Bahía Blanca | Viernes, 03 de febrero

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Covatti: "Me cuesta explicar lo que sentí, pero la emoción fue muy grande"

El pringlense devolvió la confianza al publico y se dio el gustazo de triunfar en una fecha del Campeonato Internacional de Speedway. 

Fotos: Tomás Bernabé- La Nueva.

La emoción final lo resumió todo. Acaso la despedida triunfal fue mucho más de lo que pudo imaginar en su corta, exitosa e intensa estadía en suelo argentino.

Pero así son los campeones. Con jerarquía y grandeza logran disimular cualquier deficiencia o limitación.

El desenlace no podía ser otro. Nicolás Covatti frotó la lámpara, sacó lo mejor de su repertorio y se dio el gustazo en la octava fecha del Campeonato Internacional de Speedway 2022/23, algo que el público deseaba y confiaba que podía ocurrir.

El triunfo llegó y el adiós ante su gente, que nuevamente colmó las gradas de la pista Antonio Miranda del Club Crisol, no pudo ser mejor. Ello, entre otras razones, explicó la emotiva reacción posterior al banderazo a cuadros.

Covatti hizo su magia y tuvo la despedida soñada

“Me cuesta explicar lo que sentí, pero la emoción fue muy grande. Pero creo que responde a cómo se dio todo, lo que fue mi año (NdR: sufrió una dura lesión en mayo pasado), la altura de mi carrera deportiva, lo difícil que está el nivel hoy acá, el poder estar otra vez con la gente y saber que, probablemente, sean las últimas carreras en Argentina. Sé que esto algún día tendrá un final, pero mientras teniendo estas oportunidades nos pone muy felices a todos”, resumió Nico.

“No me hacía ninguna ilusión por cuestiones obvias. No solo por la exigencia y la calidad del campeonato, sino porque soy consciente que todavía no estoy a mi nivel. Vinimos a disfrutar estas fechas, sin presión alguna, y a dar espectáculo. Lo hicimos, además que se dio una fecha histórica como la de parejas del jueves, y cerré mi estadía de manera increíble. Ganar hoy (por anoche) tiene un valor increíble”, agregó.

La tercera y última presentación del pringlense en Bahía Blanca transcurrió de menos a más, aunque sus participaciones previas al plato fuerte, especialmente lo hecho en su semifinal, terminó de convencer sobre su seria candidatura.

“Cada serie fue una batalla impresionante, con un nivel altísimo. Y la prueba está en que los dos polacos (Patryk Wojdylo y Pawel Miesiac) quedaron afuera en semifinales. Si eso pasó quiere decir que el nivel nuestro, de los pilotos argentino, es serio. Y eso es otra alegría junto con el resultado final”, puntualizó Nico.

Ese aspecto que destaca Covatti le agregó un condimento extra al grandioso espectáculo apreciado hasta entonces; la prueba final, sin los dos referentes del parque de 500cc, tuvo solo al italiano Paco Castagna como representante foráneo.

El campeón y Lisandro Husman (sin Fernando García en actividad, el referente albiceleste) salieron a correr al pringlense al cabo de los cuatro giros. Especialmente el carismático Paco, necesitado de puntos para acortarle terreno a Wojdylo en la pelea por la cima.

Pero allí Covatti, en una notable mejoría conductiva en relación al domingo anterior, hizo valer su jerarquía y soportó los duros embates de sus adversarios.

“Sentía motos por todos lados. La clave fue la largada. No pensé que pudiese pasar a Facu (Albín), que largaba desde la cuerda. Después me sorprendió ver cómo Paco hizo traccionar tanto la moto por afuera. Cuando lo vi traté de cerrar un poco las líneas, pero también apareció Lisandro (Husman) y ahí la cosa se pudo brava. Decidí aferrarme a la cuerda y tratar de llegar”, resumió.

“Llegué mucho mejor a esta fecha  y eso lo sentí mucho en la final, a diferencia del domingo anterior que ya en la semifinal estaba muy cansado. Era lógico que hoy (por anoche) fuera a sentirme mejor, porque en aquel momento estaba sin dormir, sin comer bien y con el trajín del viaje. Ya no tenemos 20 años tampoco, hay que aceptarlo, y todo cuesta el doble. Pero me sentí muy bien físicamente y de poco a poco vuelvo a mi ritmo”, explicó.

En un segundo plano, aunque lo más importante para el mediano plazo competitivo, Covatti regresa a Italia (por estas horas está volando hacia el viejo continente) con la certeza de ir recobrando su entereza física y conductiva luego de meses inactivo y llenos de interrogantes.

“Pensé que no lo iba a poder lograr. Vengo de una lesión muy dura que me había generado muchas dudas en ese aspecto. Saber si podría volver a correr fuerte y como realmente puedo hacerlo era mi gran duda. No estoy pleno, pero estoy cada vez más cerca. El hecho de llegar al final de una carrera entero es una gran señal. Todavía falta, pero vamos a seguir trabajando”, cerró Covatti, quien aseguró tener una agenda deportiva muy interesante en Europa para 2023.