Confirman la pena por un homicidio cometido bajo la sombra narco
El ataque de Martin Britez a Gastón Coronel fue el primero de una escalada de violencia en el barrio Enrique Julio.
En los últimos meses de 2023, un sector del barrio Enrique Julio se convirtió en un preocupante escenario de violentas disputas por el comercio de drogas y el territorio.
Hubo varios homicidios, represalias y hasta un enfrentamiento a tiros con la Policía que terminó con un delincuente abatido.
En ese contexto de gravedad, el primero de los crímenes de esa escalada se registró en la despensa El Verde, ubicada en Perito Moreno 535, donde Gastón Alex Coronel murió al recibir un disparo de un arma de fuego calibre 22, que le ingresó por una axila, le fracturó una costilla y le perforó el pulmón izquierdo y la aorta descendente.
Fue la tarde del 11 de octubre de 2023, sobre las 16.30.
A partir de la declaración de allegados a la víctima, cámaras de seguridad particulares y las pericias de teléfonos celulares incautados durante un allanamiento, se direccionó la investigación hacia Martín Enrique Britez (24), a quien se detuvo junto con Julio César "Tumbita" Rodríguez (51), este último sospechado de encubrir el delito.
Britez fue encontrado culpable de homicidio agravado por el uso de arma y portación de arma de fuego de uso civil sin autorización por parte del Tribunal en lo Criminal Nº 3 -en juicio abreviado- y recibió 13 años de prisión que hoy cumple en la cárcel.
Pena "desproporcionada"
La defensa oficial de Britez, a cargo del abogado Augusto Duprat, apeló el fallo por entender la condena "desproporcionada y contraria a los principios de igualdad y humanidad y al fin resocializador de la sanción".
Sin embargo, la Sala III del Tribunal de Casación Penal (jueces María Florencia Budiño y Víctor Horacio Violini) rechazó el recurso y confirmó la sentencia.
En principio, el tribunal platense destacó que la defensa no cuestionó la existencia de los hechos ni la autoría del imputado, así como la calificación asignada.
"Los agravios formulados contra la sanción privativa de la libertad impuesta al encausado no se advierten articulados con la suficiencia y carga técnica necesaria para lograr la casación peticionada", dijeron.
Y en el mismo sentido aclararon que solo se trata de una "opinión divergente" del defensor sobre el modo en que debe realizarse el proceso de graduación de la pena, pero no se evidencia que "resulte excesiva o desproporcionada ni, menos aún, contraria a los principios constitucionales que se dicen vulnerados".
La Suprema Corte de Justicia bonaerense tiene dicho que "no existe legalmente un 'punto de ingreso' fijo a la escala penal" y que "ni siquiera la inexistencia de agravantes y la concurrencia de atenuantes (como en este caso) implica por sí la necesidad legal de imponer el mínimo de la pena para el delito respectivo".
La Corte de la Nación, en tanto, ha explicado que el proceso de individualizar la pena no es "un mero cálculo matemático" sino que se trata de "un proceso arduo y complejo en el que entran en juego valoraciones jurídicas vinculadas a la culpabilidad".
"En el caso bajo análisis, la sanción de 13 años de prisión impuesta a Britez se advierte discernida un año por debajo de lo convenido por las partes al momento de suscribir el acuerdo para la abreviación del trámite, sin valoración de pautas atenuantes, ni de agravantes, que como surge del pronunciamiento ahora impugnado, nunca fueron reclamadas por las partes; lo que destierra las críticas de la defensa contra la fundamentación de la pena y la supuesta omisión en la valoración de ciertos parámetros", advirtió Casación.
Seguidilla
A fines de 2023, el barrio Enrique Julio vivió horas de suma tensión.
Además del crimen de Gastón Coronel, días después fue asesinado Juan Omar “Oreja” Silva (40) - tenía fuertes antecedentes-, a quien se encontró su cuerpo con casi un kilo de cocaína en su poder.
Como sospechoso de ese hecho figuraba otro delincuente con fuerte prontuario, Roque Damián Carrillo, quien en diciembre de ese año se enfrentó a tiros con la Policía y terminó abatido.
Previamente había baleado un vehículo policial y, de milagro, no provocó más víctimas.
La pistola, en el auto de un policía
Insólito. La pistola calibre 22, marca GMC, con 4 municiones intactas, que se utilizó en el crimen, fue secuestrada en el auto de un policía que había intervenido en el traslado preventivo del sospechoso el día del hecho, cuando los vecinos lo querían linchar.
Descubrimiento. Britez, al parecer, se desprendió del arma y la arrojó debajo de una de las butacas del auto. Recién 10 días después, cuando el policía limpiaba el coche, la descubrió.
Llamado. Otra particularidad del caso es que "Tumbita" Rodríguez, acusado de encubrir el homicidio, fue quien llamó aquel día al 911 para que una ambulancia asista a la víctima, aunque finalmente familiares de Coronel lo llevaron en un auto particular al hospital de White.