Bahía Blanca | Sabado, 25 de junio

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¿Qué opina Herman Banegas de Bahía Basket, el rival de Liniers en la final?

El Chivo, que anoche eliminó a Estudiantes, ahora tendrá que imponer su experiencia frente a la juventud.

Agustín Dottori bajó el rebote y Diomedi pide la pelota a la pasada. Atrás, Berón y Banegas. Fotos: Emmanuel Briane-La Nueva.

 

Por Fernando Rodríguez

Twitter: @rodriguezefe

Instagram: ferodriguez_

 

   La apuesta de Liniers, una vez más, fue fuerte. Y le salió bien, porque irá por el bicampeonato, en busca de su undécimo título de Primera en el básquetbol local, tras vencer a Estudiantes, por 88 a 77 y sellar la serie 3-1.

   “Nuestro objetivo siempre es ir por lo más alto. Obviamente que queremos ser campeones y defender el título”, avisó Herman Banegas, quien cerró con 18 puntos y 17 rebotes.

   El partido empezó como la temporada para el Chivo: mal, obligando a Mauricio Vago a pedir minuto cuando iban 2m05 y perdían 9-2.

   “La verdad que jugamos un partido muy duro y en algunos momentos pudimos hacer mejor las cosas”, reconoció Banegas.

   Pocas respuestas encontró el DT. Porque terminaron 24-12 abajo el primer cuarto, ante un rival combativo, decidido, que llevaba 4-5 en triples en 5m50. El gol de los Martínez (Gonzalo y José Luis), los espacios que generó desde el pick and roll, cortes al cesto y reversión del balón, desestabilizaron la defensa del Chivo que, además, erró muchísimo en los 10 primeros minutos: 6-19 en tiros de cancha.

Dottori contiene a Mitoire y Banegas llega para la ayuda.

 

   Los porcentajes del albo disminuyeron entre el final del primer cuarto y el segundo. Y Liniers se plantó en zona cuando no tuvo un tirador enfrente. Dominó su tablero, por momentos corrió, la metió a distancia (3-6 en triples) y lastimó abajo (10-12 en libres). Estudiantes, por su parte, anotó lo mismo en todo el segundo período que en los primeros 4 minutos de juego. Por eso, el 25-14 parcial empezó a marcar tendencia.

   “Arrancamos y se lo dimos vuelta, nos emparejaron y volvimos a sacarles diferencia. Tenemos muchos altibajos, los cuales debemos mejorar. Es mental”, reconoció el Flaco.

Las estadísticas completas del partido

   Al regreso del descanso largo Estudiantes tuvo 2m30 de mayor lucidez que el albinegro y se puso a 3 (42-39). Ahí empezó “otro partido”.

   Asumiendo el rol de candidato y mostrando su experiencia, Liniers se hizo más fuerte atrás, Banegas (10 puntos y 6 rebotes) se adueñó de la pintura y Dottori entró en juego, convirtiendo 7 puntos.

   “Necesito jugar lo más cerca del aro posible, cosa de tener que dar uno o dos piques, sino me pica en la pata (sic) y la pierdo, je. Hasta ahora me sirvió”, asumió Banegas.

Banegas obliga a un tiro forzado de Mitoire.

 

   Estudiantes se apresuró, empezó a frustrarse, el equipo no encontró el freno de mano, sufrió un parcial de 17-0, que se extendió a 25-5. En definitiva, el Chivo repitió el 25-14 del cuarto anterior y el 10-12 en libres, para entrar 14 arriba a los 10 minutos finales.

   El tiempo empezaba a jugarle a favor a la visita, que ganaba 67-55 a falta de 7m35.

   De todos modos, Liniers no pudo sostener la intensidad y Amore mantuvo con vida a Estudiantes, mostrando su especialidad: 4-4 en triples, después de hacer 0-5.

Presionan los dos Martínez a Diomedi, que buscó un receptor.

 

   El Chivo perdió la solidez que había mostrado –la rotación corta pudo perjudicarlo-, el albo volvió a creer, todos empujaron y restando 3m44 se pusieron a 2, con parcial de 22-12.

   Claro que Liniers sacó pecho a tiempo, Miérez se prendió en todas, Dottori colaboró reboteando y entre Diomedi (4-4), Miérez (5-5), Dottori (4-4) y Banegas (1-2) completaron 14 de 15 en libres, para un global de 34-41 (82%), siendo un factor determinante para el festejo final.

   A esa altura, Bahía Basket ya había despachado a Napostá.

   “Veníamos siguiendo la otra serie. A los chicos de Bahía cuando están encendidos no los agarrás con nada, ahora cuando la erran, hacen agua. De todas maneras, no hay que subestimarlos para nada, porque si la meten no los parás. Depende de nosotros, más que nada pasa por la cabeza”, entendió Banegas.

   Tendrán 10 días para ponerse fuertes.