Bahía Blanca | Viernes, 19 de agosto

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¿Hasta dónde puede crecer el mercado porcino argentino?

“En sólo 10 años, la competitividad de la carne de cerdo ha marcado una diferencia con la vacuna y achicó la brecha con el pollo. Superar los 30 k/h/a dependerá de una gran campaña de promoción”, dijo el Ing. Zoot. Juan Luis Uccelli.

Producción porcina en crecimiento. / Fotos: Pablo Presti y Rodrigo García-La Nueva.

Guillermo D. Rueda / grueda@lanueva.com

   “En los últimos años lo único que subió por debajo del salario básico de los trabajadores fue el corte porcino, ya que no les hicieron perder su poder adquisitivo”.

   Lo aseguró el ingeniero zootecnista Juan Luis Uccelli, titular de JLU Consultora y referente de mercados porcinos.

   Pero aclaró: “No fue el resultado de decisiones de los distintos Gobiernos, sino por una estrategia del propio sector. Quizás sirva de ejemplo para otros sectores que, en nuestro país, viven en pugna entre la parte privada y el Gobierno de turno”.

  Uccelli sostuvo que se ha mejorado la competitividad de la carne de cerdo y que, en tan sólo 10 años, se marcó una diferencia con la carne vacuna y se achicó la brecha con la de pollo, lo que explica la opción en el plato de los argentinos.

Ing. Zoot. Juan Luis Uccelli, titular de JLU Consultora y referente de los mercados porcinos.

   En este contexto, comentó que hay que resaltar el crecimiento constante de la oferta de carne de calidad que hizo el sector al mercado.

   “Esto sucedió por el mejoramiento en la eficiencia de las granjas y es un mérito de los productores, reforzado, fundamentalmente, por el muy buen nivel de personal”, indicó.

   El Ing. Uccelli comentó que no sólo hubo más carne por aumento de la producción, sino por el revés del comercio internacional del sector y que, en tal sentido, lo positivo fue la colocación en el mercado local, absorbida por el mercado de consumo de carne fresca.

   “En este aspecto, nuevamente ayudó la gran diferencia con la carne vacuna al mostrador”, dijo.

   “El aumento, y como la citada situación del comercio exterior, pusieron al sector en un consumo per cápita, muy importante, de casi 21 kilos por habitante por año; inclusive, es uno de los más altos de Latinoamérica y con perspectivas de continuar aumentando”, aseguró.

   También admitió el Ing. Uccelli  que el resultado del Margen Bruto —en dólares— continuó siendo positivo y que, de los últimos 20 años, en 19 fue con un promedio de 17,7 %.

   “Pocas actividades tienen esos resultados en el país”, expresó.

   Citó, como muy positivo, la continuidad de nuestro país en cuanto al estatus sanitario, que es uno de los mejores del mundo.

   “La aparición de la Peste Porcina Africana (PPA) en la isla española ha mostrado la fragilidad de los controles en algunos países y ha generado un denodado trabajo público-privado para evitar que se propague al continente americano, y a la Argentina en particular”, comentó.

“Nuestro país ha sido uno de los mejores calificados en un análisis realizado por la Organización Mundial de la Sanidad Animal (OIE) de la región, situación que ha servido para aunar más esfuerzos y aumentar los controles”, sostuvo.

   También dijo que la detección temprana de serología positiva en animales a PRRS (Síndrome Respiratorio Reproductivo Porcino), en una cuarentena de ingreso de animales provenientes desde Brasil, permitió tomar las medidas necesarias, re-exportar los animales al país de origen y mantener el estatus de libre.

   “Es importante tener noción del valor que tiene ser libres de esta enfermedad. Hay muy pocos países en el mundo que lo pueden demostrar, la Argentina está en ese grupo”, relató.

   Respecto de las proyecciones para los próximos 10 años, el Ing. Uccelli dijo son más que interesantes, ya sean en un sistema conservador, como en un sistema posible y lograble.

   “En ambos vamos a tener un consumo local importante y a continuar con el reemplazo de la carne vacuna. La diferencia que, en la segunda proyección, vamos a participar con una exportación importante”, argumentó.

   “Cuando se realizan proyecciones siempre hay que verificar las anteriores. Así entonces, no es descabellado pensar que, en el año 2031, estemos con un consumo local de 31 kilos per cápita, con un aumento aún mayor de la participación del canal fresco dentro del guarismo”, indicó.

