Bahía Blanca | Domingo, 03 de marzo

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María va por su sueño: quiere abrir un teatro libre y accesible para todos

Con mucho esfuerzo y luego de haberse graduado con méritos en el AMDA de Nueva York (The American Musical and Dramatic Academy) la joven de 25 años buscará seguir perfeccionándose en Estados Unidos para luego aplicar en nuestro país todo lo aprendido.

María Tassara sigue adelante con sus sueños.

Fue en plena pandemia, cuando la vida del planeta se puso en pausa, que María Tassara -de por entonces 22 años- decidió dar un vuelco en su vida. Se encontraba cursando el CBC para la carrera de Musicoterapia cuando se animó a torcer su destino hacia otra disciplina: el canto, el baile y la actuación, una pasión que acunaba desde los 7 años.

Pero al no encontrar una institución que brindara todas las orientaciones musicales juntas, comenzó a explorar oportunidades más allá de las fronteras argentinas.

"Ninguna de las universidades argentinas dictaba comedia musical de manera integral, solo lo hacían por separado con actuación, música o baile. Y se me dio por empezar a averiguar en Nueva York, porque había visto justo el Broadway show de Hamilton en televisión y todos los actores habían estudiado en AMDA, The American Musical and Dramatic Academy. Cuando apliqué para una beca fue una locura, todos me decían 'qué lindo, pero no te ilusiones'. Y yo audicioné porque total, no tenía nada que perder, y a las dos semanas me llega un mail que había quedado seleccionada".

María ya tenía medio camino hacia su sueño, pero con una matrícula de 60 mil dólares anuales que debería abonar a pesar de tener una beca, comenzaba otro gran desafío para ella y su familia.

"Con ingenio, persistencia y, principalmente, mucha ayuda de mis seres queridos logré recaudar el dinero y transferir fondos desde Argentina y así, asegurar el pago del primer semestre. La realidad es que nosotros no teníamos esa plata, somos una familia de clase media, que asistimos escuelas y universidades públicas. Me gusta pensar que yo estaba destinada a que esto me pasara, que mi destino era seguir perfeccionando estos dones que Dios me dio".

Ya instalada en Nueva York la otra ayuda llegó por parte de su tía segunda, que vive allá y le ofreció alojamiento y comida gratis. Ahí fue cuando la mamá de María se convenció de que tenía que viajar.

"Las cosas salieron bien, algunas personas dicen que fue suerte, yo digo que fue trabajo duro y constante, mucha energía positiva y lo que se conoce como constante ley de atracción. Sí, claro que muchas cosas pasan por suerte, pero yo puse trabajo y no me cansé, no bajé mis brazos nunca".

De regreso a la Argentina, organizó un emotivo espectáculo para recaudar fondos con 100 invitados y asegurar su segundo año en la academia. La solidaridad de sus tíos y la comunidad que la respaldaba fueron clave para superar los desafíos financieros.

"Acá hice un show con el objetivo de poder pagar mi segundo semestre y lo conseguí. Mis tíos de Nueva Jersey me ayudaron un montón para poder pagar el resto y AMDA me dio más beca y un préstamo de 10.000 dólares que pagué con mi trabajo. Mis tíos no solo me dejaron quedarme con ellos por un semestre, sino que me dejaron quedarme con ellos por un año y medio gratis. Sin ellos, no podría haber hecho esto, les debo todo".

Después de graduarse con méritos en febrero de 2023, María continuó desafiando sus límites. Trabajando para el AMDA, dando clases de música y participando en espectáculos para niños, demostró que su viaje no solo fue un logro personal, sino también una inspiración para otros. ¿Lo más emotivo? Su mamá y su tía pudieron darle el abrazo que necesitaba el día de su graduación.

Hoy, viviendo en su propio departamento en Nueva Jersey, María no se detiene. Planea realizar nuevamente el espectáculo que la ayudó a financiar su educación y está en la búsqueda de su visa de artista para seguir creciendo en su carrera. Su sueño va más allá de los escenarios de Broadway; quiere regresar a Buenos Aires, enseñar y abrir su propio teatro, llevando la técnica AMDA a su tierra natal.

“Quiero volver a Buenos Aires, enseñar y abrir mi propio teatro para impartir la técnica AMDA. Quiero hacer del teatro argentino algo más que sea simplemente ver una obra porque hay alguien famoso; quiero que la gente asista porque hay artistas siguiendo su pasión. Esto es uno de mis sueños en Argentina: enseñar, crear una comunidad de artistas y un teatro seguro, libre y accesible para todos”, cerró María.