El rol de los detenidos

Cómo operaba “La Liga” para obtener inmuebles baratos

17/11/2018 | 08:00 |

Amenazar a posibles oferentes en remates judiciales era una manera de “embarrar la cancha” para conseguir sus propósitos. En este caso se cree que actuaban al menos desde 2013.

Fotos: Rodrigo García-LN.

   A pesar del silencio de los cinco supuestos integrantes de “La Liga” al ser indagados, para el fiscal Sebastián Foglia existen pruebas para acreditar la maniobra consistente en obtener, mediante mecanismos ilegales y a menor precio, inmuebles sometidos a remates judiciales.

   Cree el investigador que Claudio Del Valle, Claudio Trabucco -en carácter de organizadores- y Vicente Ponce conformaban el denominado brazo local de la organización.

   Del Valle y Trabucco serían quienes buscaban la información, hacían la inteligencia y elaboraban el plan a llevar adelante, mientras que Ponce resultaría el recaudor de “morosos incobrables”, realizando los aprietes y las intimidaciones.

   Foglia considera que el grupo también era auxiliado por otras personas, algunos profesionales, que intervenían como intermediarios de sus clientes.

   Con el avance de la causa que desembocó en los allanamientos realizados el miércoles en la ciudad, Puan y el conurbano -dirigidos por el comisario inspector Martín Lema, jefe de Casos

   Especiales de la policía bonaerense-, la fiscalía considera evidente lo que denomina como “sistema de Buenos Aires”.

   Es decir aquellos sujetos que viajaban a diferentes lugares -como Bahía- para “operar” en los remates, con acuerdo del “sistema local”.

   La rama porteña la conformarían Ricardo Roldán, Néstor Horacio García -ambos detenidos- y Rodrigo García, hijo de Néstor.

   Serían quienes generaban disturbios en las subastas, estorbaban a quienes pretendían participar de buena fe o avanzaban con los aprietes, junto a Ponce.

   “La calidad de foráneos les permitía mayor impunidad, ya que llegaban al lugar acordado, operaban y se iban. Difícilmente podían ser individualizados”, explicó un vocero judicial.

   La actividad, según el expediente, se remonta a -al menos- 2013, ya con la intervención de Trabucco y Del Valle, quien compró una casa en un remate y se la devolvió a sus dueños, hecho por el cual se mostró públicamente como un benefactor.

   De todas maneras, la investigación se inició -a partir de la denuncia de un martillero- luego de un remate en Monte Hermoso, en diciembre de 2015. 

   Se trata del local Nº 4 de la galería Boja, en la avenida Argentina 88, propiedad de María Antonia Galli.

   En ese caso, el inmueble salió a remate con una deuda de casi 30 mil pesos y una base de 179.200 pesos, pero uno de los integranes de “La Liga” habría amedrentado a un interesado para que no ofertara, logrando impedir el acto por los disturbios y la consecuente falta de postores.

   Una semana después, el local volvió a salir a remate, pero con su base al 50% (89.600 pesos) y luego de una simulada puja entre los sospechosos, se lo llevaron por 100 mil pesos.

   Los herederos de la propietaria del lugar sufrieron un perjuicio de entre 79.200 pesos y 115.040 pesos.

Falso postor  y engaño

   En el último año, según la fiscalía, se relevaron al menos 3 hechos concretos más de “La Liga”, uno en diciembre de 2017 y dos a mitad de 2018.

   Uno de esos casos tuvo lugar el 12 de junio pasado, cuando se realizó, en el Colegio de Martilleros (Brandsen 148) el remate judicial de un departameto del barrio UPCN, con la base de 376.582 pesos. La organización, en connivencia con quien resultaría comprador, evitaron el normal desarrollo del acto a través de un “falso postor”.

   Es que luego de ser ofrecida la suma de 450.000 pesos, García hijo ofertó falsamente muy por encima del piso (1.300.000 pesos) y así se cerró la subasta.

   Sin embargo, después presentó un cheque para pagar, pero como solo se tomaba efectivo -simuló no saberlo-, se le dio por ganado al segundo postor, relacionado con “La Liga”.

   El accionar ininterrumpido desde 2013, a criterio del fiscal Sebastián Foglia, se infiere al menos de las intervenciones telefónicas.

Gritos en el calabozo

   Dicen que Claudio Oscar Del Valle, uno de los cinco detenidos por la causa de “La Liga”, sufrió una crisis ya detenido y antes de ser indagado por el fiscal Foglia. 

   Dentro de un calabozo de una comisaría de la zona, y a los gritos, amenazó con “mandar al frente” a escribanos y martilleros ligados a estas maniobras, aunque finalmente se calmó.

   Sin embargo, cuando fue trasladado a la fiscalía, y por consejo de su abogado particular, se negó a declarar. 

   Parece que el escándalo, al menos por el momento, quedó en la anécdota.

   Del Valle es quien, entre 2013 y 2014, adquirió notoriedad porque, al parecer, ayudó a familias de la región a evitar que le rematan sus casas.

   Los delitos que se investigan son estafa, impedimento de acto funcional, extorsión, coacción y asociación ilícita.

   Ayer les exhibieron fotos a algunos testigos para saber si identificaban a los acusados.

   Más denuncias se toman en los teléfonos (0291) 4591703/13 o por mail: ufi9.bb@mpba.gov.ar.

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