Como una novela turca, pero a menos de 200 kilómetros de Bahía

Matrimonios forzados

Como una novela turca, pero a menos de 200 kilómetros de Bahía

26/8/2018 | 06:30 |

Una pareja acusada de "vender" a dos hijas y dos supuestos "compradores" siguen detenidos por un caso que conmocionó a Suárez y a la región. El miércoles hubo una audiencia en la Cámara Federal y se conocieron escabrosos detalles de la causa.

Como una novela turca, pero a menos de 200 kilómetros de Bahía

Redacción La Nueva./info@lanueva.com

   Zehra tiene 13 años, es muy inteligente y proyecta su futuro ligado al estudio. Sin embargo, su vida cambia por completo cuando es forzada a casarse con Ali Kirman, un millonario joven a quien no conocía. 

   En medio de lujos y sufrimiento, Zehra conoce a una profesora quien casualmente es su madre biológica -la creía muerta- y se convertirá en su mejor aliada en el desesperado intento por escapar del infierno, de superar la opresión como mecanismo tradicional.

   La menor es protagonista de la telenovela turca Esposa Joven, escrita por Küçük Gelin, que fue tan exitosa como polémica en nuestro país y la región.

   En tiempo y distancia geográfica siempre parece lejana esta problemática que afecta a unas 40 mil niñas por día en todo el mundo, aunque está más cerca de lo que parece. Incluso a menos de 200 kilómetros de Bahía Blanca.

   Coronel Suárez vivió un caso hace apenas unos meses. Invisible para algunos, naturalizado por otros. Conmocionante para casi todos cuando salió a la luz.

   La Policía Federal logró rescatar a dos hermanas -una, en ese momento, aún era menor- que fueron víctimas de trata y detuvo a sus padres bajo la acusación de venderlas. Y también a los dos presuntos "compradores", el árbitro de fútbol Daniel Eduardo Sandoval y el gitano Ramón Singer, conocido como "El Rey". 

   Mientras todos están procesados y entre rejas, el miércoles se realizó una audiencia ante la Cámara Federal de Bahía Blanca en la cual los defensores plantearon nulidades y solicitaron la falta de mérito, mientras que el fiscal federal del caso, Horacio Azzolín, ratificó la prueba. 

   La diligencia desarrollada en Mitre 60 reveló detalles inquietantes de lo que parece una telenovela turca pero es la triste realidad. Se dio sin los acusados, aunque en presencia de varios de sus familiares, entre quienes estaba "M", la "esposa joven" de Sandoval, quien reclamó por su libertad pese a que, según la ley, es víctima de su marido.

   Sandoval, que además de referí es albañil, está en pareja con la chica desde que "M" tenía 13 años y él 45. Comparten una hija de 4 y hasta hace unos meses la apariencia de una familia normal, con fotos en las redes sociales de cumpleaños y vacaciones en la playa. 

   Hoy el hombre -así como los padres de las hermanas- está detenido en la delegación local de la Policía Federal, a la espera de cupo en el Servicio Penitenciario Federal. "M" lo visita casi todos los días. Desde su perspectiva, no hay nada de malo en la relación.

¿A cambio de dos camionetas y 50 mil pesos?

   El terrible caso se conoció cuando dos denuncias anónimas registradas en abril al teléfono 145 (Programa Nacional de Rescate de víctimas de trata) alertaban que "Y",  hermana de "M" y con 17 años, estaba a punto de correr la misma suerte a manos de un gitano de Coronel Suárez: "El Rey".

   Los padres de las víctimas iban a cobrar 50 mil pesos y dos camionetas, según una de las hipótesis de la investigación. Singer, a quien también llaman "Yony", se dedicaba a la compra y venta de vehículos antes de ser detenido y alojado en el hospital del Complejo Penitenciario de Ezeiza, por algunos problemas de salud.

El gitano Ramón Singer está detenido en el Complejo Penitenciario de Ezeiza

   En el caso de la más grande, dicen que su padre la "cedió" a cambio de que le instalaran una gomería "con todos los chiches".

   "Le entregaron la piba a Sandoval porque el padre de la chica quería poner una gomería y así la puso, con muchas herramientas", confiesa una vecina que conoce a todos y habla de los "negocios" como si no hubiera personas entre la mercancía.

