Mejorando la raza ovina
Un ejemplar ovino, traído desde Nueva Zelanda, para mejorar el ganado existente en la región.
Es periodista, ingeniero civil y docente de la Universidad Nacional del Sud en materias relacionadas con el Patrimonio arquitectónico y el planeamiento urbano. Ha publicado notas en revistas Vivienda, Todo es Historia, Obras & Protagonistas y Summa +. Participa en varios micros radiales referidos a la historia de Bahía Blanca. En dos ocasiones recibió primera mención por parte de ADEPA en el rubro Cultura e Historia.
Hace 73 años, en octubre de 1953, llegó a la ciudad, proveniente de Nuera Zelanda, “un hermoso ejemplar ovino corriedale de pedigree, destinado a mejorar esa raza en la región.
La raza ovina Corriedale nació a fines del siglo XIX en Nueva Zelanda, un par de islas en Oceanía, a partir del cruzamiento de ovejas Merino con carneros Lincoln. La idea era lograr un animal de doble propósito (lana y carne). Su pedigree certificaba la pureza racial del ejemplar.
El animal llegado respondía al nombre de Hui Hui (por la localidad donde fue criado) G 16-2 y fue adquirido a la cabaña de Henry Little, cuyo padre, James, fuera el creador de esta raza.
Fue adquirido por Edgar Stockman para su cabaña Kurrajong, ubicada en la localidad de San Germán, partido de Puán, y llegó a nuestras praderas tras un largo viaje por mar y tierra. Cruzó el océano a bordo del vapor Pipiriki, fue desembarcado en el puerto de Buenos Aires y luego de cumplir con una cuarentena y verificarse que estaba en perfectas condiciones se trasladó a nuestra ciudad, llegando a la Estación Sud, en el tren vía Pringles, “en forma feliz, sin ningún inconveniente”.
“Hui Hui reúne todas las condiciones de un reproductor de alta alcurnia y su presencia en la cabaña de Stockman representa un valioso aporte al mejoramiento ovino de la región”, señaló este diario. El propietario llevaba tres décadas dedicado a la cría de esos animales y había obtenido varios premios con sus ejemplares, incluso en la Exposición de Palermo. Esta incorporación ponía en evidencia su confianza en el provenir de la zona como productora de las mejores lanas del mundo.
La raza Corriedale es hoy fundamental, por su rol histórico y su alta productividad de doble propósito (carne y lana) en la región pampeana.