¿Y si nos subimos al tren?

27/5/2017 | 20:14 |

Por
David Roldán

La pregunta hecha en el título, seguramente no tiene una respuesta positiva en nuestro país.

Todos sabemos que el sistema no funciona como debe, en particular si la intención es trasladarse de una ciudad o una región a otra, en medio de unas vacaciones.

El panorama es totalmente opuesto si elegimos Europa.

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Allá el tren, tiene desplazamientos veloces (a veces hasta 300 kilómetros por hora) y una puntualidad que no llama la atención porque forma parte de un transporte que funciona como debe funcionar.

Con el tren uno puede dirigirse de un país a otro o bien manejarse con facilidad dentro de una sola nación.

Con el tren uno no tiene que estar dos o tres horas antes frente a una ventanilla para hacer "check in". Si se tiene un pasaje, sólo hay que estar en el andén. Con el tren uno no tiene la obligación de pagar "exceso de peso", pues todas las valijas tienen un lugar. Con el tren podemos desplazar nuestras piernas en función de nuestro deseo, pues los asientos son anchos y cómodos y los vagones son espaciados.

Con el tren vemos los paisajes que recorremos, por más velocidad que la formación desplace. Y nada lo detiene. Ni siquiera los días cerrados que frenan a los aviones.

Es importante pensar en el tren si estamos planeando recorrer Europa, por ejemplo. Entraremos en el terreno de lo que parecerá un sueño, hoy por hoy, muy lejano en nuestro país.

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