La VTV en la mira
Un control que sin dudas mereces ser analizado, aunque quizá no sea su supresión la respuesta adecuada.
El diputado provincial Andrés de Leo (Somos Buenos Aires) está pronto a presentar su proyecto de ley para eliminar la obligación de realizar la Verificación Técnica Vehicular (VTV).
Entre sus argumentos, indica que se trata de una práctica que "no salva vidas" y que conforma “un negocio para unos pocos”.
De Leo asegura que verificar que el auto esté en buenas condiciones para circular no es importante, atento, dijo, a que las estadísticas establecen que el 90 % de los accidentes se deben a fallas humanas, el 9 % a problemas de infraestructura y apenas el 1 % a fallas mecánicas.
A partir de su propuesta, el legislador pretende que "se abra un debate profundo" sobre la cuestión, al tiempo de aseverar que “hay alguna semiprueba” que la concesión de la VTV ha sido otorgada "como caja a los amigos de la política".
Vigente desde hace 30 años (comenzó a exigirse en 1996), lo definió además como “un mecanismo recaudatorio”, un negocio “extraordinario” que va al bolsillo de unos pocos.
Finalmente, en un costado político de la cuestión, aseguró que hoy el gobernador Axel Kicillof “está más permeable” y suprimir la VTV sería para él "una oportunidad extraordinaria de reconciliarse con la gente".
No es un tema menor el que se plantea. La realidad indica que es importante garantizar que los autos cumplan con las condiciones mínimas mecánicas y adecuadas emisiones contaminantes, con un parque automotor creciente y con un significativo número de accidentes viales.
La VTV certifica el buen estado de luces, frenos, suspensión, dirección y neumáticos, de modo que todo vehículo circule en condiciones adecuadas y eso minimice el riesgo de un hecho fatal que perjudique a propiis y a terceros.
Si el problema es el costo del trámite, habría que atender esa cuestión, si está en manos de “acomodados” habría que modificar las concesiones, si hay que ajustar su funcionamiento, que se haga.
Pero evitar que vehículos en malas condiciones circulen sigue siendo algo válido y necesario, en un país donde además la cultura por el respeto a las leyes y la responsabilidad vial están lejos de ser las adecuadas.