   Parece que "Y" fue más resistente que su hermana mayor y no llegó a ser sometida al servilismo.

   "Estuve con ella unos días antes del operativo. Es una piba con un montón de problemas, a la que ya habían querido vender a los gitanos sus padres y Sandoval. La habían venido a buscar y se les había bajado del auto dos veces, se les escapaba. La segunda vez la ayudó una profesora de la Secundaria Nº 10, con la que tenía buena relación", comentó una joven.

   Para el fiscal Azzolín no se pueden descartar ningunas de las posibilidades. 

   "Lo de la gomería lo escuchamos, pero no lo tenemos acreditado, lo mismo que lo de la plata y las camionetas en el caso de la segunda chica. La otra hipótesis es que se diera por un sustento económico general, porque aparentemente Sandoval le pasaba plata a los padres.

   Tendemos a pensar que no había una tarifa, sino que era 'te pongo una gomería...' o 'te paso plata por mes si necesitás'. Son matrimonios arreglados como en la Edad Media, cuando las chicas no tenían nada que ver", sostiene.

   En Coronel Suárez casi todos prefieren el silencio, o al menos, el anonimato. Nadie habla con nombre y apellido sobre lo que pasó. O lo que pasa.

   "Son temas muy delicados", advierten.

Los “favores” y la relación con el poder

   El vínculo entre el padre de las chicas y el delito no es nuevo. El año pasado había estado detenido por robo de ganado y aparentemente obtuvo "favores" de Sandoval para costear un abogado y obtener el arresto domiciliario.

   A Sandoval muchos, por lo bajo, lo señalan como cercano al poder. No por sus influencias directas sino por las de algún familiar, aunque otros aseguran que supo mantenerse como prestamista y con el juego clandestino.

   "Vos decís Sandoval y en el municipio y algunos milicos se cagan encima. Por eso vino la Federal de Bahía y Capital", arriesga otra vecina.

   Dicen que el hombre no tenía reparos en amenazar a las trabajadoras sociales que procuraban intervenir en el caso. Algunas lo califican como "violento", con denuncias previas de su anterior núcleo familiar.

   A Singer, en tanto, algunos testigos de identidad reservada lo vinculan con lo que llaman "tráfico de chicas" como parte del negocio de los automotores.

   "Tenemos indicios de que puede haber más casos, pero estamos trabajando en eso", advierte Azzolín. 

"Es como volver a la Edad Media", según el fiscal Horacio Azzolín.

   En la audiencia del miércoles, la fiscalía exhibió fotos secuestradas en el celular del gitano que muestran a sus hijos tomando sol en la caja de una camioneta de la policía.

   "Esta gente tenía una relación bastante promiscua con la policía. No había confianza en las autoridades locales. Por eso terminan denunciando en el 145 e interviene la policía de la Capital", explica Azzolín, para quien no surgen elementos para apuntar a una connivencia de la política, "aunque no descarto nada".

   Los camaristas revisarán la causa para luego decidir si mantienen el procesamiento de los padres de "M" y "Y", Sandoval y Singer por el delito de trata de personas.

   Los defensores Sebastián Martínez y Leonardo Gómez Talamoni plantearon la nulidad de los allanamientos dispuestos en junio porque no se identificaba el nombre de las personas que buscaban detener.

   "Es que a Singer lo teníamos identificado como 'El Rey' y cuando hicimos los allanamientos las víctimas no habían declarado. Sabíamos de esta situación por las denuncias al 145 y el estado de Facebook y de WhatsApp de la más chica, que daba la impresión que algo pasaba.

   Decidimos avanzar con los allanamientos antes de tomarles declaración para evitar que las coaccionaran, porque posiblemente no iban a contar la verdad", fue la respuesta del fiscal.

   Además -dijo- habían tomado conocimiento que el "pacto" contemplaba entregar a "Y" una vez que cumpliera los 18 -se produjo en julio-, con lo cual los operativos se precipitaron.

   "La entrega, aparentemente, podría haberse pactado con Singer, pero para dársela a Sandoval, que al parecer también quería a la más chica, como que la había 'avanzado' antes, aunque era su cuñada. Y ella sentía rechazo hacia él", señala Azzolín.

