Pringles: una original idea por el Día del Animal
El Taller Protegido Esperanza y la Escuela Agrotécnica colocaron dispensers de bolsas de nylon en la plaza San Martín para que los dueños puedan recoger las deposiciones de sus mascotas.
En el marco del Día del Animal, el Taller Protegido Esperanza y la Escuela Agrotécnica de Coronel Pringles unieron esfuerzos e inauguraron dispensadores de bolsas de residuos para deposiciones de mascotas en la plaza San Martín.
De la propuesta tomaron parte alumnos, profesores y directivos de ambas instituciones, con el apoyo del municipio pringlense.
Los alumnos de la Escuela Agrotécnica trabajaron en los dispensadores y ofrecieron charlas sobre tenencia responsable, mientras que los integrantes del taller protegido confeccionaron las bolsas.
Los organizadores de la actividad, además, pusieron a la venta paquetes de bolsas e instruyeron a los vecinos que tomaron parte de la propuesta sobre la forma correcta de utilizarla.
Además, los chicos hicieron recomendaciones sobre otros aspectos importantes, como el paseo de las mascotas con correa, la vacunación obligatoria y los cuidados necesarios para garantizar una convivencia armónica en los espacios públicos.
Desde la organización adelantaron que esta actividad, es solo el primer paso de una iniciativa más amplia.
Se planteó, por caso, la idea de instalar cartelería informativa en plazas y espacios verdes, acompañada de dispensers de bolsitas para facilitar a los vecinos el cumplimiento de esta práctica higiénica y responsable. Además, estos productos seguirán disponibles para la venta en el propio taller protegido, junto a otros artículos que elaboran sus integrantes.
El uso de dispensadores de bolsas para heces es cada vez más común en distintas ciudades del país y el mundo.
Su uso apunta no sólo a que los dueños de los canes puedan limpiar las heces de sus mascotas en espacios públicos, sino también crear conciencia de la importancia de recogerlas.
Las deposiciones de perros constituyen un problema de sanidad pública, sobre todo en ciudades donde los espacios verdes son utilizados por niños, jóvenes y adultos para distintas variantes de esparcimiento.
Por ello desde hace años se promueve que los dueños de los animales se hagan cargo de los deshechos de una manera efectiva y limpia.
Para esto se sugiere sacar a los animales a pasear provistos no sólo de una bolsa, sino de una palita recolectora o guantes descartables.
En muchas ciudades –como Mendoza, por ejemplo- a quienes no levantan los excrementos de sus perros los pueden multar con multas importantes. Las sanciones están previstas en una ordenanza municipal que exige a los dueños alzar las heces.
Profesionales veterinarios coinciden en que los excrementos de canes pueden contener parásitos, lo que convierte a la deposición en un posible foco de transmisión de enfermedades parasitarias.
Además, pueden contaminar el suelo, el ambiente, el agua de riego y esas formas parasitarias además, pueden ser transportadas por vectores (como las moscas) hacia los alimentos.
Los diferentes parásitos que pueden tener los perros pueden producir en el hombre diversas parasitosis. Algunas son más graves que otras: desde lesiones cutáneas leves hasta la toxocariosis ocular, que puede conducir a la ceguera, o la hidatidosis, que provoca quistes en hígado o pulmón que requieren cirugía en su mayoría.