Semáforos inteligentes: una licitación atravesada por cuestionamientos
La municipalidad adjudicó a Penta SA la implementación del sistema en 34 cruces. En el medio, hubo impugnaciones presentadas por otras dos empresas participantes.
Es periodista, ingeniero civil y docente de la Universidad Nacional del Sud en materias relacionadas con el Patrimonio arquitectónico y el planeamiento urbano. Ha publicado notas en revistas Vivienda, Todo es Historia, Obras & Protagonistas y Summa +. Participa en varios micros radiales referidos a la historia de Bahía Blanca. En dos ocasiones recibió primera mención por parte de ADEPA en el rubro Cultura e Historia.
La municipalidad adjudicó a la firma Penta SA –con sede en nuestra ciudad-- la provisión, implementación y operación del Sistema de Semaforización Inteligente para 34 intersecciones de nuestra ciudad, obra considerada clave para mejorar las condiciones actuales del sistema vial.
La licitación tuvo lugar el pasado 11 de agosto y la adjudicataria presentó una oferta de $ 348.300.000, un 20,16% por debajo del presupuesto oficial de $ 436.242.380.
Participaron también el consorcio Eycon SA-Parsa SA, con una propuesta de $ 379.341.200, una rebaja del 13,05%, y Electromecánica Tacuar SRL, que cotizó en $ 356.400.000, un 18,30% menos que la estimación del municipio.
La licitación estuvo cargada de cuestionamientos. Electromecánica Tacuar (ET) impugnó la oferta de Penta, argumentando “falta de acreditación del control adaptativo y la coordinación semafórica, falta de antecedentes específicos y verificables del controlador y la solución adaptativa, falta de trazabilidad de las homologaciones y de la aptitud técnica”.
También impugnó a Eycon SA-Parsa SA, señalando “el traslado de obligaciones y costos de instalación al municipio, falta de acreditación de la aptitud técnica del equipamiento, estados seguros ante fallas insuficientemente definidos, transiciones descriptas de manera insuficiente y antecedentes sin acreditación suficiente”.
Eycon-Parsa rechazó la impugnación, mencionando que el requerimiento logístico refería a personal de tránsito y no al uso de grúas municipales, ratificando que los valores cotizados incluyen la ejecución completa de la instalación y garantizando la resolución de conflictos, estados seguros y control adaptativo mediante inteligencia artificial.
Penta también la rechazó, por considerarla “Improcedente, carecer de sustento técnico-legal y contradecir las pautas de neutralidad tecnológica".
Ante esta situación, intervino la subsecretaría de Tecnología y Control de Gestión, la cual estableció que “desde el punto de vista técnico”, no correspondía dar lugar a las impugnaciones señaladas, “sin perjuicio del análisis que corresponda y de las facultades de la Comisión Evaluadora para requerir la documentación que resulte procedente".
Finalmente, se estableció que las tres empresas presentaban propuestas “técnicamente aptas”, “no existiendo objeciones para que cualquiera pudiera resultar adjudicataria”.
En ese contexto, la Subsecretaría de Movilidad Urbana y Transporte sugirió se adjudique la obra a Penta SA, por resultar la oferta económica más conveniente, lo cual fue ratificado por decreto.
No obstante, Eycon-Parsa presentó una nota solicitando se realice un análisis más amplio y exhaustivo de las propuestas por considerar que no todas cumplen con las exigencias técnicas solicitadas.
La propuesta elegida se compone de un costo de provisión, adecuación e instalación del equipamiento a $ 55. 500.000 y su operación, monitoreo y mantenimiento por 24 meses a un valor mensual de $ 12.200.000.
La obra
La obra a realizar refiere "la implementación de una plataforma de gestión semafórica inteligente que incluye la provisión, instalación, configuración, puesta en funcionamiento, soporte técnico y mantenimiento de un sistema centralizado de gestión".
Exige además "la supervisión remota y en tiempo real del estado operativo de las intersecciones semaforizadas, la gestión centralizada, la programación de horarios, la modificación remota de parámetros operativos, la generación de alertas ante fallas y la obtención de estadísticas de tránsito".
Los 34 cruces elegidos para implementar el sistema se ubican en la avenida Alem, entre Florida e Yrigoyen; la avenida Alberto P. Cabrera, entre Acuña y Fortaleza Protectora Argentina; calle Sarmiento, entre La Falda y Estomba, y el cruce de avenida Raúl Alfonsín y Tres Sargentos.
Vale señalar que hace ocho meses la firma Eycon instaló -–a modo de ensayo y a su entero cargo-- el primer semáforo inteligente de la ciudad, en la esquina de Lavalle y Corrientes.
El mismo ha demostrado su eficiencia, funciona con cámaras que captan el flujo vehicular, ajustando la duración del verde del semáforo de acuerdo al monitoreo del tránsito sobre Corrientes, donde la circulación es intensa, y sobre Lavalle, que registra picos en determinados momentos.
El sistema
Desde hace décadas Bahía Blanca sufre de una deficiente coordinación de sus semáforos, que impide la fluidez vehicular, genera atascamientos, contaminación y mayor tiempo de marcha.
La inundación del 7 de marzo de 2025 afectó además las instalaciones subterráneas que son las que permiten coordinar el funcionamiento de manera adecuada.
La inteligencia artificial (IA) aplicada a los semáforos permite tomar decisiones de acuerdo a datos obtenidos en tiempo real, referidos a la cantidad de vehículos existentes en determinado cruce, el estado de las calles y el movimiento peatonal.
Ciudades que han implementado el sistema han logrado reducir hasta un 30% los tiempos de espera, con un 15% menos de emisiones de CO y un ahorro anual considerable en combustible.