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Redes con “trampa”: un bahiense compró un vehículo a distancia y terminó complicado

Los riesgos de adquirir un vehículo por Marketplace y a 600 kilómetros de distancia. Al hombre lo pararon en un operativo de tránsito en Mar del Plata y aún no se definió si es víctima o imputado.

Lo que parecía una buena oportunidad en Marketplace terminó siendo casi una pesadilla para Mauricio Leandro Toloza.

Hace dos años, el vecino de Bahía Blanca compró un Volkswagen Fox que había sido publicado en una cuenta de Facebook en La Plata y al verano siguiente fue interceptado en un control de tránsito en Chapadmalal y se descubrió que la cédula era falsa.

Por tratarse de la adulteración de un documento, se le dio intervención a la Justicia Federal y, pese a que Toloza insistió con que fue engañado, la causa judicial avanzó.

Una pericia scopométrica determinó que, aunque imperceptible, la tarjeta verde estaba adulterada tanto en su soporte, como medidas de seguridad e impresión. Incluso el sello del titular del Registro Automotor de La Plata fue replicado con una impresora de inyección de tinta.

La Justicia todavía tiene dudas sobre si Toloza es culpable o inocente. 

El juez federal Nº 1 de Mar del Plata, Santiago Inchausti, rechazó un pedido de sobreseimiento a su favor pero decidió no procesarlo. Quedó en un punto intermedio: la falta de mérito.

Ante el juez, Toloza contó que todo se inició en septiembre de 2024, cuando vio publicado un Volkswagen Fox blanco en La Plata y se interesó en su compra. 

“Yo soy de Bahía Blanca, la distancia no permite ir”, le dijo al vendedor.

Le pidió entonces a un amigo que vive en Quilmes que lo revisara. El encuentro fue el 12 de septiembre de 2024, cerca del Hospital de Niños de La Plata. Según el relato, el vendedor salió del hospital vestido con un ambo, mostró el auto y envió fotos de los formularios y de la cédula verde.

Todo parecía normal. El precio acordado fue de $8.200.000, pagados por transferencia a una cuenta de Mercado Libre.

Y agregó que después de la compra intentó comunicarse con el vendedor (identificado como Agustín Cortelo) pero no pudo: “Es la primera vez que me sucede esto”.

Control de rutina

El 4 de enero de 2025, la Policía de Seguridad Vial detuvo en la ruta 11, cerca de Chapadmalal, el Volkswagen Fox que ya estaba en poder de Toloza.

Tras revisar la documentación, los uniformados notaron que la cédula verde sería  adulterada. 

Al cruzar los datos, apareció algo peor: aunque el número de chasis coincidía con el de la cédula, sobre el auto (que estaba con otras patentes) pesaba un pedido de secuestro activo por robo con armas, del 19 de agosto de 2024, un mes antes de la transacción. 

“De buena fe”

La abogada defensora, Ofelia Garrido, pidió el sobreseimiento de Toloza. 

Sostuvo que su cliente es “un adquirente de buena fe”, que siempre se presentó a la Justicia, aportó datos del vendedor y no tiene antecedentes.


Del otro lado, el fiscal marcó que Toloza trabaja en una concesionaria de autos y que declaró tener tres vehículos. Señaló que el título automotor que le mostraron durante la negociación tenía un número de cédula distinto del de la cédula secuestrada, y que también diferían los números de chasis y motor. Esas diferencias, dijo, “pasaron completamente desapercibidas” para alguien que, por su tarea, “debería tener los conocimientos”.

Y recordó que, consultado por el juez sobre qué hizo para verificar el auto, el imputado respondió que “tenía entendido que el informe de dominio lo pide la parte vendedora”.

La decisión

El juez Inchausti rechazó el sobreseimiento, pero tampoco procesó a Toloza. 

Dictó la falta de mérito, una figura que, según explicó, no cierra el proceso sino que deja abierta la investigación.

Consideró acreditado que el documento es falso, pero dijo que falta determinar si el acusado sabía de la falsedad o si, por el contrario, “fue víctima de una maniobra defraudatoria”. 

Aún así, fue duro con la forma de comprar: aludió a “una negligencia rayana en la aceptación del riesgo prohibido”, por no haber pedido un informe de dominio propio ni verificado el historial del auto.

Y para avanzar en el esclarecimiento del caso ordenó una audiencia testimonial para el amigo que revisó el vehículo, pidió informes a dos bancos para confirmar las transferencias y que el acusado presente la póliza de seguro.

El juez aclaró que seguir investigando no vulnera la inocencia de Toloza sino que busca “no continuar con el estado de incertidumbre” que lo afecta.

Compras a distancia: cuidados a tomar

Más allá de cómo termine esta causa, el expediente que sigue abierto ante la Justicia Federal de Mar del Plata dejó varias advertencias para quienes compran un vehículo usado por las redes sociales.

En principio se aconseja a los compradores de buena fe pedir un informe de dominio en el Registro del Automotor. 

No aceptes el que te pueda llegar a mandar el vendedor, que puede estar adulterado. 

Compará todos los datos que figuren en la cédula con el título de propiedad y los formularios respectivos: números de chasis y de motor, patente y titular del dominio. 

Desconfiá del apuro y de un precio económico: una oferta que cierra demasiado fácil es una señal de alarma. 

Verificá quién es el titular y que el vendedor sea esa persona. 

Vigilá la trayectoria del dinero que destines a la eventual compra: transferir a una cuenta de un tercero, que no figura en la documentación del vehículo, es un riesgo muy importante en este contexto.  

Finalmente, que el auto lo revise alguien de confianza y con conocimientos y, de ser posible, un gestor o escribano. 

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