmueble más amplio y confortable, en Belgrano y San Martín y, finalmente, en 1927, pasó al palacete que en O’Higgins y Brown ocupaba la tienda La Capital, cuyos bienes adquirió.
Ese edificio había sido proyectado por el arquitecto Louis Émile Hugé e inaugurado en 1907, ocupado originalmente su planta baja por la confitería América y los pisos superiores por el hotel Royal. A pesar de su amplitud, el inmueble resultó inadecuado para la necesidad de espacio de la tienda, por lo cual decidió su demolición y la construcción de uno nuevo.
La nueva obra fue proyectada por el prestigioso arquitecto Sydney Follet y contratada con la firma local E. y P. Cabré.
El diseño presentó un edificio de líneas modernas, con poca ornamentación y decoración art decó.
Organizado en sótano, planta baja y dos pisos, calculado para eventualmente sumar otros dos pisos, la tienda ocupó la totalidad del bien con sus distintas dependencias. Un punto de especial atención fue el diseño de las vidrieras, motivo de especial estudio y que además de ser lujosas constituyeron una verdadera innovación de esa clase de instalaciones.
Los trabajos se completaron en menos de un año y el comercio abrió sus puertas en septiembre de 1938. Allí funcionó 40 años más, hasta su cierre definitivo en 1978.