Bahía Blanca | Martes, 09 de agosto

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Bahía Blanca | Martes, 09 de agosto

Villa Mitre ganó en Madryn con un gol insólito, y lo cuenta su autor: Juan Pablo Zárate

El tricolor consiguió la primera victoria de su historia en la ciudad de las ballenas. Pero no le fue fácil, sobre todo por lo que sucedió después del 2-1 y el regreso a Bahía sin poder cenar en el hotel como estaba previsto. Un partido difícil de olvidar y un fallo polémico, pero esta vez favoreciendo al visitante y no al local.

Fotos: Archivo-La Nueva, y diario Jornada de Puerto Madryn

Por Sergio Daniel Peyssé / speysse@lanueva.com

   Villa Mitre ganó por primera vez en Puerto Madryn y quedó como único vanguardista de la Zona Campeonato Sur, a dos fechas para la finalización de este torneo Federal A que arrancó a mediados de 2019 y culminará, si todo va bien, el último día de enero de 2021.

   Más allá de la gesta deportiva, de haber conseguido un triunfo histórico, el plantel tricolor no olvidará jamás todo lo que vivió en el Coliseo del Golfo, un estadio que siempre estuvo “bajo sospecha” en los diferentes estamentos del fútbol Federal, y para muestra sobra un botón: hasta el domingo que pasó, la “Villa” nunca había podido sumar de a tres, y en varios cotejos que perdió a lo largo de la historia en ese escenario, fue perjudicado (a veces hasta descaradamente) por una terna arbitral o directamente por el juez principal.

   Pero el domingo se dio vuelta la taba de una manera impensada. Mejor dicho insólita, porque para que el de Bahía pueda vencer 2-1, resultado con el que concluyó el encuentro, tuvo que sufrir y soportar decisiones arbitrales que todavía hoy te dejan con la boca abierta y preguntando: ¿qué fue lo que sucedió en el segundo gol villamitrense, que fue convalidado por el referí (Jonathan Correa), anulado por el asistente Nº 2 (Cristian Rubiano) y finalmente ratificado por el principal después de un tumulto y la expulsión –con roja directa-- del autor del tanto: Juan Pablo Zárate?.

   Esa conquista fue a los 92 minutos, cuando se habían adicionado 4 de descuento, con consecuencias indeseadas que el mismo “Tanque” Zárate contó, más tranquilo y desde su casa, el día después de un partido picante y donde hubo de todo. Sí, de todo…

   “Nunca me pasó de hacer un gol y que me expulsen. La verdad, pareció un gol de VAR (todavía no está habilitado en el fútbol argentino), que el árbitro terminó convalidando pese a que el línea se había quedado parado con la bandera arriba cobrando algo que nadie había visto”, empezó aclarando el delantero cordobés.

   --Vayamos por partes, ¿puede ser?

   --El gol fue de cabeza. Te explico la jugada: córner de Tunessi, la bajó Fabello al medio del arco, rechazó el capitán de ellos (Elgorriaga), pero la pelota no salió del área, por lo que Nico Ihitz la volvió a impulsar al segundo palo, donde salté a cabecear ganándole justamente a Elgorriaga. No necesité las manos para despegarme del suelo, el frentazo fue lícito y el gol también.

   “Cuando salgo a festejar, miro de reojo a Correa, que pita señalando el medio de la cancha, así que empecé a gritar el gol como loco. Cuando mis compañeros me vienen a abrazar, veo que en el banco nuestro algunos se empiezan a agarrar la cabeza. Pensé que había cobrado off-side, pero en ese momento no fui a reclamar nada, me quedé masticando bronca y repitiendo una y mil veces, cerca de la platea donde estaban los dirigentes locales, `en esta cancha siempre pasa lo mismo, no puede ser, alguna vez se tiene que terminar´. Estaba caliente y quería que me escuchen”.

    --Pero acto seguido, me imagino, fuiste a donde estaban protestando tus compañeros.

   --Sí. Al primero que veo es al “Loro” (Héctor González) discutiendo con Correa, y corro hasta ahí. Cuando llego le digo al árbitro: `no fue nada, si no das el gol quedás mal parado, es tu responsabilidad´. Cuando Correa me aclara que el asistente (Rubiano) le manifiesta que hay una mano, me le voy al humo al línea, repitiéndole tres veces en la cara y en un tono elevado: `¿qué cobrás?´ En ese momento, el referí me sacó la roja y me pidió que me retire sin darme ni una explicación.

   --¿Lo insultaste en algún momento?

   --No, jamás, ni a él ni al línea. Nunca le falté el respeto, solo me dirigí a Rubiano para preguntarle ¿qué había visto? Cuando me contestó que había tocado la pelota con la mano me volví loco, las pulsaciones se aceleraron y Correa me pidió que me vaya, que no la haga peor. Después, hablando entre nosotros, en el micro de vuelta, llegamos a la conclusión de que me expulsa porque estaba decidido a convalidar el gol.

   --¿Compensó, eso querés decir?

   --Sí, porque en ningún momento lo insulté ni lo maltraté; la roja la sacó de la nada y creo que me la mostró por el grito mío hacia el línea, porque te digo la verdad, no hubo otro motivo. Eso es lo que me aclaró después de que pasó todo, por el exabrupto con el juez de línea. Le grité, es cierto, pero no hubo puteadas ni ofensas, te lo juro.

   --Cuando Correa habla con Rubiano, ¿qué le dice?

