Avanzan tres puentes clave para la conectividad y el drenaje de Bahía
El puente provisorio de calle Líbano ya está habilitado, la estructura de Pampa Central supera el 90% de ejecución y avanzan los trabajos para reemplazar el histórico cruce ferroviario.
La reconstrucción del Canal Maldonado avanza con intervenciones que combinan dos objetivos centrales para Bahía Blanca: recuperar la conectividad entre distintos sectores de la ciudad y mejorar la capacidad de drenaje frente a lluvias intensas.
En ese marco, se destacan los progresos en tres puntos estratégicos: el puente de calle Líbano, la estructura de Pampa Central y el histórico cruce ferroviario ubicado en la vía Neuquén, cuya demolición permitirá eliminar una importante obstrucción al paso del agua.
Las obras, ejecutadas por el municipio con acompañamiento del gobierno de la provincia de Buenos Aires a través de la Dirección de Hidráulica, dependiente del Ministerio de Obras Públicas, forman parte de la transformación de una infraestructura fundamental para la evacuación de los excedentes pluviales de la ciudad.
Líbano: una conexión recuperada
El avance más visible para los vecinos es la habilitación del puente metálico provisorio de calle Líbano, que vuelve a conectar el sector con la avenida Don Bosco mientras continúa la construcción de la estructura definitiva de hormigón.
La obra beneficia especialmente a los habitantes de Villa Nocito, Vista Alegre, barrio Noroeste y zonas aledañas, que recuperaron una alternativa de circulación vehicular y peatonal.
“Es una gran noticia para el barrio Noroeste, porque volvemos a conectar a los vecinos del sector con su calle Don Bosco, mientras avanzamos con el resto de las obras, todos los días un paso más adelante”, expresó el intendente Federico Susbielles al anunciar la habilitación.
La instalación demandó una inversión de $616.925.000, que comprende la adquisición y el montaje de la estructura, la construcción de las bases de apoyo y las adecuaciones técnicas del terreno.
El puente tiene 24 metros de largo y 8,75 metros de ancho, dos carriles para circulación en ambos sentidos y pasarelas peatonales independientes, protegidas por barandas. Construido en acero corten, un material resistente a la intemperie y la corrosión, corresponde a una tipología homologada por Vialidad Nacional.
Aunque su capacidad estructural alcanza las 40 toneladas, estará habilitado exclusivamente para motos, autos, camionetas y transporte de pasajeros. No podrán circular camiones de gran porte.
El secretario de Obras Públicas, Gustavo Trankels, explicó que la decisión de incorporar esta estructura respondió a la necesidad de recuperar rápidamente la conectividad sin esperar los plazos de construcción de un puente convencional.
“A partir de la escucha de los vecinos y la decisión que toma el intendente Susbielles fue adquirir esta estructura metálica que es un puente que nos permite primero colocar esta posibilidad de recuperar la conectividad en la zona a partir de la calle Líbano”, señaló.
Además, destacó una ventaja operativa: una vez finalizado el puente definitivo, la estructura provisoria podrá desmontarse y trasladarse a otro sector donde resulte necesaria.
“Es un puente que se puede escalar en magnitud, se lo puede desensamblar y colocar en algún otro lugar el día que haga falta”, agregó.
Pampa Central: más del 90% de ejecución
En paralelo, el nuevo puente de calle Pampa Central ya alcanzó el 90% de avance, según informó Trankels. La obra permitirá recuperar la circulación en ese cruce y mejorará las condiciones de transitabilidad respecto de la estructura anterior.
Los trabajos incluyeron la demolición del puente existente y el reposicionamiento de los servicios que interferían con la intervención. Posteriormente, se ejecutaron 20 pilotes fundados a 14 metros de profundidad, se colocó la totalidad de las vigas longitudinales y se hormigonaron las vigas transversales.
