Bahía Blanca | Viernes, 29 de agosto

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Bahía Blanca | Viernes, 29 de agosto

Crecen los alertas por la Tormenta de Santa Rosa: podrían caer hasta 150 milímetros

El SMN informó que el fenómeno afectará a una gran zona productiva cercana a Bahía Blanca, entre ellos distritos de la Sexta Sección.

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) informó que este jueves fue la última jornada soleada antes de la llegada de un frente que marcará un cambio en las condiciones del tiempo. A partir del viernes, el cielo comenzará a cubrirse y se prevé la formación de un sistema que dará lugar a la tradicional tormenta de Santa Rosa, acompañada de una ciclogénesis.

Informes del Servicio Meteorológico Nacional y de la Bolsa de Rosario advierten sobre el impacto que tendrá en las próximas horas, sobre todo en zonas como el norte de Buenos Aires donde hay inundaciones y suelos al límite.

Sin dudas, por la cercanía con la región aledaña a Bahía Blanca, donde más preocupa es el centro y norte de Buenos Aires, donde hay más de un millón de hectáreas inundadas y cerca de dos millones afectadas por excesos, y un nuevo evento extremo podría significar un daño irreversible para muchos lotes.

“El Servicio Meteorológico Nacional informa que el desarrollo de un sistema de baja presión sobre la franja central del país dará lugar a un período de abundantes precipitaciones en forma de lluvias y tormentas persistentes”, resumió el SMN.

Y precisó que el evento afectará principalmente a las provincias de Buenos Aires (incluido el AMBA), Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba, La Pampa, San Luis, Mendoza y el este de San Juan y de La Rioja.

El fenómeno se extenderá entre el sábado 30 y el lunes 1 de septiembre, con un impacto considerable en diversas provincias.

El SMN precisó que los acumulados podrían alcanzar entre 20 y 120 milímetros, aunque en sectores puntuales se registrarían valores superiores, incluso entre 120 y 150 mm, e inclusive más altos en áreas reducidas.

En la Ciudad de Buenos Aires, la situación comenzaría a desmejorar desde el sábado a la noche. La jornada comenzará con neblina y cielo nublado durante la madrugada y por la mañana.

Ya por la tarde y durante la noche, los datos indican que las probabilidades de precipitaciones son de hasta 40%. Además, comenzarían las fuertes ráfagas de viento: de 42 a 50 kilómetros por hora.

 

Para el domingo, último día de agosto, se espera el momento más intenso de la tormenta. Durante toda la jornada las posibilidades de lluvia van de 40% al 70%. Incluso, en la primera mitad de la jornada podría haber actividad eléctrica.

El viento se mantendría en la misma línea que en el día previo.

En las primeras horas del lunes, durante el inicio del mes de septiembre, la situación podría continuar. El organismo prevé tormenta con actividad eléctrica, con probabilidad de un 40%. El viento seguiría. Con el correr de las horas, por la tarde, la situación se calmaría.

 

Posible impacto en la zona núcleo

En tanto, en su informe semanal para la zona núcleo, la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la BCR también hace foco en este tema.

“Alerta por lluvias importantes en el centro del país: N y NO bonaerense pueden recibir entre 90 y 130 mm”, se titula el reporte, en el que se deja en claro que los principales riesgos son que se comprometa la campaña de trigo y haya retrasos en la siembra maicera.

En coincidencia con lo planteado por el SMN, la GEA afirma que se esperan lluvias generalizadas en la región núcleo durante el fin de semana, a lo que se podría sumar otro evento de precipitaciones entre martes y miércoles. “Los acumulados totales podrían oscilar entre 90 y 130 mm”, señala.

Puntualmente, el informe menciona que “una nueva ciclogénesis amenaza con 48 horas de lluvias durante el fin de semana y una segunda tormenta de 24 horas entre martes y miércoles”.

Y ratifica que el evento llegaría a toda la región pampeana: La Pampa, Santa Fe, Córdoba, San Luis, Buenos Aires, Entre Ríos y hasta podría alcanzar a Santiago del Estero. Pero la zona dónde estarían los mayores acumulados es la zona centro.

En la región núcleo la amenaza está sobre el norte y noroeste de Buenos Aires. Por fuera de la zona núcleo, lamentablemente, el centro-norte bonaerense, donde hay un millón de hectáreas inundadas y dos millones afectadas entre falta de piso y problemas de accesos, entre otros.

“En GEA/BCR no suelen ponerse los montos en milímetros de las lluvias, pero lamentablemente el evento se muestra muy firme. El evento podría estar dejando entre 90 y 130 milímetros en las áreas señaladas del N y NO de Buenos Aires”, alerta el documento.

En este marco, la gran pregunta es cuál es el riesgo hídrico en este momento y depende mucho de qué zona se mencione: hacia el este de la región núcleo, el panorama puede complicarse mucho; en el oeste, las descargas serán bien recibidas.

“En el oeste, con menos de 700 mm anuales, no habría demasiados problemas ante nuevos milimetrajes. En Corral de Bustos lo explican así: ‘Estamos entusiasmados, es un año en el que parece que se acomoda el sistema nuevamente a lo que era usual. Si llueve 80 mm, podría haber algún negamiento parcial en algún bajo. Para esta zona sería muy bueno que llueva, empiezan a aumentar los requerimientos del trigo’”, ejemplifica la GEA.

“Pero en el este la situación es muy diferente, algunas zonas con solo 20 mm van a empezar a tener problemas. Puede haber pérdidas en trigo y problemas en la siembra maicera que ya empezaría a retrasarse. En Carlos Pellegrini dicen: ‘Si este fin de semana superamos los 20 mm, empeorará la situación. Los perfiles del suelo están llenos, toda lluvia que se produzca en los próximos 15 días van a agravar el panorama’”, agrega.

 

El maíz y el trigo bajo la lupa

Bajo esta situación, en el oeste de la zona núcleo, que abarca fundamentalmente al sudeste cordobés, destacan las ventajas de poder volver a sembrar el maíz temprano.

La intención total de siembra de maíz crece así a 1,9 millones de hectáreas frente a 1,6 millones del año pasado. Aun así, como se mencionó, las siembras están condicionadas por los excesos y la posibilidad de nuevas lluvias abundantes.

En cuanto al trigo, los técnicos de Aldao los califican de “divinos” y con potencial de superar los 50 quintales por hectárea.

No obstante, “en sectores deprimidos, ya se observa mortandad de plantas por asfixia radicular. Aunque el área afectada es reducida, preocupa el pronóstico de lluvias que podría deteriorar del cultivo y repercutir en pérdidas”, alertan. (Fuente: Infocampo).

Del mismo modo, en Carlos Pellegrini aseguran que “en las zonas más bajas, ya se ve amarillamiento en trigos” y “si vuelve a llover, se va a ver seriamente comprometido”.

A esto se suma la presión de enfermedades: en Bigand ya se detectó mancha amarilla, y en María Susana señalan que las zonas más planas tienen alta probabilidad de registrar enfermedades tras las próximas lluvias.

En contraste, los sectores de relieve más elevado y sin excesos hídricos muestran un panorama muy favorable: el 85% está en estado excelente y el 15% en buen estado.

En áreas que recibieron menos cantidad de lluvias, como General Villegas (noroeste bonaerense) y Corral de Bustos (sudeste cordobés), destacan el muy buen estado de los lotes y consideran que una lluvia moderada sería beneficiosa para sostener la condición del cultivo.