“Una especie  de síndrome de Estocolmo”

   "M" cree que su "marido" es inocente y ruega por su liberación. Asegura que ella y su hija están sufriendo.

   "Lo que tiene es una especie de síndrome de Estocolmo, porque está hablando del papá de su hija y hace muchos años que está con él. Lo naturalizó. El tema es que el Código Penal, además de sancionar el matrimonio forzado como trata de persona, penaliza cuando un mayor tiene relaciones con una menor abusando de la edad o la relación de preeminencia. La chica tenía 13 años cuando se fue a vivir con un hombre que tenía 46 años. Y a los pocos meses quedó embarazada. Qué capacidad de decisión tenía", se pregunta el fiscal federal.

Sandoval, su "esposa" y la hija de ambos se mostraban, a través de las redes sociales, como una familia feliz.

   El camino hasta los allanamientos fue sinuoso. La madre de "M", en un principio, había denunciado estupro en una causa que se instruyó en la fiscalía provincial pero no prosperó. 

   Sin embargo, cuando la chica pretendía alejarse de Sandoval, por peleas circunstanciales, sus padres la obligaban a volver: "Vos te vas y te sacamos la Asignación Universal por Hijo", le advertían, según el fiscal, para quien el pacto "era innegociable".

   "Uno está acostumbrado a ver trata de personas por explotación sexual o laboral, pero casos así son sumamente extraños y dolorosos. Es como volver a la Edad Media. Hay un antecedente con gitanos en Mar del Plata. Son los dos únicos casos que conozco", dice Azzolín.

   En "testimonios e indicios adicionales" se basa la acusación para sostener que hubo "negocio" entre las partes. Una maestra de las chicas y una psicóloga que las atendió forman parte del bloque probatorio.
   "M" recibió asistencia psicológica pero no tiene ninguna medida de abrigo. "Y" recibe otro trato: fue retirada de Suárez una vez que la situación se tornó insostenible. "Se la trasladó a una ubicación reservada y con asistencia psicológica de la provincia de Buenos Aires y monitoreo permanente de la Fiscalía y el Juzgado Federal N° 2", a cargo de la doctora Gabriela Marrón.

En África y Asia, pero también en América Latina

   El 36% de las mujeres de 20 a 24 años de todo el mundo se casaron o vivían en pareja antes de cumplir los 18 años y se calcula que 14 millones de adolescentes de entre 15 a 19 años dan a luz cada año. Son datos de UNICEF.

   El matrimonio entre niñas se da con mayor frecuencia en el área subsahariana de África y en Asia meridional. En Níger, por ejemplo, casi 8 de cada 10 mujeres de entre 20 y 24 años se casaron antes de los 18 y casi la mitad lo hizo de manera forzada. Lo siguen la República Centroafricana y Chad, con 68%. En Bangladesh, esa tasa es de 65%.

   En América Latina, el 25% de chicas de esa franja etaria se casó antes de los 18. El mayor índice se advierte en Nicaragua.

   Si bien cuando uno escucha hablar de matrimonio infantil lo relaciona con algunos sectores de África y Asia, el fenómeno, con menor cantidad, mantiene estable los índices en América Latina.

   "Si la tendencia mundial es que el matrimonio está disminuyendo en Asia y África por las campañas de las distintas asociaciones y porque los gobiernos están tomando cada vez más conciencia, en Latinoamérica la tendencia es que estas uniones están aumentando peligrosamente", afirmó la experta en género de la ONG Plan Internacional, Emma Puig.

   Después de Nicaragua, con el 41%, se escalonan República Dominicana (40%), Honduras (39%), Brasil (36%), Guatemala (30%) y El Salvador (25%).

   Esta situación se intensifica en zonas rurales, comunidades indígenas y áreas de ingresos medios y bajos. El embarazo adolescente, altísimo en América latina, es un factor determinante, pero no el único. La pobreza, la violencia sexual o de género o la falta de acceso a estudios secundarios también empujan a los padres a casar a sus hijas con hombres mayores.

   La Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer (FEIM) puso la lupa en el tema y confirmó que en la Argentina hay 342 mil menores casados o conviviendo, dos mujeres por cada varón, mientras que el Censo 2010 registraba 317 mil.

 

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