   La diferencia en las proyecciones está en un porcentaje promedio alcanzable del 6 % y uno posible del 8.5 %, con la suma de inversiones.

   “La diferencia en el resultado final sería que, en 2030/2031, estaríamos consumiendo unos 30/31 kilos per cápita de carne de cerdo y, en el primer caso, exportaríamos unas 120.000 toneladas”, contó.

   “En el segundo programa, con el mismo consumo exportaríamos casi 500.000 toneladas y pasaríamos a ser uno de los más importantes jugadores”, explicó.

   En el primer caso se prevé un crecimiento de 145.000 cerdas reproductoras y, en el segundo, de 280.000 cerdas.

   “Tenemos todo para hacerlo. Un 85 % depende del propio sector y un 15 % de los Gobiernos de turno”, sostuvo el Ing. Uccelli.

La carne fresca y las exportaciones

   “El consumo en los últimos años no ha cambiado y cada vez se afianza más la forma de los argentinos de consumir la carne de cerdo como fresca”, aseguró el Ing. Uccelli.

   El año pasado se dio la característica de un aumento en la producción; una importante baja con el año anterior de las exportaciones y una suba desmedida de las importaciones.

   “Todo fue al consumo interno y, si bien la producción de chacinados aumentó, comparándolo con 2020, la gran mayoría volvió a recalar en el canal fresco”, agregó.

   “Mucho tuvo que ver el tema del precio de la carne vacuna, lo que generó, en carnes complementarias, como el pollo o el cerdo, una posibilidad de colocar toda la producción”, sostuvo.

   “Allí está la explicación del incremento importante del consumo per cápita total”, aseveró el titular de JLU Consultora.

“El comercio exterior es un barco que perdió el rumbo”

   El Ing. Uccelli dijo que la situación más negativa del sector está relacionada con el comercio exterior.

   “Si fuera un barco, no hay duda que la conclusión es que se perdió el rumbo. Todo el trabajo que se realizó, y la convicción con la cual se había encarado, quedó a un costado”, sostuvo.

   “Es importante saber entender que se puede volver al rumbo de la exportación y a la lógica de no importar sin sentido alguno”, agregó.

   “Las causas externas, ya sean internacionales o locales, podrán cambiar, pero hay que entender qué cambió en los actores del sector y qué hay que aprender para otras ocasiones”, afirmó.

   El Ing. Uccelli admitió que el mercado internacional no es un lecho de rosas, sino algo cambiante y complejo.

   “Una de las bases del mercado internacional es cuidar el mejor mercado que tiene cada país; es decir, el propio”, aseguró.

   “Esta negatividad fue absorbida por situaciones muy particulares del local, pero puede ser que, en otra oportunidad como en el pasado, no sea tan favorable y las caídas de las cotizaciones de la producción nacional terminen de ser determinantes para muchos productores”, explicó.

   El referente del sector lamentó que se haya perdido la promoción del consumo.

“Durante 2021 prácticamente no se hizo nada, salvo pequeñas acciones a pulmón, que no son las que aumentan y promueven el consumo”, dijo Uccelli.

   “El techo del consumo está lejos, pero superar los 30 kilos per cápita (por año) dependerá, en gran medida, de una gran campaña de promoción”, insistió.

   Citó, como otra circunstancia negativa, a los productores que se fueron del sistema y a la consecuente pérdida de puestos de trabajo en toda la cadena.

   “En esto la falta de inversiones es clave y, si bien en agosto (último) se lanzó una línea de créditos por parte del Gobierno nacional, a fin de año no se había otorgado ningún crédito”, expresó.

Las acciones propuestas

—Promover y generar el desarrollo sustentable de todo el sector.

—Promocionar el consumo de carne porcina fresca; el consumo de fiambres y chacinados de calidad y las exportaciones de toda la cadena de valor con la apertura de nuevos mercados.

—Facilitar los sistemas asociativos entre los distintos eslabones.

—Disminuir la evasión fiscal y sanitaria.

—Generar líneas de crédito accesibles y relacionadas con el producto.

—Capacitación de personal para todos los eslabones.

—Controlar el ingreso de animales y productos importados. (Fuente: JLU Consultora).