“Si uno va al lugar se observa que se están hormigoneando los accesos en ambos extremos. Ese puente no solamente va a permitir recuperar la transitabilidad en Pampa Central, sino que además la va a mejorar porque es más ancho que el puente anterior”, sostuvo el funcionario.
La ampliación no responde solamente a una necesidad vial. Tanto el nuevo puente de Pampa Central como el definitivo de calle Líbano-Don Bosco fueron diseñados considerando las dimensiones que tendrá el canal una vez reconstruido.
Precisamente, en cuanto al conocido como Don Bosco Carretero, hay un avance aproximado del 60%.
“Ya se colocaron las 15 vigas longitudinales y se están hormigoneando las transversales. Y se trabaja en la superestructura del puente”, informó Trankels.
Según precisó el funcionario, el cauce actual tiene un ancho promedio de 19 metros, mientras que el proyecto prevé llevarlo a 26 metros.
Por ese motivo, los nuevos puentes tendrán 28 metros de longitud, con dimensiones adecuadas para acompañar la ampliación hidráulica y garantizar la circulación vehicular y peatonal.
El puente ferroviario
Otra intervención se desarrolla en el cruce ferroviario sobre el Canal Maldonado, en el sector de la vía Neuquén, cerca de calle Don Bosco. Allí se instaló una nueva estructura metálica que permitirá mantener operativo el servicio de trenes mientras se avanza con la demolición del antiguo puente.
Tras el izaje de la estructura principal, se realizaron pruebas de carga para verificar su funcionamiento. Una vez completado el empalme y habilitado el desvío ferroviario, podrá desafectarse la vía correspondiente y comenzar la demolición de la estructura histórica.
La importancia de esta tarea excede la recuperación de un cruce. De acuerdo con las explicaciones de Trankels, el viejo puente reduce alrededor de un 40% la capacidad de escurrimiento del canal en ese sector y constituye una limitación para el paso del agua.
“Esto nos va a dar la posibilidad de desafectar la vía en la que estamos parados y poder proceder a la demolición del antiguo puente ferroviario, que es una obstrucción hidráulica histórica que hubo en el Canal Maldonado”, explicó el secretario de Obras Públicas.
Y añadió: “Una vez demolido el viejo puente, comenzará la obra del nuevo puente ferroviario definitivo, ajustado a las dimensiones del nuevo Canal Maldonado, con una longitud de 36 metros de largo”.
El intendente Susbielles también se refirió a la intervención y remarcó que la estructura existente llevaba aproximadamente un siglo condicionando el funcionamiento del cauce. Según anticipó, su demolición estaba prevista para fines de octubre.
La incorporación del nuevo puente ferroviario permitirá sostener el transporte de cargas durante los trabajos y, posteriormente, liberar una sección clave para mejorar la circulación del agua. Se trata de una condición importante para que la ampliación del canal pueda traducirse en una mayor capacidad efectiva de drenaje.
Una obra hidráulica de gran escala
Las intervenciones muestran distintas etapas de un mismo proceso: mientras el puente provisorio de Líbano ya permite recuperar la circulación, Pampa Central y Don Bosco Carretero avanzan hacia su finalización y el desvío ferroviario prepara el terreno para eliminar una de las principales restricciones hidráulicas del sector.
El desafío es que las nuevas estructuras viales no solo resuelvan las necesidades de movilidad de los vecinos, sino que también acompañen el rediseño del Canal Maldonado, con un cauce más ancho y menos obstáculos para evacuar el agua.
Trankels destacó la dimensión del proyecto y el esfuerzo que requiere su ejecución.
“El volumen y la magnitud realmente es fuera de cualquier escala habitual no sólo para Bahía, sino para cualquier ciudad grande. Debe ser la obra hidráulica más importante que hoy tiene por delante la provincia de Buenos Aires”, afirmó.
Los avances en estos cruces representan pasos concretos dentro de una intervención de mayor alcance, destinada a mejorar la conectividad urbana y reforzar la infraestructura hidráulica de Bahía Blanca.