Bahía Blanca | Lunes, 03 de octubre

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A 9 años del femicidio: la mamá de Ángeles Rawson describió a Mangeri como un "psicópata de libro”

Jimena Aduriz confesó que se sorprendió cuando la Policía detuvo al portero del edificio ya que todos confiaban en él.
 

   A nueve años del femicidio que conmovió a todo el país, la mamá de Ángeles Rawson habló sobre el día que se enteró que el portero del edificio fue quién mató a su hija, la conversación que tuvo con él cuando ya la había asesinado y del alivio que sintió en un momento.

   “Nadie podía creer que fuera capaz de una cosa así. Lo queríamos muchísimo todos en el consorcio. Hacía 11 años para ese momento que era el encargado. Era un edificio chico, con 14 departamentos”, señaló Jimena Aduriz en diálogo con Migue Granados en el podcast La Cruda.

   Pero una pregunta del conductor sobre el principio de culpabilidad que tuvo su expareja y padrastro de Ángeles al principio de la invetsigación, generó enojo en la mujer: "Esa pregunta que me estás haciendo, si la pensás un poquitito, es totalmente desubicada y me rompe las pelotas porque hace nueve años que me la hacen. Esa y si sospeché de Mangeri, que espero que no me la preguntes", expresó.

   De esta manera continuó: "No hubo nada que me haga sospechar, nada. De hecho, después lo cotejé con mis vecinos. Nadie lo podía creer. Sospecharon de mi marido, porque no podían creer que este hombre fuera capaz de una cosa así".

   Sobre sus vecinos, Jimena relata que cuando se confirmó que Mangeri era el principal sospechoso por el femicidio de la adolescente, una mujer que vivía en el mismo edificio se acercó a ella angustiada para contarle: 'Yo he dejado que él entrara con Emilia chiquita a cambiar la bombita'. 

   Para la mamá de Ángeles, Mangeri es "un psicópata de libro" ya que tenía las llaves de todos los departamentos y tenía la confianza de todos los vecinos. 

   En el podcast recuerda que el día que la adolescente que desapareció hacia mucho calor y que cuando llegó a su casa se sorprendió que Mangeri tuviese puesto una campera polar y ahí le reclamó: "Hacete ver', tenés cara de enfermo". Lo que nunca pensó es que el portero vestía un buzo para tapar las heridas de defensa que Ángeles le había dejado en el cuello antes de que la matara. 

   Jimena también contó como sucedieron los hechos aquel día trágico, según señaló la joven y ella recién se iban a encontrar a la noche en el domicilio ya que ambas tenían un día agitado con diversas actividades: "Todavía no estaba la boga del WhatsApp. Generalmente Ángeles llegaba 21.15. Esperé hasta las 21.30 y llamé por teléfono. Alguien me atendió y cortaron. En ese momento no me di cuenta. Con el diario del lunes empezás a atar cabos, pero en ese momento no te das cuenta. Nunca te vas a imaginar que pasó algo así".

   "Diez menos cuarto volví a llamar y no me contestaba. Ahí sí empecé a preocuparme", contó la mujer. "Ella me mandaba muchos mensajes y en ese sentido era más persecuta que yo", indicó Aduriz quien también señaló que llamó "a la Cultural Inglesa" a la que debía ir Ángeles y que allí le confirmaron que no había asistido, como también desde el colegio donde le informaron que después de educación física no había vuelto. 

   En un momento de la charla con Migue Granados, la mujer expresó que fue muy duro  ver a su hija en una bolsa, pero que rescata saber que era ella y que no estaba desaparecida por un secuestro: "Por otra parte fue un alivio muy grande, porque la vi y estaba ahí. Yo pensé que no la iba a encontrar. Saber que iba a tener un lugar donde llevarle una flor, en ese momento era un tesoro".

   Aquel día, cuando muchas personas que conocían a Ángeles o sabían de sus pasos fueron a declarar a la Fiscalía, Jimena recordó que lo abrazó porque "era una cara amiga" pero que ahí él la miró con mal gesto: "Entiendo que ahí fue cuando él se hizo responsable". Allí Mangeri se autoincriminó "soy el responsable de lo de Ravignani 2360".

Femicidio de Ángeles Rawson

   La adolescente fue asesinada el 10 de junio de 2013 en su edificio en el barrio porteño. Su cuerpo apareció al día siguiente en la planta de tratamiento de residuos de la Ceamse en la localidad bonaerense de José León Suárez.

   Tras la confesión de Mangeri, el juicio se llevó a cabo en 2015 donde la fiscalía sostuvo que el portero inició un ataque sexual no consumado que, ante la resistencia de la víctima, terminó en homicidio.

   La autopsia confirmó que Ángeles murió estrangulada y sofocada durante cinco minutos y que Mangeri le fracturó cinco costillas, la clavícula derecha y una vértebra.

   ADN encontrado debajo de las uñas de la joven confirmaron que permanecía al portero y que se resistió al ataque. Las pruebas fueron concluyentes y el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 9 condenó a Mangeri a prisión perpetua como autor de los delitos de "femicidio en concurso ideal con abuso sexual y homicidio agravado criminis causae". (NA)

 Si sufrís violencia de género o conocés a alguna víctima, llamá al 144: es gratis y atiende las 24 horas.