Bahía Blanca | Domingo, 26 de junio

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De sexo, ni hablar

No caben dudas de que el sexo es un aspecto muy íntimo y como tal cuesta llevarlo a un plano de exposición, esto es porque sigue siendo tabú y sigue siendo censurado. En la consulta se advierten temas que se reiteran y podemos establecer así las causas más comunes respecto de porqué de sexo no se  habla.

   La sexualidad  y el sexo son aspectos muy importantes en la vida de todo ser humano y aunque algunos disientan es todo un avance que en los medios de comunicación se puedan abordar estas temáticas.

   Habrá que preguntar y preguntarse ¿Por qué sigue siendo una complicación para muchos hablar del tema? ¿A dónde van las dudas? ¿Por qué se critica y hasta se agrede al que habla con libertad? ¿Por qué molesta?

   En el caso de este espacio si te incomoda con ignorarlo alcanza, pero cabe la pregunta ¿por qué te desagrada, te enoja o te incomoda?

   Así como se educan las emociones la sexualidad también está bajo la lupa de la educación De tener un espacio educativo consolidado, cuántas malas prácticas , violaciones,  abusos, embarazos no deseados, y agresiones se evitarían.

   No caben dudas de que el sexo es un aspecto muy íntimo y como tal cuesta llevarlo a un plano de exposición, esto es porque sigue siendo tabú y sigue siendo censurado. En la consulta se advierten temas que se reiteran y podemos establecer así las causas más comunes respecto de porqué de sexo no se habla.

   En el ranking de causas la primera es considerar que hablar de sexualidad y sexo no es necesario. Esta postura absurda, sostenida por prejuicios y creencias, da por supuesto que todos nacemos sabiendo qué hacer.

   También implica asumir que todos saben cómo enfrentar los cambios propios del crecimiento, las modificaciones hormonales, las elecciones, la autopercepción queda al margen porque el componente biológico de nacimiento no amerita ni construcción ni deconstrucción.

   Luego, al momento de compartir,  tampoco es necesario hablar porque el otro o la otra o el otre, que según esta concepción de no hay necesidad de hablar, ya sabe todo lo que a vos te gusta o te disgusta, te enciende o te apaga.

   Te aseguro que preguntar, siempre genera enfrentarse con lo que no se sabe y a veces la respuesta puede disgustar, hacernos sentir que no estamos a la altura de las expectativas ajenas, quedan al descubierto inseguridades y a quién le gusta quedar desnudo (solo al que disfruta de su cuerpo y de la sexualidad)

   El placer, especialmente encontrarlo, es complejo y cada persona disfruta a su manera. Por lo tanto poder hablar y hablarnos, poder comunicar y comunicarnos poder decir  y decirnos es fundamental, la sexualidad no es una tarea de adivinación, para qué ir por ensayo y error cuando se puede poner en palabras lo que gusta y lo que disgusta, lo que es esperable y lo que no. 

   Otra causa tiene que ver con inseguridades, específicamente temor  a ser rechazado. Esto es el inicio de un círculo vicioso, porque por miedo a no ser aceptado no me expreso, como no me expreso la otra parte desconoce y no sabe de qué forma satisfacerme, entonces el resultado final es una serie de torpezas, de desencuentros y frustraciones en la que ninguna de las dos partes disfruta, en definitiva los dos la pasan mal.

   Por último, la duda o las dudas. Esa vacilación de qué mostrar, cuándo, cómo; dudar si lo que pido está bien o está mal, si lo que hago es correcto o incorrecto, si mi cuerpo es diferente, si mis genitales son normales, si el tiempo es el adecuado y podríamos seguir enumerando motivos de dudas e incertidumbres, tienen como base una gran duda que provoca el miedo a ser rechazado.

   Acá no existe lo bueno o lo malo, lo correcto o lo incorrecto, acá lo que prima es el placer, las prácticas consensuadas y lo único negativo es no poder expresarse. No existe una forma, cada persona es una forma de ser, de sentir, de expresar. No te olvides, poner en palabras es la vía para poder experimentar y potenciar el placer.

   Hasta el próximo encuentro. Lic. Magda