El Cristo del camino
Ubicado en un cruce de rutas, el Cristo cuidaría a todos los viajeros.
Es periodista, ingeniero civil y docente de la Universidad Nacional del Sud en materias relacionadas con el Patrimonio arquitectónico y el planeamiento urbano. Ha publicado notas en revistas Vivienda, Todo es Historia, Obras & Protagonistas y Summa +. Participa en varios micros radiales referidos a la historia de Bahía Blanca. En dos ocasiones recibió primera mención por parte de ADEPA en el rubro Cultura e Historia.
Hace 74 años, en octubre de 1952, quedó inaugurado El Cristo del camino, obra ubicada en el que por entonces era el principal acceso a la ciudad.
La presencia del obispo, monseñor Germiniano Esorto, daba cuenta de la trascendencia del acto de bendición de un monumento cuya solemnidad alcanzó "el alto relieve que su significado místico y de advocación que se había asignado al “dulce simbolismo” de la presencia del Señor en ese sitio.
Ubicado en el cruce de las rutas 3 y 252, la ceremonia comenzó a tomar forma a media tarde, con la concentración de calle Alsina de automóviles y ómnibus que trasladaron a las familias al lugar indicado, lo cual generó, al decir de este diario, “una caravana que ofrecía un aspecto atrayente”.
Una concurrencia extraordinaria rodeó al palco montado en el lugar, con la asistencia del mencionado obispo, el intendente municipal, ingeniero Norberto Arecco, y el jefe de la plana mayor de la Sexta Región Militar, Alberto Lammirato. Se cantó el himno nacional hubo una clarinada anunciando la bendición y luego monseñor quitó la tela que cubría el monumento, ritual que se siguió “con recogimiento religioso”.
A continuación el coro del Colegio María Auxiliadora entonó “venid a mí, yo soy el camino” y luego la presidente de la Acción Católica, profesora Herminia Abat, colocó un pergamino en el basamento mientra que Esther Moral Prada pronunció un diiscurso señalando que el Cristo protegería las rutas de la patria, en tierra, aire y mar.
Construido con el aporte de los vecinos en un terreno donado por Vialidad Nacional, fue junto a ese Cristo que en 1987 se realizó el acto con la presencia del Papa Juan Pablo II, acaso uno de los hechos religiosos más relevantes de la historia local.