   --Antes de la protesta generalizada, Facu Fabello escucha que Correa, por el intercomunicador, le pregunta a Rubiano: “¿qué viste, por qué levantaste el banderín?”. Cuando llega a la posición de Rubiano, dialogan, y Correa, por lo que vimos todos, le da a entender que él estaba cerca de la acción, que no había visto mano y que el gol había sido lícito. En ese instante pide la pelota y señala hacia el medio, convalidando el tanto sin volver para atrás. No desautorizó al asistente, solo cobró lo que él había visto a un metro de distancia, porque estaba parado casi en el borde del área grande.

   --Y reaccionaron los del Deportivo.

   --Si, se le fueron encima, lo empujaron, lo rodearon… Es más, sacó una roja y la guardó enseguida. Nos enteramos que se la mostró a Elgorriaga, pero el pelado siguió jugando. Quedó todo ahí, no quiso levantar más polvareda. Los ánimos estaban caldeados y una roja hubiese sido el detonante para más violencia. Creemos que Correa prefirió que la situaición no empeore.

   --Tampoco sucedió nada con la agresión que sufrió Nico Ihitz, quien recibió algunos golpes de puño.

   --Sí, saltaron algunos de los que estaban en el banco de suplentes y le pegaron a Nico; también voló una botella de agua que dio en la espalda del “Loro” González. Tampoco pasó nada, y a mi me expulsó por un grito; es como que caí en la volteada, aunque estoy seguro de que si no me echaba a mi iba a ser a otro jugador de Villa Mitre.

   --Todo muy raro…

  --Sí. Un minuto antes del segundo gol, no me cobra un penal claro, que no se si vio pese a que estaba cerca de la acción. El 2 de Deportivo (Presentado) me agarró de la camiseta, no me dejó dar vuelta; fue evidente y visible.

   “Lo raro fue que el árbitro sancionó un gol sin darle la derecha al línea. Vine muchas veces a jugar a Madryn y siempre fue difícil llevarse puntos, porque si te sancionaban un off-side o lo que sea, podías patalear y pelearte con quien sea pero no había vuelta atrás. Acá el referí fue valiente y actuó según su consciencia, muy distinto a otros que nunca se animaron a cobrar como debían en esta cancha”.

   --Antes del partido, ¿notaron un clima enrarecido, esa sospecha de que el arbitraje les podía imposibilitar llevarse el triunfo?

   --No. Correa, más allá de que no nos dio un penal claro, dirigió bien en líneas generales, sin inclinar la cancha y haciéndose respetar con personalidad y seguridad en los fallos. Es raro que en Madryn te anule un gol el línea y lo convalide el árbitro; seguimos sin poder creerlo.

   --Las “malas lenguas” aseguran que estaban tocados “los palos” y no el árbitro principal.

   --Yyy… Lo escuchamos, pero no entramos en esa. Igualmente, el otro línea (Daniel Zamora, ¡de Paraná!), en el primer tiempo, no levantó la bandera en dos posiciones adelantadas evidentes del local, una de Michelena y la otra de Jeldres. Y eso te hace pensar…

   --Una vez finalizado el cotejo, lo agreden a Sebastián Polla, ayudante de campo de Carlos Mungo. ¿Qué pasó?

   --No lo vi, pero según dijeron fue el presidente de Deportivo Madryn (Gustavo Sastre) quien le dio terrible trompada. Lo veo cuando ya está tirado en el piso; fue cuando entraba a zona de vestuarios. Lo que si quiero aclarar es que Seba no provocó a nadie; es un señor con todas las letras.

   “Sabíamos que al final se podía armar quilombo, por eso nos quedamos en el molde. Nos podían venir a buscar, por eso decidimos apartarnos y no reaccionar. Solo un pelado, que creemos que es colaborado del cuerpo técnico de ellos, entró a armar lío, a querer pelear, pero no pasó más de ahí. En medio de todo ese bardo, la ligó Polla”.

   --Correa, ¿informará algo de todo lo que sucedió?

   --No creo. Si cuando dio el gol lo maltrataron y no expulsó a nadie, menos que menos se va a poner a escribir un informe. Con el triunfo visitante ya es mucho, no va a hacer nada, se quería ir rápido de ahí. Material tiene, ehhh…

   “Madryn es mal perdedor, nunca imaginó que Villa Mitre lo iba a atacar como lo atacó y le iba a arrebatar los tres puntos en el último minuto. Menos mal que no había público, porque no sé si el partido terminaba. Afuera del estadio había algunos hinchas con banderas, pero estaban lejos y no hubo problemas en nuestra salida”.

   --Te expulsaron con roja directa, podés llegar a estar dos partidos sin jugar, aunque todo depende del informe que eleve Correa al Consejo Federal.

   --Dios quiera que me den una fecha. Cuando entramos al vestuario fue imposible hablar con el árbitro, estaba lleno de policías y no nos dejaban salir a los pasillos. Nos fuimos del estadio custodiados por varios efectivos y gente de seguridad privada. Nos escoltaron hasta el hotel, donde íbamos a cenar antes de emprender el regreso a Bahía. Pero no lo pudimos hacer, por precaución, no sé, nos dieron las viandas y nos subimos al micro para volver.

   --Bueno, quedaron primeros en el Grupo, todo depende de ustedes…

  --Sí, quedan dos finales, pero había que ganar en Madryn para no correr desde atrás dependiendo de otros resultados. Esto nos da un envión que hasta ahora no habíamos tenido. Estamos derechos, pero todavía no conseguimos nada. Hay que pasar a Deportivo Maipú y Huracán Las Heras, dos equipos que juegan tan bien como nosotros.