Bahía Blanca | Sabado, 13 de abril

Bahía Blanca | Sabado, 13 de abril

Bahía Blanca | Sabado, 13 de abril

Relato de una realidad

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Foto: Archivo de La Nueva.

Hacía tiempo que B quería encontrar la forma de vengarse. J había arruinado su vida, lo había traicionado. Y se merecía pagar por eso; pero por más que le daba vueltas al asunto no encontraba la forma, nada de lo que ideaba estaba a la altura. Una noche tuvo una pesadilla, y al despertar se dio cuenta de que tenía la solución. Como en un dominó fueron enlazándose las ideas, tan rápidamente, ¡cómo no se le había ocurrido antes! Alquilaría esa casa que estaba vacía desde la pandemia, era muy grande, ideal y estaba justo al lado de la casa de J. Pondría un boliche de música electrónica. No podría dormir, el cansancio lo agotaría. Resquebrajaría lentamente su trabajo, su familia, su salud. Podría mudarse, claro, pero a quién le podría alquilar o vender su casa pegada a semejante tormento? Era perfecto. Además en Bahía Blanca se autoriza a cualquiera a abrir lo que se le ocurra en cualquier parte.

Este relato es ficción pero tiene, lamentablemente, mucho de real. Los vecinos que habitamos la primera cuadra de Gorriti debemos convivir desde hace meses con un boliche de música electrónica. La mayoría de las fiestas de “rave” se han hecho siempre, en todos los lugares del mundo, en lugares abiertos o abandonados precisamente por el alto volumen e intensidad de esta música. Una noche de música electrónica me significa no poder dormir y un día siguiente completo con dolor de cabeza. Y trabajo. Y pago mis impuestos. Estamos hablando de una cuadra de casas de familia y departamentos habitados. Cuando se llama a Sanidad Ambiental muy gentilmente responden “que la ordenanza se cayó” y que “no se puede hacer nada”. Y nadie defiende nuestros derechos. A nadie le importa.

JT